Dice que corrigieron mal su examen porque usó nuevos términos médicos
Juan Correa Albín ingresó a la Facultad de Medicina de la Universidad de la República (Udelar) en el año 2005. Hoy cursa el tercer año de la carrera. «Desde que inicié mis estudios en medicina aprobé todos los exámenes, y algunos con el 81% de la nota», relató.
El 6 de agosto Correa recibió la nota del examen al que se había presentado tres días antes. Previamente ya había dado esta prueba práctica y había aprobado, pero al no hacer la parte teórica porque se le pasó el período tuvo que volver a realizar el práctico, según explicó. La prueba era de Anatomía Clínica, del tercer año de la carrera.
Al ser informado de los resultados, Correa se encontró con que había perdido el examen, al no alcanzar el 60% requerido como mínimo para obtener un «aceptable». Desilusionado y esperando conocer sus errores, volvió tres días después para conocer la devolución de la prueba. «Salvaron 15 de 75 estudiantes que dieron el examen», aseveró.
Al escuchar las respuestas que eran consideradas «válidas» por los docentes Daniel Mattera y Eduardo Olivera, se encontró con que las respuestas dadas por estos «estaban basadas en los viejos libros de medicina que datan de la década del sesenta», dijo indignado. Correa explicó que, para preparar el examen se basó en «libros que son más recientes, de los últimos aceptados por la comunidad científica». Los textos eran de Michel Latarjet y Alfredo Ruiz Liar, en su cuarta edición.
Fue así que entregó rápidamente una nota a los docentes para que se revisara su caso. Pidió también una reunión al más alto nivel de la facultad para que los catedráticos a cargo del curso estudiaran el examen. Sin embargo, se le negó la posibilidad de reunirse con ellos, según indicó.
Ante este episodio, Correa decidió dirigirse personalmente al decano de la Facultad, Felipe Schelotto. «El decano me atendió con mucha amabilidad y prestó especial atención a mi caso», dijo.
Una vez mantenida la reunión con el jerarca, Correa logró que se revisara el fallo. La revisión llevó a que los docentes aceptaran la terminología utilizada por Correa. El caso pasó a estudio del Consejo de la Facultad.
Nomenclatura
Tres de las cuatro respuestas dadas por Correa en su examen fueron aceptadas. Los docentes explicaron, mediante una carta que enviaron al decano Schelotto el 21 de agosto de 2007 y a la cual tuvo acceso LA REPUBLICA, que «se hizo una reconsideración sobre la nomenclatura». En la misiva, los docentes detallaron que se aceptaron los nombres indicados por Correa, pero se excusaron alegando que la nomenclatura «puede variar incluso en diferentes ediciones de un mismo libro, algunas de ellas no utilizadas clínicamente».
La comunicación de los docentes indicó que se consideraron como «válidas» las respuestas dadas por Correa en el examen. El alumno había utilizado los términos «tuberosidad del radio», «fosa de la vesícula biliar», «fondo de estómago» y «esfínteres externo e interno del ano», los cuales, según Correa, «están en los nuevos libros de medicina» y conforman «la terminología oficial y actualizada por la Federación Internacional de Asociaciones de Anatomía (IFFA)».
«En principio, me dijeron que estas respuestas estaban mal», dijo Correa. Según él, esto fue así porque los docentes «las desconocían», pero luego «reconsideraron el fallo». A pesar de la validación de estas tres respuestas, el estudiante no pudo aprobar el examen al obtener sólo un 52% del 60% requerido.
Invalidado
Correa reclama ahora que se le valide una cuarta respuesta dada por él en el mismo examen. La carta de reconsideración del caso expedida por los docentes que tomaron el examen explica: «Con respecto a la respuesta del disco intervertebral (DIV), no fue aceptado el reclamo dado que es un error de concepto». Más adelante detalla que «la articulación entre dos cuerpos vertebrales es el disco intervertebral, reforzado por ligamentos. Por lo que corresponde responder el núcleo pulposo, uno de los componentes del DIV».
Correa basó su argumentó en que utilizó para responder la bibliografía sobre el tema de Michel Latarjet y Alfredo Ruiz Liard, Keith Moore y Arthur Dalley, H. Rouviere y A. Delmás, Alain Bouchet y Jacques Cuilleret. El estudiante presentó a LA REPUBLICA cada uno de los textos para demostrar su versión.
La pregunta realizada en el examen del 3 de agosto pasado fue: «Indique el sector de la articulación señalado», a lo cual Correa respondió «disco intervertebral». Según los docentes, el estudiante tendría que haber escrito «núcleo pulposo». Correa dijo que «si la respuesta fuera esa, la pregunta tendría que haber sido ‘indique el sector del disco intervertebral señalado'», tal como indican los textos en los cuales estudió.
Según se aprecia en las representaciones gráficas de cada uno de los textos estudiados por alumno, el núcleo pulposo forma parte del «disco intervertebral». «Para ningún autor existe la ‘articulación disco intervertebral’, sino que todos hablan del disco como medio de unión de la articulación de los cuerpos vertebrales», expresó Correa, que denuncia que no se le ha permitido mostrar la bibliografía de la cual estudió para el examen. En su opinión, eso demostraría que tiene razón. «Es la bibliografía aceptada por la IFAA», insistió.
El estudiante no sabe si a otros alumnos les ocurrió lo mismo, pero en la carta de los docentes al decano se menciona el reclamo de Correa y «de otros alumnos». Fuentes docentes informaron que los libros citados por el estudiante «deberían estar aprobados por la cátedra de Medicina» para que «sean válidos los términos allí arrojados». Como ya citó LA REPUBLICA en esta nota, en la carta enviada al decano informando la reconsideración del fallo, los docentes explican que la nomenclatura «puede variar incluso en diferentes ediciones de un mismo libro, algunas de ellas no utilizadas clínicamente». *
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