Tiene la Palabra
Felicitaciones al fiscal de Corte Dr. Rafael Ubiría
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Gracias a la amabilidad del señor director de este medio, que aún a sabiendas de que piensa muy distinto del que suscribe, es que puedo llegar a todos ustedes con mi humilde opinión sobre la decisión del señor fiscal de Corte Dr. Rafael Ubiría sobre el tema del IRPF. Es digno de resaltar y felicitar, lamentablemente sabemos que los amparos en nuestra legislación son específicos a quienes lo solicitan es decir no cubre con esto a toda la ciudadanía sino a quienes presentaron los mismos. No sólo estoy en total acuerdo con el señor fiscal de Corte, sino que voy más allá de la cuestión, no sólo es inconstitucional la aplicación del mismo para los jubilados, sino para todo ciudadano que trabaja. Se está castigando el trabajo y premiando la vagancia, ya que muchos de estos fondos que hoy recaudan, van a planes de emergencia. Entiendo que la situación de
muchos compatriotas es desesperante, pero se les debe dar más fuentes de trabajo, no dinero a costa del jubilado y el trabajador para que se queden en sus casas. Pero no sólo esto es inconstitucional, con todo respeto y esperando que no se malinterpreten mis palabras, como ya sucedió una vez, es sólo la opinión de este humilde ciudadano.
Este gobierno se comporta de una manera autoritaria, sin dejar espacio a diálogo alguno y violando la Constitución en muchas cosas, el que suscribe le tocó de muy cerca con el tema del decreto del cigarrillo, que si bien es insignificante ante cosas que nos perjudican mucho más, es también inconstitucional art. 10 y 14 de la Constitución de la República me amparan en mis derechos.
La violación a la Ley de Caducidad, otro buen ejemplo de dar, parece que estamos en el mundo del revés, se ha encerrado a los que defendieron a riesgo de sus vidas las instituciones y la calidad de vida de todos los uruguayos en aquél momento, que lucharon contra la subversión y el comunismo y se premia a quienes violaron las leyes y atacaron las instituciones con jubilaciones y privilegios de mártires o lo que es peor de héroes.
Mientras otros jubilados que aportaron toda su vida, se les aplica hoy esta ley que les da profundamente no sólo en su economía sino en sus corazones, sin culpar al Poder Judicial por ello, ya que los mismos solo cumplen con su deber. Cuando desde el gobierno les envía día a día, nuevos casos que sacan impunemente de una ley que fue avalada por el pueblo como lo es la de Caducidad, estemos en desacuerdo como en mi caso o no. Sobre este tema y muchos más, como dice el refrán «marche preso», como permitir las ocupaciones, en fin, haría esta misiva interminable tocar todo lo que se está manejando mal e inconstitucionalmente de parte del gobierno, pero en esta vida tarde o temprano siempre a nuestros actos, cuando no son los correctos, se nos pasa la factura y el costo muchas veces es muy caro y no me cabe duda alguna que para las próximas elecciones (lo que es lamentable es que tenemos que soportar dos años más) en las urnas los ciudadanos que aún nos quede una neurona, la vamos a pasar.
Los saluda atte.
ESTEBAN SILVA TEL. 9156807 – 094879988
Medio siglo alcanza para definir la cultura de un pueblo
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Durante 12 años tratamos infructuosamente de defender la calidad del agua del río que nos parió. Quiso la última bofetada que en el mes de setiembre del corriente año nos enteráramos que a sus márgenes, se hubieran volcado las miserias de la que ya hace tiempo cerrada fábrica de calzados más grande de los años setenta. Según escriben en el periódico que nos hicieron llegar se depositaron en las márgenes del río, escasos metros de la potabilizadora de agua local, latas de cemento adhesivo, cueros, suelas de gomas y de PVC.
