REALIZARAN UNA JORNADA EL DOMINGO PARA DIFUNDIR LA IMPORTANCIA DE LA PREVENCION

Doctor Aizen: Mamografías deberían ser obligatorias para mujeres mayores de 35

El cáncer de mama es el más frecuente entre las mujeres de países como el nuestro, que tiene un patrón estadístico similar al de una nación desarrollada. Generalmente, en los países pobres el cáncer de cuello de útero es el prevalente en la mujer. El cáncer de mama afecta a 1.800 mujeres por año, particularmente en Montevideo

 

Un cáncer «cheto»

La franja costera de Pocitos y Carrasco es la zona de más alta incidencia de esta enfermedad: 116 por 100.000 habitantes. La cifra es comparable a Brooklin, en Nueva York, el lugar de más alta incidencia de cáncer de mama en el mundo. No obstante, la mortalidad ha comenzado a descender en Uruguay; hubo una baja del 7,7% en los últimos 5 años. «No es un tema terapéutico sino de diagnóstico temprano», indicó a LA REPUBLICA el doctor Aizen.

El origen del cáncer de mama es multifactorial, pero hay factores genéticos. «Sin embargo el verdadero cáncer hereditario causa sólo el 5% de los casos», explicó el médico. Un 30% de las mujeres tiene predisposición familiar, pero eso no determina que el cáncer pase inevitablemente de madre a hija.

 

Factores de riesgo

Todos los cánceres mamarios dependen de una mutación genética, pero sobre ellos se agregan muchos factores ambientales, particularmente la ingesta de sustancias nocivas, como el tabaco, las grasas, las comidas con mucha sal, la leche entera, los fritos, las facturas de confitería y las carnes rojas.

Por el contrario, las carnes blancas, los vegetales, las frutas y el aceite de oliva, son sustancias que tienen mucho Omega 3, sustancia con efectos beneficiosos en la prevención del cáncer.

También está demostrado que la obesidad favorece la aparición del cáncer de mama, retarda su diagnóstico y disminuye la sobrevida de la paciente. Por eso, se recomienda el ejercicio y se realizará el domingo una actividad de música y color en el Parque Rodó, a partir de las 11.00 de la mañana.

 

Averiguarlo a tiempo

Otro punto es el diagnóstico temprano. Este cáncer es más fácil de combatir si se realiza una consulta mastológica integral, que incluya un examen físico, mamografía, ecografía y, eventualmente, funciones diagnósticas. «Esto debe hacerse anualmente a partir de los 35 años y durante toda la vida», dijo Aizen.

Los grupos que tienen riesgo familiar deben empezar a controlarse con anterioridad a esa edad y cada seis meses. La ventajas de esta «búsqueda de tumor sin síntomas» es que detecta lesiones ocultas no palpables tempranamente, al contrario del autoexamen. En general, las lesiones tienen menos de dos centímetros y no afecta los ganglios. Este diagnóstico permite realizar cirugías y tratamientos no mutilantes, con conservación de la mama y pequeñas incisiones.

 

Un ganglio «centinela»

Además, el diagnóstico temprano permite emplear la técnica de la «biopsia del ganglio centinela», que es un procedimiento aprobado internacionalmente y «debe realizarse en todos los cánceres de mama no avanzados», indicó el cirujano.

El 70% de los cánceres de mama tempranos no tienen los ganglios comprometidos. Siete de cada diez mujeres pueden preservar sus ganglios, con lo cual se evitan las complicaciones, que son molestas y dolorosas para el brazo afectado.

«Nuestro equipo tiene 307 casos de estos, realizados en varios centros de salud públicos y privados», afirmó el médico.

Todavía hay algunas mujeres que siguen siendo intervenidas por una mamectomía (quitar toda la mama). «A veces no es porque el cáncer haya avanzado, sino porque la mama es pequeña, o también porque la lesión es extensa o está en el centro», dijo el especialista.

 

Reconstrucción psicológica

En esos casos se hacen reconstrucciones del seno en el mismo acto operatorio, excepto en casos complicados.

«Tenemos registradas 207 reconstrucciones mamarias en el equipo», agregó.

La cirugía y la propia enfermedad también traen severas alteraciones de la integridad física y la vida familiar, sexual, laboral y psicológica de la paciente. Por eso, el equipo médico trabaja con dos psicólogas, una fisiatra, una nurse y una doctora especializada.

«El mismo día que la persona recibe el diagnóstico de cáncer comienza el apoyo psicológico. Cuando se va a operar y la enferma está internada en su sala, recibe la visita de la psicóloga y de una paciente del grupo de autoayuda, para darle ánimo», explicó Aizen.

 

Una bestia casi dominada

«El cáncer de mama es una enfermedad que la medicina la tiene bastante dominada. Con un diagnóstico oportuno no tendría por qué afectarse la sobrevida global», indicó el cirujano.

Se insiste en el diagnóstico temprano porque si la enfermedad se detecta en la mamografía, la persona se puede operar sin mutilación, y eso estimula la consulta temprana de las demás mujeres.

«La gente todavía tiene las malas ideas que vienen de las abuelas que padecieron cáncer de mama y mutilación severa. Hoy en día el tratamiento no es el que heroicamente padecieron ellas», dijo el médico.

 

Viejas pesadillas

«Los temores de las pacientes son peores que la realidad, y a veces no nos creen. La gente soñaba con padecimientos y horrores que ya no existen», relató Aizen. «Desde el punto de vista científico no hay ninguna duda: este país demanda una campaña nacional, con un decreto o una ley que diga que las mujeres deben hacerse el estudio, aunque no soy yo el que maneja los recursos del país», dijo el cirujano. *

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