NO ESTA MUY LEJOS EL DIA EN QUE CADA USUARIO DE ASSE TENGA SU MEDICO DE CABECERA

"Recuperar la mirada médica, social y humanista, nacida en los hospitales"

­¿En qué aspectos mejoran los hospitales con la descentralización de ASSE?

­Nuestro papel, más que de competencia es de complementación. Tenemos que liderar el proceso de participación de los usuarios y de los trabajadores en la toma de decisiones.

ASSE se separó del Ministerio de Salud Pública y ahora tiene mayores posibilidades en el manejo de los recursos, tanto humanos como materiales. No estamos más al amparo de Salud Pública, sino que somos controlados y regulados por el MSP.

Teniendo en cuenta la reforma de la salud, ASSE tiene algunos desafíos y liderazgos que cumplir. Nuestra función seguirá siendo social, no debe apartarse de eso, pero también es cierto que debemos incorporar criterios de eficiencia para cumplir mejor esa función social.

En marzo de 2005 iniciamos los procesos de mejoras de los hospitales y del cambio de modelo de atención.

Esto supone introducir mejoras sustanciales en cuanto al equipamiento, la estructura edilicia de los hospitales, la remuneración y dotación de los recursos humanos a los distintos servicios.

También ponemos el énfasis en el primer nivel de atención, en las policlínicas que están situadas dentro y fuera de los hospitales. Con equipos multidisciplinarios, porque la atención en el primer nivel no será hecha pura y exclusivamente por el médico.

Todavía falta mucho; no hemos llegado a cumplir todos los objetivos, que fueron establecidos para este período de cinco años. Seguramente muchos de estos objetivos quedarán para ser cumplidos en la próxima administración.

 

­Cuando asumieron, ¿encontraron los hospitales en peor estado de lo que pensaban?

­Sí, aunque teníamos una aproximación de la realidad, porque se trabajó intensamente durante muchos años en el diseño de la reforma. En cuanto a la atención hospitalaria y a la situación del primer nivel, encontramos una situación muy difícil, aunque despareja, porque ASSE mantiene algunos orgullos nacionales como el Pereira Rossell y otros servicios que sólo prestan los centros públicos.

 

­¿Cómo hacer que ASSE llegue a todo el país, sobre todo a las zonas rurales del interior?

­La extensión de la red asistencial de ASSE es una fortaleza; no existe ningún prestador de asistencia médica que llegue a donde llegamos. Hay muchos lugares en la campaña en donde el único prestador es ASSE.

Para llegar a esas zonas tan alejadas hay distintos medios. Uno es radicar recursos humanos en la campaña, lo cual no siempre es fácil, y la otra forma de llegar es a través de rondas periódicas, como las que estamos organizando para el interior del departamento de Salto. En este sentido la clave está en los coordinadores de cada región. Hasta 2005 toda la asistencia del primer nivel en cada departamento, durante mucho tiempo, quedó en manos de los directores de los hospitales de cada capital departamental.

Hoy esas funciones están separadas; tenemos la dirección de cada hospital por un lado y los coordinadores de ASSE por otro, que son los encargados del primer nivel, o sea de la red de policlínicas barriales y rurales.

 

­¿Todos los hospitales van a ofrecer el mismo servicio o se van a especializar en áreas?

­Somos partidarios del desarrollo descentralizado bifocal. Esto implica que no todos los hospitales del país deben tener de todo para prestar todas las intervenciones. Debe haber especializaciones, fortalezas de determinados hospitales para el desarrollo de determinado tipo de asistencia.

Por ejemplo, el caso del Hospital de Tacuarembó con la neurocirugía. Del mismo modo, venimos desarrollando otros aspectos, como los bancos de sangre regionales que se van a instalar en el interior del país, o el desarrollo de la traumatología con carácter regional.

Estos servicios no son necesariamente propios de cada hospital, sino que estarán al servicio de la población de la región, con lo cual estamos desarrollando a determinados hospitales en determinada dirección, utilizando sus potencialidades, y estamos al mismo tiempo optimizando los recursos a nivel de todo el país y evitando grandes traslados de pacientes.

­¿Ya tienen identificadas las potencialidades y necesidades de cada zona del país?

­Estamos rediseñando las regiones, utilizando criterios como por ejemplo las rutas, pero también los desarrollos locales de algunos hospitales, que se han venido especializando en determinadas áreas.

La idea es conformar regiones lo más autorresolutivas posible, para que puedan resolver la mayor parte de los casos sin necesidad de que vengan a Montevideo. En este momento tenemos 23 regiones en todo el país.

 

­Usted habló de mayor autonomía para los hospitales y las regiones. ¿En qué aspectos la tendrían?

­Básicamente tendrán más autonomía las regiones, aunque también deben tenerla los hospitales. Hay una cantidad enorme de decisiones que se toman hoy en la dirección de ASSE que deben ser transferidas a las direcciones regionales, a las de los hospitales y a los coordinadores de ASSE.

Todos éstos deben poder resolver la mayor parte de los problemas asistenciales y administrativos de sus respectivas regiones, mediante convenios de gestión entre la dirección central de ASSE y las distintas regiones y hospitales.

Allí tiene que estar claramente establecido cuáles son las metas, los objetivos de cada región y hospital, y con qué recursos se va a contar para cumplir con ello. Es lo que hemos dado en llamar la descentralización dentro de la descentralización.

