Exito en venta y público en la Feria del Libro
El jueves pasado comenzó la 30ª Feria del Libro, organizada por la Cámara Uruguaya del Libro y la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM). En los últimos años, la feria más grande de libros de nuestro país se realizaba en las instalaciones del LATU.
La lejanía, la falta de medios de transporte adecuados y la escasa concurrencia de personas dejaron en claro la necesidad de innovar.
En esta edición, la organización eligió la explanada municipal, por tratarse de un lugar céntrico.
Asimismo, a diferencia de lo que ocurría antes, no se cobrará entrada para ingresar ninguno de los días.
Repercusiones positivas
Analía atiende el stand de libros que tiene ofertas de las distintas editoriales y librerías que integran la Cámara del Libro. «Somos una mesa de ofertas juntas», dijo para definir su local, en el cual es posible encontrar libros de todos los géneros por 30, 50 y 100 pesos.
«Novelas, ensayos, cuentos infantiles, el tema que busques lo encontrás. Eso sí, tenés que revolver porque las mesas no están ordenadas», comentó la vendedora. «Cuando los clientes preguntan curiosos por las ofertas, yo les digo que revuelvan. Porque la idea de nuestro stand en definitiva es revolvé, divertite, pasate una hora o dos, sacá, tirá», resumió entusiasmada. A Diego lo encontramos en otro stand, buscando y comprando ofertas. Cuando conversó con LA REPUBLICA ya había comprado cuatro libros. Contó que está entrenado para los textos económicos. «Tengo un ojo clínico, al estilo de las liquidaciones de 50% de descuento, esas en que te das codazos con la gente por llevarte algo», afirmó. También aprovechó para recomendar que la gente se acerque a comprar libros de oferta porque «siempre algo se encuentra». Mauro, encargado del stand donde se venden «Los libros más pequeños del mundo» (seis por cuatro centímetros es la medida de los más grandes), comentó que el primer día de la feria, las ventas «fueron muy buenas». Vendió aproximadamente 60 libros, que cuestan entre 130 y 300 pesos en promedio. Asimismo, reconoció que ayer las ventas pintaban mejor.
En cuanto al cambio de la ubicación de la feria, sostuvo: «Hay comercios a los que les complica, porque tienen un público lector que no se siente tan cómodo al haber demasiada gente dando vueltas». Ese no es su caso. «A mí me beneficia porque mi público no es muy lector», concluyó.
Nuevos clásicos de la literatura
Los libros de autoayuda siguen siendo uno de los géneros con más salida. «El Secreto», de Rhonda Byrne, es una de las últimas publicaciones del rubro y, según explicó Janet, de la editorial Urano, está teniendo mucho éxito. Su costo es de 650 pesos. Janet contó que el libro «habla de que tenés que encarar todo en positivo. Porque si vos pensás en negativo, lo que vas a estar atrayendo son más problemas». Ella explicó que lo que dice en el libro no son cosas obvias, «porque casi todos, a lo largo del día, están mal por algún problema y les cuesta razonar en positivo, en vez de pensar ‘voy a poder'». Ruth, en cambio, sólo compra libros de arte y novelas históricas.
La veterana contó que nunca adquiere libros de autoayuda. Para ella «¡hay que ayudarse a sí mismo, sin un libro!».
Mientras gran parte de los adultos eligen los libros de autoayuda, Irina, de 14 años, está leyendo un texto clásico de Shakespeare. La pequeña entrevistada confesó que le encanta leer.
Lo último que leyó fue una compilación de Edgard Allan Poe. Para su amiga Jordana, en cambio, el último libro fue el preferido por los chicos y adolescentes (y también por muchos grandecitos): Harry Potter.
Los libros de cocina, al igual que los de autoayuda, tienen muy buena venta y «los compran por igual, tanto hombres como mujeres», explicó Micaela, quien hace siete años trabaja como vendedora en la Feria del Libro. Incluso dijo sorprendida que los jóvenes también compran libros con recetas. «Me sorprende. Soy joven y cocino, ¡pero no se sí me pondría a buscar recetas en un libro!», terminó. *
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