Una nueva forma de bailar tango: de babucha, musculosa y zapatillas
Muchos vecinos de Villa Biarritz y personas que estaban de compras en la feria se sintieron atraídos por el sonido del tango. La música se escuchaba desde lejos y era sólo cuestión de encontrar un pequeño escenario de madera, para así disfrutar de un buen espectáculo en una tarde soleada.
La clásica danza era interpretada por jóvenes del grupo de tango de La Morocha, cuyo punto de encuentro es en Garibaldi 2631.
«La Maratón de Tango la organizamos para demostrar todo lo que estamos haciendo los jóvenes por el tango», comentó Gonzalo, que se definió como «bailarín», «organizador» y «conductor» del espectáculo realizado ayer en Villa Biarritz.
«La gente que se acerque va a poder apreciar la efervescencia que tiene el tango para nosotros», señaló Gonzalo, «porque queda siempre un poco oculta en la noche. Por eso dijimos ‘vamos a sacarla al día, para que la gente vea que el tango está vivo y que estamos haciendo cosas'», comentó.
Babuchas, pantalones o jeans
El público disfrutó viendo bailar a las parejas en un pequeño escenario de madera instalado para la ocasión. Lo más sorprendente fue que tres parejas bailaron, en forma impecable a la misma vez, en el reducido espacio. En ese momento los vecinos se comunicaban mediante miradas cómplices, como diciendo «es increíble cómo bailan».
Lo que rompió un poco el esquema fue la vestimenta de los bailarines. Las mujeres lucían babuchas de diversos colores y estampados. Los hombres bailaban de jeans, pantalones cortos y hasta de musculosa. Quienes bailaron de camisa no recurrieron a la clásica prenda de color blanco, sino que a estampados innovadores.
«Hay pantalones, colores, de todo, porque nuestra idea es romper un poco con el estereotipo del tanguero», explicó Laura, compañera de baile de Gonzalo.
Luego agregó que generalmente «la mujer que baila usa pollera con corte, medias de red y se viste de color negro y rojo». Al romper con los esquemas clásicos buscan «acercarse a la gente». «Queremos que alguien que esté en la feria de jean y championes nos vea y diga ‘voy a bailar'», expresó Laura.
La misión de los tangueros es que la gente se anime y se diluya la brecha que existe entre los bailarines y el espectador.
«Muchos dicen que es bailar es muy difícil, pero después que uno arranca se da cuenta de que es fácil y es un hobby como cualquier otro», contó la entrevistada, «aunque después se vuelve adictivo, porque te quedás bailando hasta las tres de la mañana, aunque tengas que ir a trabajar al otro día, a las siete de la mañana», añadió entre risas.
Bailar y estudiar
Los jóvenes tangueros además de disfrutar de la danza, están interesados en estudiar.
«El tango es un baile que es muy sencillo para empezar, porque con caminar al tiempo de la música alcanza», detalló Gonzalo, «pero una vez que te entusiasmás con el baile querés aprender más», agregó. «Estudiás para luego poder improvisar y sobre todo saber cómo conectarte con la otra persona durante el baile», puntualizó el bailarín. *
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