Y hoy nosotros, a un año ya como futuro en acción «La Aguada» no podemos renegar de nuestros orígenes como «Santa Lucía». El mismo río que antes de mudarnos no pisamos por más de dos años motivados porque, durante cuarenta y ocho horas seguidas ininterrumpidamente, sintiéramos las motosierras derribar árboles contenedores de sus márgenes por el solo hecho de que una autoridad complaciente manifestara que era mejor que la gente depredara a que robara… Como si eso hubiera evitado que los robos se cuadriplicaran… Unicamente una sola medida inteligente de habilitar la tala de árboles en rutas nacionales altamente peligrosos para la circulación vehicular hubiera dado mayor beneficio, y a todos, pero lamentablemente en el Uruguay actual la inteligencia está devaluada y la ineptitud a la hora del presentismo egoísta gana por goleada.
No está en nosotros juzgar tal aberración cultural y porque no lo vimos quizás ni siquiera ya nos duele tanto, pero como algunas veces desde allá pedimos por el océano de acá, a la hora de ajustes de cuentas es bueno ser retributivo.
Quien ha tenido la posibilidad de salir del paisito y comportarse más como viajero que como turista, sabe que a la hora de ingerir alimentos las comparaciones son inevitables y lo primario es esencial. Ya desde el desayuno sabemos que como nuestra leche no hay, que nuestra manteca no tiene comparación y que los quesos no tienen nada que envidiar. ¡Vaya si nuestras frutas saben diferente!, perfuman el paladar y nuestras manos al igual que nuestras verduras, que al ser cocinadas lo inundan todo. Si hasta las bebidas cola de las grandes multinacionales ni se acercan a las nuestras y las cervezas, ¿qué tienen de tan espectacular que no sean sus rimbombantes nombres diferentes y su marketing internacional? Y como si fuera poco, el arte de tratar los vinos, mejorando en los últimos años, que nos ponen en el podio mundial.
¡Vaya que si el extranjero que viene aquí o el locatario que ha viajado sabe de lo que hablamos!
Cuando los japoneses de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA) nos invitaron junto a otras ONG y participamos como agrupación pionera en el tema de la defensa de la calidad de agua en nuestro país, les dejamos muy claro a lo que nos referimos con «agua invisible», porque en medio siglo se ha hecho carne en nosotros que desde nuestra tierra, nuestras pasturas, nuestras carnes son muy buenas debido a la calidad de agua que baña nuestro territorio.
El agua invisible es la que premia a nuestros cada vez más demandados productos agrícolas, así como la que se va desde nuestra novelísima actividad forestal hasta en los arándanos presidenciales, por supuesto sin gravámenes de ningún tipo y ni siquiera nos hemos cuestionado el motivo de por qué el valor de nuestra tierra se ha quintuplicado y se extranjeriza a pasos agigantados… 500 años después y cambio climático mediante, nuestra agua dulce es nuestro «oro invisible».
El único fin es reflexionar juntos sobre cómo y hacia dónde vamos como cultura irrespetuosa o indiferente con nuestra calidad de agua. Lo hacemos mirando las olas de un océano que cada noche deja en la resaca de la orilla plásticos de diversas formas y colores y eso, sin necesidad de recorrerlos, nos dice que seguimos tomando nuestros ríos, arroyos y cañadas como vertederos de nuestra basura, por ignorancia o, lo que es peor, por indiferencia…
Los ciclos son así, se cierran… y los ríos en que nacimos o defendimos contaminan el océano en que actualmente vivimos y este lazo se torna por siempre indisoluble.
Por lo mismo, luego de doce eventos de Cacería Ecológica Nacional en defensa de la calidad de agua dulce en general y del río Santa Lucía en particular, hoy convocamos pero desde La Pedrera a una Cacería Ecológica Nacional Oceánica a realizarse en el mes de diciembre.
Y por una presentación de Uruguay en «Zaragoza 2008″ lo más meritoria y justa posible.
ECOLOGISTA PREOCUPADO
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