LAS DIFERENCIAS CULTURALES DETERMINARON SU CRECIMIENTO PERSONAL

Cómo viajar a través de las páginas de un libro

Preguntas e incógnitas de todo tipo llenaban su mente. Por eso Milton Rodríguez decidió irse de Uruguay para encontrar las respuestas en otro lugar. Al cumplir los 24 años emigró a Estados Unidos. Vivió en aquel país 22 años.

En la década del sesenta fue hippie, y a pesar de haberse cortado el pelo, hoy se sigue sintiendo igual. «Me considero filósofo y hippie, aunque me haya cortado el pelo», comentó Rodríguez, «porque ellos mantienen una filosofía muy sólida».

Luego reflexionó acerca de ser «filósofo» (título difícil de obtener en nuestro país, según dio a entender) y manifestó tener en cuenta la frase: «No te sientes en el primer asiento; espera que te lo ofrezcan».

 

Vida interior

«Soy el fruto de un crecimiento paulatino y lento», comenzó detallando. Crecimiento que en parte le debe a lo aprendido al convivir con otras culturas. Sin embargo, reconoció que al emprender el viaje perdió «la compañía de mucha gente» y marcó «un destino solitario».

Sin perder de vista sus objetivos siguió su camino. En aquel momento, lo más importante para él era encontrar lo necesario para alimentar su interior, mientras que el resto de la gente «vive la vida tratando de encontrar lo que necesita para la vida exterior».

Recorrer distintos lugares de Estados Unidos y México le permitió «aclarar gran cantidad de incertidumbres», «alcanzar la paz interior», «vivir con claridad» y saber cuándo y cómo hacer las cosas.

 

Volver para compartir

Al volver a su tierra natal, decidió resumir parte del conocimiento adquirido. Lo hizo en su libro «Navegación espiritual en el mundo invisible», el cual le llevó muchísimos años de escritura.

Considera la obra como una combinación de distintos géneros literarios: autoayuda, filosofía, religión y psicología, además de lectura amena. Lo principal es que es un texto sencillo, hecho para que lo lea «cualquier persona, «desde la más simple a otra con más capacidad». Para ello se preocupó de «no vestirlo con la ropa de las palabras difíciles».

 

Existencia dual

Uno de los aspectos que el autor destacó de su libro es que enseña la capacidad de resolver problemas, siempre y cuando sean observados desde distintos puntos de vista. «Toda realidad se compone de dos cosas, y cada cosa es doble», destacó el entrevistado. A modo de ejemplo, «la humanidad se compone de hombres y mujeres», detalló. «A su vez, los seres son duales: tienen dos piernas, dos brazos, dos pulmones, dos ojos, dos ovarios. Esa dualidad es la que conforma la ‘individualidad'».

Por eso hoy, cuando analiza una situación, sea personal, social o científica, si encuentra un elemento, luego busca el otro, para alcanzar la armonía entre ambas partes, sin eliminar ninguna de las dos, pues en caso de destruir alguna «se acabaría su existencia».

La dualidad rige en todos los ámbitos de la vida, incluso en la de una pareja. Rodríguez resumió su idea diciendo: «No se puede vivir una pasión desenfrenada porque es destructiva; tampoco se puede vivir en una fría y constante practicidad porque las personas también se terminan destruyendo». *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje