¡Silencio! ¡Acción! Comenzó en la Ciudad Vieja el rodaje de la película "Blindness"
A media mañana del sábado, las jarras con café y las bandejas de pizza calentita circulaban entre las personas que conforman el amplio equipo de producción de Blindness. La consigna era sacarse el frío, luego de más de cinco horas de rodaje al aire libre.
La actividad comenzó a las seis de la mañana, pero el equipo de pre-producción trabaja en nuestro país desde hace más de tres semanas. Al menos, eso quedó en evidencia entre los vecinos de la Ciudad Vieja, cuando se inició la transformación de la calle Colón entre Piedras y Cerrito. Desde hace algunos días fachadas pintadas y escenografías de utilería simulan exclusivos locales comerciales, característicos del continente europeo. La cuadra quedó irreconocible, gracias al equipo de arte, que sin duda son los que lucían más cara de cansados en la pasada jornada, puesto que hace semanas vienen trabajando, bajo la lluvia y el sol.
Sencillez
El viernes pasado la llegada de una de las protagonistas del film, la actriz Julianne Moore causó impresión en los uruguayos. A diferencia del actor Danny Glover, que arribó el pasado jueves, Moore cruzó la sala Vip del Aeropuerto de Carrasco rodeada de guardaespaldas. A pesar de la primera impresión que dejó la actriz, los integrantes del equipo de producción manifestaron que era «macanuda». Los afortunados que cruzaron palabras con la estrella de cine, quedaron contentos con la simpatía que demostró la actriz de tez blanca. Al mismo tiempo Moore expresó interés en saber más de nuestro país, pues le preguntó a César Charlone, director de fotografía, por qué nuestra ciudad se llamaba Montevideo, si ella no veía ningún monte en la capital.
Durante las horas de rodaje, se escuchaban conversaciones en varios idiomas a la misma vez. Eso se debe a que «Blindness» es una coproducción entre Brasil, Canadá y Japón. De hecho el director de la película es el brasilero Fernando Meirelles, que tiene la particularidad de estar trabajado junto a su joven hijo.
La escena se repite
Cuando alguien va a ver una película al cine, las imágenes fluyen a gran velocidad. Todo esta hecho a tal ritmo que el espectador no puede quitar la vista de la pantalla.
Pero el producto final se contradice con la realidad. La llegada de Julianne Moore, contenida por el actor Mark Ruffalo, a las escaleras de la iglesia, ambos afectados por la ceguera, se rodó en cinco tomas completas. Luego se grabó un par de veces más el final de la misma toma.
Cuando comenzó el rodaje de esa escena, el grito ¡Silencio!, retumbaba por la calle Cerrito. Una vez que actores, extras, productores, integrantes del catering y del equipo de vigilancia quedaban sumidos en un silencio total, se sentía: ¡Acción!
En la escena ambos actores caminaban juntos unos pocos metros hasta estar a salvo, en el recorrido tenían que patear la basura que se encontraba en la calle. Al estar frente a la iglesia, ambos comían con voracidad y luego él abandonaba la escena, dejando sola a Julianne. En la quinta repetición de la escena, Ruffalo culminó la toma con un tropezón y cayendo al piso. Inmediatamente que el actor se levantó con una sonrisa en la boca y se confirmó que no le había ocurrido nada malo, se sintieron suspiros de alivio entre el equipo de producción.
Después del susto que culminó en una anécdota del rodaje, grabaron solamente el final, a partir del momento en que ambos estaban a los pies de la escalera que en la ficción funciona como una antigua iglesia.
Luego de más de una hora de trabajo, culminó la escena cuya duración alcanzará con suerte los dos minutos, una vez editada la película.
Pasado el medio día, el grueso de los actores y productores abandonó el área de rodaje para ir a almorzar. Mientras, Meirelles continúo rodando una toma para la cual Julianne Moore se tuvo que untar la cara con una crema que resultara sabrosa a un perro amaestrado, que tenía que lamerle la cara a la actriz. Previo a grabar la toma, la actriz se encargó de hacerle unas caricias en la cabeza al perro, generando amistad con la mascota.
Cuando se largó la lluvia, se percibía preocupación entre los actores extras, puesto que desconocían qué ocurriría con el rodaje. Ante la incertidumbre reinante, una integrante del equipo de producción explicó que era mejor que lloviera porque se ahorraban la lluvia artificial prevista en el plan de rodaje para esa tarde. *
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