En busca de medios económicos para volver a vivir en Colombia
Desde que William Rosas, profesor colombiano de matemática, teología y filosofía, vive en Uruguay, sus oportunidades laborales han sido limitadas. Además de no acceder a un trabajo estable, sufrió un quebranto de salud importante cuando se le diagnosticó un cáncer estomacal terminal. La enfermedad ocasionó que el Ministerio de Salud Pública (MSP) le declarara una incapacidad física permanente de un 80%. A pesar de contar con el carné de Asistencia Pública, dice que últimamente han restringido su atención, por no ser ciudadano uruguayo y ocasionar exceso de gastos.
La suma de dificultades que enfrentó en nuestro país generó inestabilidad en su familia y determinó la separación de Rosas y su esposa, nacida en Uruguay. Actualmente Rosas vive con uno de sus hijos y se gana la vida vendiendo en los ómnibus y repartiendo volantes sobre los daños que causa el consumo de drogas. Si bien se rebusca, vive en situación de extrema pobreza. El gobierno colombiano no le ha proporcionado ningún tipo de ayuda; en cambio, sí recibió apoyo de sus amigos uruguayos, vecinos y organizaciones benéficas, principalmente iglesias. «En la embajada de mi país me han tratado de subversivo y al mismo tiempo me han negado la asistencia», comentó Rosas, y añadió: «Se lavaron las manos y he notado gran falta de responsabilidad de mis compatriotas».
Añorando Colombia
Su principal objetivo es volver a Colombia, lugar donde, de alguna manera, fue expulsado ocho años atrás. «Nuestro problema es conseguir el dinero para comprar un pasaje para irnos, porque allá hay una familia esperándonos. Están mis hermanos, mis sobrinos y amigos; ellos nos van a ayudar. Además, mi hijo ahí va a tener educación y yo acceso a la salud», comentó.
Mediante el Ministerio de Relaciones Exteriores de Uruguay Naciones Unidas se comprometió a pagar el pasaje de vuelta para él, pero no para su hijo, porque tiene ciudadanía uruguaya. Eso significa un problema para Rosas, porque su hijo, que tiene 13 años, no se lleva bien con el actual esposo de su madre. William no quiere que el chico se quede solo en Uruguay. Por ese motivo, recurrió a LA REPUBLICA para dar a conocer su caso y recibir ayuda financiera para poder comprar un pasaje.
Años de guerra
Rosas relató que en Colombia fue perseguido por los grupos armados, más específicamente por los paramilitares. Motivó la persecución una denuncia efectuada ante la gobernación de la región (organismo similar a una intendencia). El comité que el docente integraba denunció una serie de hechos de violencia que afectaban a la población civil en la selva amazónica de Putumayo. Allí Rosas daba clases y sus alumnos recurrían a las armas para vengar la muerte de sus padres a causa de la guerrilla.
«Hicimos la denuncia, preocupados por la situación de nuestros alumnos y sus familias, y después de eso muchos compañeros fueron asesinados, incluso un cura de Putumayo», explicó. En febrero de 1999 viajó con toda su familia a Uruguay, y la bienvenida no fue como esperaba. «Nos vinimos con mucha expectativa. Me prometieron trabajo, para que mis hijos crecieran en condiciones dignas, con acceso a la vivienda, educación y la salud, pero no fue así», destacó. Ahora Rosas apela a la solidaridad de la gente para poder volver a su país.
«Si bien se me ha negado el acceso a la salud y a recibir el Plan de Emergencia por no ser uruguayo, soy un ser humano y estoy sufriendo mucho», concluyó. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad