Tiene la palabra

La chabacanería de Bimbo Depauli agraviando a nuestro Presidente y a su esposa

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Sinceramente, no tengo la menor idea de quién es «Bimbo» Depauli pero sí la certeza de que su vulgaridad y trasnochada chabacanería, rebosan el vaso de la paciencia cuando uno lee su relato, burlón y casi agraviante sobre la cena del rey de España y nuestro Presidente y su señora esposa.

No atinamos a descifrar qué es lo que quiso expresar, si un chiste barato y sin contenido, o una crítica grosera y fuera de contexto a quienes representan a nuestro país.

La simpleza, la pobreza de espíritu, lo vacío de su discurso, ponen en tela de juicio el valoramiento de quienes tuvieron la responsabilidad de brindarle la mitad de la contratapa de un periódico serio como El Observador.

Hay una cierta cobardía oculta en sus expresiones hacia una supuesta ironía que no parece tal, en la media en que ridiculiza gratuitamente a sus semejantes, más allá de la investidura que ellos detentan; solamente aquellos débiles de mente, o exageradamente propietarios del sentido del humor pueden sonreír a medida que las escrituras avanzan en este libelo que indescifrablemente no sabemos a qué apunta.

Si su función es el humor, si su actividad se basa en este acto tan sublime y tan significativo como el hacer reír a la gente, desde ya y ante tanta maledicencia le pronosticamos muy corto camino si en el efecto que genera se asienta toda su capacidad.

Lo doloroso, lo infame es que gente como Depauli tenga la posibilidad de detentar un medio de comunicación de tal magnitud y lo desaproveche tan miserablemente. En nuestra universidad, hay cientos de jóvenes estudiantes de ciencia de la comunicación, esperando una posibilidad para expresarse y tienen sin embargo que soportar este fárrago de expresiones sin ton ni son, propias de quien no teniendo otra cosa que hacer en un mundo tan cambiante y globalizado, se dedican a trasmitir su aburguesamiento de escribas, ensuciando una de las profesiones más genuinas y nobles como es el periodismo.

Escritores populares, letristas de murgas, parodistas, carnavaleros, sin lugar a dudas comparados con vuestras letras, ponen en el lugar correspondiente la pobreza y la ausencia de chispa, de ingenio, y de criterio en el humor, de quien como Ud. y en esto, me permito extralimitarme, ha ingresado en el Guinness de la vulgaridad.

Suyo:

JORGE PEREZ – C.I. 885.911-8

 

Visillac y el falso  titular de El País

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* El País finalmente admitió que usó una frase inventada para titular la entrevista que le realizaran a Michel Visillac, asesor de comunicaciones de Antel. El matutino reconoció haber distorsionado las palabras de Visillac para producir el titular de la nota publicada en El Empresario. Lo que El País no dice es por qué alteraron las declaraciones de Visillac y qué los llevó a poner un titular creado en la imaginación del periodista o del editor.

Por lo que tengo entendido Visillac accedió a su cargo por concurso recientemente (no es un cargo político) y no está vinculado a la asignación de la publicidad de Antel cosa que está a cargo del departamento de Marketing Corporativo.

Visillac decía que no es lógico invertir en publicidad en un medio o programa que se dedica a despotricar contra diferentes aspectos y cuestiones de la empresa patrocinante. Cualquier empresa privada retiraría inmediatamente su publicidad en un caso así.

La adjudicación de publicidad debe estar ligada a criterios técnicos y de conveniencia empresarial y si no fuera así no sería una empresa y responsable dedicada ­como en este caso­ al negocio de las telecomunicaciones sino un original y generoso Banco de Fomento de medios de prensa. Un Banco de Fomento a fondo perdido.

El argumento de que optar por medios que no tengan una actitud hostil hacia la empresa es una forma de presionar la línea periodística o la labor de los profesionales de tal o cual medio es una afirmación falaz.

Lo es porque una cosa es la libertad de expresión, cosa inmensamente legítima y necesaria si las hay, y otra muy diferente es la decisión empresarial de cómo financiar el medio en cuestión.

Sería faltar el respeto a la inteligencia de la gente creer que las empresas, sobre todo las privadas, van a ser indiferentes a los contenidos de los medios que ayudan a financiar. Imaginen por un momento un medio donde uno o más periodistas la emprendieron contra alguna de esas famosísimas marcas de refrescos tan pródigas en materia de «sponsorización» de medios y eventos. Es fácil darse cuenta que en un caso así la compañía retiraría sin más su pauta de dicho medio. Y está en todo su derecho. Es problema del medio buscarse otro auspiciante.

Porque de aceptar el criterio de que hay que pautar incluso en programas o medios que sistemáticamente atacan a la empresa en cuestión pasaríamos con facilidad a la obligatoriedad de pautar en los medios en forma indiscriminada sin tener en cuenta sus contenidos ni su impacto. Con ello volveríamos a los tiempos en que los directorios de Antel financiaban medios de prensa fantasmas y revistas que sólo conocían sus editores.

Finalmente me parece que sería bueno consultar a la gente a ver si está de acuerdo con que su empresa, la empresa de todos los uruguayos siga financiando a los que fundieron una y otra vez al país e intentan hoy desestabilizarlo a través de permanentes campañas de prensa al servicio de los intereses mezquinos de los poderosos de siempre. Para saber la opinión de la gente existe algo llamado encuestas. A aquéllos como Nacho Alvarez que se subieron a la divulgación de esta noticia con titular falso le recomiendo contratar una o más encuestadoras para saber lo que realmente piensan los verdaderos dueños de Antel al respecto.

Saludos cordiales

FEDERICO RODRIGUEZ SPONDA – [email protected]

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