Tiene la Palabra

El Rey no puede hacer callar a nadie

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* La actitud del Rey de España en la reciente reunión cumbre de Chile le sirvió a la oposición para descargar su ira contra Chávez. Pero a nuestro juicio, por una razón muy sencilla, Don Juan Carlos no está en condiciones de silenciar la palabra de ningún Presidente de Latinoamérica. Y menos aún de Chávez, al que en elecciones libres su pueblo varias veces le dio una amplia aprobación.

Antes de intentar esos silencios, el Rey debería explicar eso que aludió Chávez, que mientras un grupo golpista lo derrocaba y metía en prisión, el entonces embajador de España en Venezuela, se ponía del lado de los golpistas.

Hay algo a mi juicio también muy importante. Al presidente Chávez lo eligió su pueblo. Al Rey Juan Carlos lo puso «a dedo», tras guiar su educación, nada menos que el ex dictador Francisco Franco, en España. Son diferencias muy grandes y en tiempos de apertura democrática, por demás significativas aquí y en el resto del mundo. Así que silencie ud. sus palabras Don Juan Carlos, aunque con el divorcio de la infanta Elena ud. ande nervioso por lo más alto.

Saluda muy atentamente

GUSTAVO CANO C.I. 1.777.456-0

 

De jubilados y pensionistas bancarios

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Quienes suscribimos, jubilados y pensionistas bancarios afiliados a AEBU, creemos del caso insistir sobre algunos puntos referidos a la Caja de Jubilaciones y Pensiones Bancarias.

1º – Se ha dicho que los jubilados y pensionistas bancarios somos privilegiados lo que es una grave equivocación. Es conocido que los trabajadores bancarios tienen sueldos superiores al promedio. Es así desde hace muchas décadas y no por casualidad, sino resultado de luchas del gremio orientadas por su sindicato, AEBU. Es menos conocido que los bancarios tributamos a la seguridad social de manera muy diferente al resto de los trabajadores. Tomando la suma de aportes personales y patronales siempre más del 35% y en la actualidad, el 48%, lo que es lo mismo que decir que pagamos con nuestro trabajo el 58% de lo que recibimos (48 pesos de aportes cada $ 82.50). Esto es más del doble de lo que se aporta al BPS. Si aportamos en el orden de 2,5 veces sobre sueldos que eran en el orden de 3,5 superiores es totalmente justo que tengamos pasividades superiores. No es un privilegio, es el resultado de una vida de trabajo dando a la seguridad social una parte sustancial de lo que ganamos.

Además, jamás hubo atraso en nuestros aportes ni hubo sueldos en negro, y todo se hizo de acuerdo a carreras funcionales que nuestra lucha logró fueran reglamentadas.

2º – A los que dicen que no sería justo que la sociedad tuviera que enjugar el déficit de la Caja les decimos que estamos totalmente de acuerdo y que fuimos los primeros en decirlo y en plantear soluciones para evitarlo. El 11 de julio de 2001 en multitudinaria Asamblea General resolvimos los principios para que esto no suceda. Básicamente gravar el negocio financiero en el área de sus superganancias y recuperar para la Caja Bancaria las afiliaciones de todos los trabajadores del sector financiero. Desde entonces esperamos: treinta y ocho meses de la Administración Batlle en que nuestro proyecto estuvo «cajoneado» y van treinta y dos meses de esta administración en que sufrimos cabildeos e intentos, por parte del gobierno, de tomar como variable de ajuste a las jubilaciones y pensiones.

3º – No logramos entender las demoras del gobierno en afrontar la resolución del problema. Sabiendo que a la Caja Bancaria le quedan reservas para enjugar el déficit entre egresos e ingresos por unos pocos meses, no queremos pensar que lo que se busca es llevar las cosas al límite del «no cobro» para entonces imponer una «solución» dibujada a su antojo. El artículo 67º, reformado, de la Constitución de la República nos ampara en el sentido de que el Estado debe pagar las pasividades cuando no alcancen las aportaciones ordinarias para solventarlas.

Y a los que piensan que esto sería injusto, que no olviden que pasividades servidas por el BPS superan la media de la Caja Bancaria y no se apoyan en aportes suficientes. Y recuerden, los que piensan de esa manera, que la reforma de la Seguridad Social de 1995 que creó las AFAP le sacó al BPS millones de pesos de recaudación y se los dio a privados que a su vez le prestan al Estado, el cual paga millones por concepto de intereses. ¡Una solución no inteligente! ¡Que además aumentó el IVA!

4º – Esta situación tiene responsable y no somos los bancarios activos y pasivos. La tecnificación de funciones y el alargamiento de la vida humana no son las causas únicas de la crisis. El componente principal, desencadenante, ha sido la reestructura bancaria, de la cual señalamos algunos extremos:

– El sistema bancario privado pasa de ser intermediador de dinero (bancos comerciales) a ser un sistema de transferencia al exterior y vendedor de servicios en lo interno. Para el crédito que pueda quedar fuera de los servicios de «tarjetas» se crea un sector parabancario que opera sin ningún tipo de controles.

– Se tercerizan funciones esenciales de los bancos, tales como las informáticas, planificación y seguridad a empresas no afiliadas a Caja Bancaria.

– El sector público de la banca abandona prácticamente el mercado del crédito hipotecario y de fomento de la vivienda. El BROU destina cifras astronómicas a operaciones en el mercado financiero norteamericano.

Esto trae como consecuencia una reducción de las plazas de empleo y dicho fenómeno no se ha detenido. Pero ¡por si esto fuera poco! un sector irresponsable de los bancos privados llevó esta transformación a máxima velocidad y provocó, con el «laissez faire» del Banco Central y del Ministerio de Economía de la época, la mayor estafa que el país conoció.

– Entonces, reestructura más vaciamiento de bancos, dieron como resultado 5.000 bancarios menos y 2.000 jubilados más. Pero las cosas no terminan acá: Las Zonas Francas, legisladas para favorecernos de nuestra posición geográfica en materia de comercio exterior, se han multiplicado y son usadas para transferencias financieras y blanqueos de dinero. ¡Y en ellas sólo existe el control de dios, para los que son creyentes!

Por eso decimos que el tema de la Caja es un tema de todos los uruguayos, pues sin terminar con los desmanes del capital financiero, no podrá haber nunca estabilidad.

5º – Cuando se habla de los jubilados bancarios es bueno no olvidar ciertas cosas:

– La Caja Bancaria fue fuente de financiación para innumerables obras públicas (Presa de Baygorria, rutas nacionales, construcciones escolares, etc.)

– Fue saqueada por el gobierno de la dictadura.

– Ha sido quien ha absorbido el impacto de cierres de empresas, destituciones y jubilaciones forzadas y adelantadas que la reestructura del sistema provocaba.

– Los jubilados bancarios sufrimos una quita (ley 17.841) en nuestras pasividades que aceptamos para contribuir a las finanzas de la Caja y es promedialmente de casi un 10%.

– Jubilados y pensionistas bancarios pagamos el IRPF en un promedio superior al 10% y eso va a Rentas Generales y sirve entre otras cosas para pagar la Seguridad Social.

En suma, somos trabajadores jubilados que ­junto a los bancarios activos­ estamos seguros de que es posible una solución a nuestra Seguridad Social dentro del sistema financiero y basado en principios de justicia:

– Que pague más quien gana más.

– Que pague la emergencia quien la causó.

– Que se contribuya a darle al Uruguay un sistema financiero estable, seguro y en beneficio de la sociedad.

 

(SIGUEN 11 FIRMAS)

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