Iguales beneficios. Las parejas, de cualquier sexo, tendrán los mismos derechos y obligaciones que los matrimonios

Unión concubinaria: proyecto polémico que cuenta con adeptos y opositores

Las parejas que vivan al menos cinco años en concubinato tendrán los mismos derechos y obligaciones que los matrimonios tradicionales. El proyecto fue aprobado con los votos de frenteamplistas, y los blancos se declararon en contra. Ahora volverá al Senado.

 

Antes y después

Para los legisladores del Frente Amplio, la ley de concubinato marcará un antes y un después en el camino de las libertades individuales. No piensan lo mismo los parlamentarios blancos, como el diputado Luis Lacalle Pou.

Consultado por LA REPUBLICA, señaló que el Estado debería velar por proteger y fomentar el matrimonio, el cual, en su opinión, es «la base de la sociedad».

«Tengo amigos y conocidos que han optado por uniones libres de carácter heterosexual y homosexual. Si bien no ha sido esa mi elección, las considero excelentes personas», aclaró sin embargo.

Para el parlamentario nacionalista, en el caso de que se aprueba esta ley, «las uniones libres no serán más uniones libres». «El tema central de lo que se discutió son en realidad las uniones homosexuales. Es más sensato que se hable de matrimonio homosexual, más legitimo y más sano, que buscar puertas laterales a esta discusión», comentó Lacalle Pou.

El proyecto votado por la Cámara de Diputados garantiza a las parejas que convivan más de cinco años, sin interrupciones en ese lapso, los mismos derechos y obligaciones con que cuentan los casados.

 

Sin discriminaciones

Para Mauricio Coitiño, activista del Colectivo Ovejas Negras, el proyecto de ley es un avance significativo para que las parejas que no quieran casarse tengan los mismos beneficios. En su artículo 2, extiende la unión concubinaria a las parejas formadas por personas de un mismo sexo.

«En nuestro país, la figura del matrimonio para los homosexuales es discriminatoria. Este es sin dudas un proyecto de ley no discriminatorio, y es un gesto muy importante de algunos legisladores», comentó. «Hay representantes de nuestro país que votaron en contra porque prefieren que sea una ley discriminatoria. Quizás si no existiera el artículo 2, algunos legisladores que están en contra votarían a favor», sostuvo.

 

La impulsora

Pensamiento similar, pero opuesto al de Lacalle Pou, es el de la directora de la Casa de la Mujer de la Unión, Mabel Simois. La especialista en temas de violencia doméstica dijo a LA REPUBLICA que hace tres años, en conjunto con la tertulia jurídica de Cladem, y con otras abogadas especialistas en familia, se encargaron de redactar el proyecto de ley aprobado en Diputados.

«Es un avance muy importante en conjunto con la Ley Sexual y Reproductiva», señaló Simois. «El proyecto tiene nuestro espíritu. No fue pensado, como muchos piensan, para y en los homosexuales, sino para todas las parejas de concubinos. Muchos quieren confundir y manifiestan que es una ley para reglamentar el matrimonio entre parejas homosexuales», agregó la especialista.

Señaló que está diseñada para que todos los concubinos tengan los mismos derechos y obligaciones, y dijo que hay muchos miembros de parejas que nunca contrajeron matrimonio que terminan hasta en la calle. «Muchas viudas o viudos quedan sin techo donde vivir. Nosotros vemos y atendemos de esos casos», explicó.

«Es una realidad, y no sé por qué, pero en Uruguay cada vez se casan menos parejas. Por eso hay que regular las uniones por concubinatos», dijo la entrevistada al finalizar.

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