El VHS: la muerte anunciada
La opinión generalizada de empleados y propietarios de los videoclubes fue que en los primeros años de 2000, cuando llegaron las primeras películas a nuestro país en formato DVD, los VHS lentamente comenzaron a alquilarse cada vez menos, hasta llegar al extremo de que en la actualidad sólo cuatro videoclubes de nuestro país (de un total de 200) siguen comprando algunos títulos en VHS a las editoras que continúan trabajando este formato.
En el Video Imagen Club (VIC), ubicado en Benito Blanco y Bulevar España, uno de los videoclubes más conocidos y añejos de Montevideo, Miguel Blanco, empleado y crítico de cine en «Mundo Cañón» (91,1 FM, Radio Futura) explicó que tienen un total de 8.000 títulos, 6.000 en VHS y 2.000 en DVD. A pesar de que en Uruguay las primeras películas en formato de disco llegaron a comienzos de 2001, en el VIC trajeron los primeros títulos a mediados de 2003.
El cinéfilo aseguró además que dejaron de comprar películas en VHS desde hace dos años. «Solamente compramos lo que no esté editado en DVD», señaló Blanco, quien manifestó que recién en 2004 se dio una explosión de alquileres en DVD, lo que trajo aparejado un insólito hecho: «Algunos clientes que habían dejado de venir y que sólo rentaban videos, nuevamente se acercaron para solicitar títulos clásicos que habían salido en DVD».
Público distinto
Diariamente en VIC alquilan un total de 90 películas. De cada cuatro alquileres, tres son de DVD. Por esta razón, en los últimos años han llevado a depósito algunos VHS y las películas repetidas las pusieron a la venta. «No nos sacamos los VHS de encima como otros. Tenemos un público distinto a casi todos. Además, a diferencia de la gran mayoría de los dueños de los videoclubes, el propietario del Video Imagen (el reconocido crítico de cine Ronald Meltzer) es un hombre de cine. Muchos otros tienen un video como podrían tener una ferretería y no saben nada de cine», dijo el especialista del séptimo arte.
En nuestro país hay seis editoras (Censa, Enec, Halven, RBS, Time Sur -Representante de AVH Argentina- y Buen Cine), y muy pocas continúan editando VHS. A los videoclubes una película de video les cuesta, aproximadamente, entre 50 y 60 dólares, mientras que en formato de DVD la cifra baja a 25. Los VHS son más caros por su costo de producción. Aún hay algunas plantas que se encargan de realizar las copias de los másteres.
Los DVD, en cambio, son importados de Argentina y de países de la región. A pesar de tener mejor calidad de audio e imagen, la vida útil de este formato muchas veces es más corta que la del VHS. «El gran problema es que el disco DVD se raya fácilmente, pero de todas formas tiene muchas más ventajas que desventajas en comparación con el VHS», concluyó diciendo Blanco.
VHS en baja
El Video del Cordón, ubicado en Tacuarembó y Guayabo, al igual que el VIC, no compra películas en VHS desde hace algunos años. El Video del Cordón, anteriormente Video 44, tiene una gran variedad de títulos de cine clásico, europeo y de otras latitudes. En DVD cuentan con 2.000 filmes y en VHS con otros 5.000.
A pesar de la irrupción del DVD, siguen alquilando en menor porcentaje películas VHS (30% contra 70%). A diferencia de la gran mayoría, no venden títulos usados de VHS. «Somos un video temático con un público diferente. Incluso sucede que si tenemos un mismo título en DVD y en VHS no lo retiramos del mercado; se alquila menos pero igual lo tenemos en stock», concluyó Alejandro Mezzetta, empleado del videoclub.
Venta y alquiler
El Block Buster, videoclub con público totalmente diferente al Imagen y al del Cordón, abrió sus puertas en 1997 en Punta Carretas. Hoy en día cuenta con otras dos sucursales (Malvín y Carrasco).
Lelys Bolla, subgerente de la sucursal de Punta Carretas, explicó que dependen de la sede matriz de Buenos Aires. En cuanto al porcentaje de alquiler, señaló que un 80% de los alquileres pertenecen a títulos en DVD y el restante a VHS.
Block Buster comenzó a traer filmes en DVD en julio de 2001, y a partir de marzo de este año dejó de comprar cintas de video, salvo algunos pocos del género infantil.
Aunque siempre tuvieron remanente de VHS, a partir de abril comenzaron a poner a la venta más cantidad que años atrás. «Es el formato de Block Buster: venta y alquiler de películas, pero con la gran diferencia de que nosotros vendemos títulos nuevos y usados (tanto en DVD como en VHS) desde siempre, no como otros videos que recién ahora venden videos para sacárselos de encima», finalizó. *
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