No se puede avanzar mucho si se descentraliza ASSE y no se transfieren responsabilidades a las regiones y a las unidades ejecutoras. Las distintas regiones y hospitales, en todo el país, tienen hoy muy poca capacidad para resolver sus propios problemas.

La mayoría de las decisiones se toma a nivel de la cabeza central y ninguna institución (mucho menos la nuestra) puede funcionar con este esquema, de manera que una de nuestras metas es desconcentrar los servicios y descentralizar las decisiones.

 

­Hay hospitales que tienen un muy buen servicio en el tercer nivel (alta tecnología), como por ejemplo el de Tacuarembó, pero también tienen carencias en el primer nivel de atención. En esos casos, ¿van a fortalecer el primer nivel, orientarán esos servicios hacia el tercer nivel o será una combinación de ambos?

­Es una cuestión de énfasis. Ponemos mucho énfasis en el primer nivel de atención, donde se puede resolver la mayor parte de los problemas de salud de las personas. Pero tampoco se puede descuidar el segundo nivel, porque las enfermedades existen y los pacientes se tienen que operar.

Sobre el tercer nivel, uno de sus componentes son los Centros de Tratamiento Intensivo (CTI), y no necesariamente debemos tenerlos en todos los hospitales. Tampoco debemos tener alta tecnología en todos lados y por eso proponemos el desarrollo de tres CTI al sur del Río Negro, en Maldonado, Canelones y San José.

Lo mismo con respecto a la tecnología de alto costo, que está radicada fundamentalmente en los grandes hospitales de referencia nacional ubicados en Montevideo. Poco a poco vamos a ir incorporando esta tecnología en algunos hospitales del Interior, que por su ubicación geográfica puedan disminuir las distancias a recorrer para realizarse determinados estudios o tratamientos.

 

­Dentro del marco del primer nivel se habló de la implementación de «médicos de cabecera». ¿Serán parte de las policlínicas zonales?

­Aunque no lo parezca, hemos avanzado una barbaridad en este tema. Tenemos las regiones y hemos diseñado áreas de salud, que son unidades población ­ territorio. Estamos muy avanzados en el proceso de asignarle a cada área de salud un me
dico de área y también personal no médico.

El objetivo de que cada usuario perteneciente a determinada área tenga sus médico de cabecera o de referencia no está muy lejos. El año pasado incorporamos 100 médicos de área; más de la mitad fueron para el interior del país. Estamos haciendo rondas en las zonas rurales, fortaleciendo el primer nivel de atención en Montevideo y el interior del país.

 

­El director general de Salud, doctor Jorge Basso, nos hablaba el otro día de realzar el papel del médico de cabecera, aquel que logra que la persona no se enferme, ni llegue al hospital. ¿Qué opina al respecto?

­Estamos de acuerdo; a eso nos referimos cuando hablamos de darle a cada usuario de ASSE un médico de referencia o de cabecera. La familia podrá consultar a este profesional y el médico podrá derivar al paciente, si es necesario, a donde estime conveniente, de acuerdo al conocimiento que tiene de esa persona.

La derivación se vuelve racional y al mismo tiempo se puede tener la posibilidad de que la mayor parte de los problemas se resuelva cerca del lugar donde viven o trabajan las personas. Esto es muy bueno para el sistema en su conjunto y para las personas.

 

­¿Cómo van a solucionar el problema de las largas colas para pedir fecha o retirar un medicamento?

­Es un gran problema que está casi institucionalizado, y no solamente hay colas en los organismos públicos. También hay largas listas de espera para operarse en las instituciones privadas.

Ese problema va a mejorar en un período razonable de adaptación a las nuevas reglas de juego.

Estamos generando una unidad de planificación y de proyectos en ASSE para estudiar varios aspectos, entre ellos el de las colas. También en esto tiene mucho que ver el desarrollo de la informatización de los servicios.

 

­¿Cuándo van a implementar la tarjeta magnética que sustituirá al carné de asistencia y que podría contener la historia clínica del paciente?

­Estamos trabajando intensamente en este tema y todavía el cronograma no está elaborado, pero vamos a tratar de que en el transcurso de 2008 podamos ir resolviendo este problema.

Estamos viendo varios modelos de tarjeta; en algunos de ellos se pueden incorporar los datos clínicos del paciente, lo cual sería un avance formidable. Y además estamos instrumentando algunos otros mecanismos que se están aplicando, como por ejemplo la solicitud telefónica de consulta, sin costo para el usuario, evitando las colas.

 

Salud Pública tiene el servicio de emergencia móvil RAP 105 en Montevideo, pero no es suficiente y en el resto del país no dispone de servicios similares. ¿Cómo van a solucionar este tema?

­Estamos dialogando con las emergencias móviles de Montevideo y del Interior, para fortalecer ese servicio. No estamos hablando de sustituir o de eliminar el servicio 105, que tiene una larga historia dentro de ASSE.

­¿Qué implica la reforma de la salud para usted?

­El proceso de la reforma implica la recuperación de las miradas múltiples sobre la salud. Nunca hasta el momento estas miradas estuvieron institucionalizadas, como ahora lo están las de los usuarios y trabajadores.

En lo personal, si bien los médicos son trabajadores de ASSE, es muy importante que al mismo tiempo que incorporamos la mirada de los usuarios, recuperemos la mirada de los profesionales.

 

­¿Cómo se van a incorporar los médicos a la estructura de ASSE?

­A través de la representación de los trabajadores. Realmente estoy muy interesado en recuperar la mirada médica con sentido social y humanista, nacida al amparo de los hospitales públicos, en un proceso que nunca debió perderse. *

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