El descubrimiento de la creatividad
A pesar de que no colmó las instalaciones de la Escuela de Artes y Artesanía Dr. Pedro Figari, público de todas las edades se acercó a la misma para conocer las novedosas creaciones que los alumnos de 15 años en adelante construyen diariamente en el centro educativo.
Mirtha, con sus 71 años, desde hace ya tiempo viene al taller de pintura. A pesar de que toda su vida fue amante de la pintura, sólo cuando se jubiló pudo desarrollar su vocación. «Hoy me tocó ser una de las anfitrionas en mi taller. Pero más tarde me voy a ir al Salón Azul de la IMM, y después voy a recorrer la Cuidad Vieja», relató.
En la Escuela Figari nos encontramos también con el grupo de alumnos de tercer año de Liceo Nº 17. Ana Paula y Tania, de 15 y 16 años, confesaron que habían ido obligadas, porque si no les ponían falta. Luego de recorrer algunos de los diez talleres que tiene el centro educativo, Tania cambió de parecer. «La verdad es que algunos talleres me encantaron, sobre todo el de cerámica», dijo la adolescente.
Antes de retirarnos de las instalaciones del instituto, nos detuvimos en el taller 13 de Dibujo y Pintura. Eduardo Cabrera, el joven profesor, nos mostró con orgullo lo que sus alumnos habían realizado. En una habitación con luz tenue, sobre telas, se veían inscriptos con tinta china los nombres en japonés de sus aprendices. Además, en cada una de esas pequeñas casillas había, con el nombre de cada alumno, un cuento a libre elección, confeccionado por ellos mismos, que incluía el modelo de presentación.
Algunos eligieron escribir sus cuentos sobre nailon, otros sobre hojillas de cigarro y otro, directamente, prefirió tallar sobre madera para expresar su creatividad. Sobre ésta, Eduardo dijo que no sólo se nace con ella, sino que en su taller se ofrecen técnicas que sirven para perfeccionarla. *
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