Tiene la palabra
¿Qué es y hasta dónde llega la esencialidad?
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Analizando la situación de este país se puede comprobar cuánta y qué relación tiene la aplicación de esta política ultraneoliberal con la pobreza existente. Esta relación está dada por las consecuencias más visibles que vemos se producen y que son: delincuencia, drogadicción, desocupación, vagancia, corrupción, etc., claro estas realidades lamentables no son de ahora, ya tienen muchos años de existencia y expansión, que no tuvieron en cuenta otros gobiernos irresponsables que no le pusieron coto alguno, aunque tampoco este le ha puesto, preocupándose por mantener los puestos que lograron con el voto de un pueblo que a esta altura ya es crédulo y no se pone las pilas solicitando al gobierno de turno la eliminación de estas consecuencias que ya son imparables. Mientras tanto, seguimos viendo el espectáculo deprimente de cómo cantidad impresionante de gente juntan basura en los contenedores mostrando cómo prolifera la contaminación.
¿Verdad señores ministros de Medio Ambiente y de Salud Pública que el mantener la higiene debe ser un servicio esencial o seguimos obedeciendo al Ministerio de Economía al que sólo le importa la aplicación de políticas económicas ordenadas por los organismos financieros tal como las aplicó el tan mentando Menem?
Así también vemos un Ministerio del Interior que paga a policías sueldos miserables, no los prepara como para que cumplan una misión que verdaderamente sea más eficiente, más técnica y de buen trato para todos los ciudadanos, y con una realidad carcelaria que da vergüenza. Todo por no gastar, y acá también la esencialidad vale.
¿Cómo definiríamos a esto? Lisa y llanamente súper poder del Ministerio de Economía que tiene sobre todos los Ministerios restantes, sobre el Poder Legislativo y sobre las ideas inexistentes del Poder Ejecutivo.
Así no se maneja un gobierno y no es justo que se usen los aportes impositivos que paga el pueblo dentro de los cuales están los inconstitucionales del IRPF a trabajadores y jubilados para ninguna mejora o peor, para seguir manteniendo la pobreza, delincuencia, drogadicción, disconformismo, carestía, etc.
¿Qué pasará cuando se privaticen los entes del Estado, presión constante de Astori?
¿Andaremos con velas, en bicicleta, en carros, juntaremos agua de lluvia en aljibes, la comparemos a aguateros como antes?
Tenemos que entender que a las empresas privadas sólo les interesan las ganancias y no el bienestar del ciudadano, sino pagando mucho más…
Los ministros que a esta altura no entienden al pueblo necesitado, deben irse, renunciar y si así no sucede, tienen que ver de aprontar su valijas porque en 2009 no van a seguir engordando…
Sin más saluda muy atentamente
LIDER UBOLDI – C.I. 942.138-6
La gran simulación
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Llevo tiempo escuchando y leyendo a cerca de mi querido Hospital de Clínicas y del conflicto de las papeleras.
Aparentemente son dos temas distintos que a simple vista no tienen nada que ver.
Ayer leyendo su prestigioso diario, entendí gracias a la magistral pluma del Sr. Eduardo Sanguinetti, que tanto la salud, como la forma de llevar adelante estas negociaciones, nos llevan siempre a lo mismo. O sea nada.
Entendí que la codicia y la desmesurada ambición de los hombres que dirigen los destinos de mi país impide a los que sí quieren hacer, a los que piensan, a los honestos, a los idóneos, cristalizar sus mejores deseos de vivir en una nación en paz.
Sanguinetti nos muestra una vez más con crudeza y con un alma no anestesiada como parecen tenerla todos en este país, una realidad que nos golpea todos los días, desde que escuchamos la radio, miramos la televisión y salimos a trabajar con esperanza… Yo digo: ¿Con esperanza de qué? Sólo en la acción se pueden ver y concretar nuestros más entrañables deseos, sólo haciendo, porque desde la comodidad no podremos nunca aprender nada ni hacer nada. Saliendo de nuestra zona conocida del: Y bueno, ya vemos, o esto ya va a solucionarse o ya vendrán tiempos mejores…; son simples e infantiles excusas para no hacer.
Sanguinetti nos abre la mente con verdad y con algo mucho mejor todavía: acordarse de perder el miedo, esa emoción que nos paraliza, y no nos deja decir lo que sentimos ante situaciones infinitamente absurdas y sobre todo injustas que plantea en su editorial, estas que no ignoramos y nos convierte en cómplices de la corrupción puesta en actos en este «mundo del espectáculo» en que se convirtió Argentina.
Mi país me duele, por el dolor que veo en los hospitales, por los millones de seres que no comen, por los cartoneros, por los que por un sandwiche y una coca votan a quien sea, por la censura de los que piensan y les impiden manifestarse libremente, por el no entendimiento de los hombres que manejan o creen controlar los conflictos de países como Uruguay y Argentina con una impericia manifiesta en la que participamos todos de una forma casi ingenua e intrascendente en este delirante enfrentamiento de dos países históricamente unidos.
Por último, felicito a su diario que permitan a un hombre como Eduardo Sanguinetti, tan perseguido en mi país por pensar con claridad, transparencia y siempre al servicio del hombre libre, sumado al hecho de no poder ser «comprado», poder manifestarse y seguir enseñándonos a recordar lo que olvidamos hace tanto tiempo, ser dignos y fieles a nosotros mismos a pesar de las consecuencias.
Soy argentina, trabajo en Medios de Comunicación, televisión y radio en programas de actualidad, donde nadie ignora la resistencia de este filósofo contra el poder y la valentía con que soporta lo insoportable. Desde este lugar día a día sueño con una Argentina mejor, un Uruguay mejor, un mundo mejor… como lo soñaron Juan Carlos Onetti, Jorge Luis Borges, Bioy Casares y como lo sueña usted.
Saludo a Ud. con mi consideración más distinguida.
CLAUDIA SEGURA – D.N.I.: 14.149.599
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