Edificio de Facultad de Psicología carece de autorización de Bomberos desde 1999
El actual decano, Luis Leopold, le solicitó a la División Arquitectura que se controle el sobrepeso de los salones del primer piso, que aunque fueron diseñados para 300 personas, en algunos casos albergan el doble de estudiantes. Lo mismo pasa en las escaleras, donde los alumnos permanecen cuando no encuentran lugar dentro de los salones.
Varios rumores se hicieron sentir esta semana en la interna de la Facultad de Psicología. Antes de asumir el actual decano, Luis Leopold, LA REPUBLICA le manifestó a éste la preocupación de algunos alumnos y docentes ante rumores insistentes de que el viejo edificio de Tristán Narvaja y Uruguay no contaba con la habilitación de Bomberos.
El otro rumor que corría por los pasillos era el sobrepeso de uno de los salones superiores, que se encuentra encima de la recién refaccionada Aula Magna. A eso se suma la sobrecarga de la escalera metálica de acceso a ese salón, lo que también llamó la atención del nuevo decano.
Leopold prometió que ni bien asumiera su cargo iba a revisar la situación, y dijo conocer la falta de habilitación de Bomberos.
De todas formas, al haber sido consultado un día antes de asumir el cargo, aún no tenía en su poder el informe. Una vez asumió el cargo, Leopold fue consultado nuevamente por LA REPUBLICA. La consulta se realizó el pasado jueves y el decano corroboró que la anterior decana, Sylvia Castro, había ordenado una investigación acerca de la situación edilicia del centro de estudios. Leopold puso a disposición la información sobre la habilitación de inmediato.
La Dirección Nacional de Bomberos (DNB) realizó la correspondiente inspección en la Facultad de Psicología y determinó que hacían falta indicadores de salidas, bomberitos contra incendios y un plan de evacuación en caso de emergencias.
Actualmente el centro de estudios está tramitando la habilitación de su edificio, cuyo costo (sin contar los bomberitos) será de 80.000 pesos aproximadamente. El CDC de la Universidad de la República (Udelar) deberá discutir el tema. El asunto está pactado para la reunión que se desarrollará en quince días.
Consideración
El informe de Bomberos fue considerado hace dos semanas por el Consejo de la Facultad de Psicología. Consultado al respecto, el decano Luis Leopold dijo que recibió la preocupación de los estudiantes sobre este informe. La consejera por el orden estudiantil Martina Celiberti recordó que semanas atrás se puso en consideración del Consejo el informe de Bomberos.
Leopold también fue advertido por LA REPUBLICA sobre los rumores que circulaban en la propia institución sobre un posible peligro de derrumbe debido a la sobrecarga de los salones que se encuentran encima del Aula Magna. Este sector fue el último en ser refaccionado y uno de los primeros en la larga lista de reparaciones que tiene esta facultad en la agenda. Leopold reconoció este problema y el sobrecargo del salón uno, encima del Aula Magna.
Celiberti aclaró que desde su orden no se hizo llegar la queja al profesor Leopold en las reuniones previas a la elección, pero dijo que conocía la sobrecarga y el levantamiento de las baldosas del salón, lo cual también fue mencionado por Leopold.
El arquitecto Jorge Pagani, a cargo de las obras de la Facultad de Psicología e integrante de la División Arquitectura de la Udelar, explicó que los salones que están sobre el Aula Magna «están diseñados para 300 alumnos». Según pudo constatar LA REPUBLICA, esos salones reciben, en algunas materias, dos veces más de su capacidad.
Pagani dijo que, según sus estudios, «la estructura no corre ningún riesgo». Con respecto a las baldosas levantadas en el salón, Pagani estudió el caso y explicó que el hecho se debe a «una patología» que se vio comúnmente «en los edificios de centros de enseñanza, tanto de Primaria como de Secundaria y, en este caso, la Facultad de Psicología». El problema se debe a una «dilatación de las baldosas», explicó.
Pagani aseguró que este inconveniente «se va a solucionar» y que nada tiene que ver con el sobrecargo o el posible riesgo que corre la estructura edilicia.
El profesional también fue consultado sobre la responsabilidad que le cabía a la División Arquitectura de la Udelar en caso de suceder un accidente por la sobrecarga. Respondió que su división «no tiene responsabilidad sobre el uso que se le da al edificio» y consideró apropiado que se pueda «verificar la situación». De todas formas, Pagani aclaró que no se ha presentado ninguna patología anormal en la estructura de esa facultad. Consultado sobre la seguridad de los estudiantes, docentes y funcionarios, al estar en un salón que duplica su capacidad, Pagani aseguró que el edificio «en sus condiciones normales, no corre ningún riesgo».
Escaleras sobrecargadas
La Facultad de Psicología es uno de los centros con mayor cantidad de alumnos. Casi 8.000 estudiantes transitan por sus instalaciones. En muchos casos, éstos deben mantenerse fuera de los salones, tratando de escuchar lo que el profesor dicta, por no encontrar un lugar.
«Los estudiantes que muchas veces se quedan fuera de las clases, tratando de escuchar, ocupan la escalera metálica que lleva a los salones ubicados encima del Aula Magna, sobrecargándola» , dijo Leopold, quien aclaró que esta escalera es «de tránsito, y no se puede permanecer en ella». Como primera medida, el decano indicó que se señalizarán estas escaleras y se prohibirá la permanencia de los alumnos en ellas.
La funcionaria María Hernández dijo que se pidió un nuevo informe acerca de la sobrecarga de las escaleras y los salones, ya que el informe elaborado tiempo atrás al respecto «no se encuentra».
Pagani dijo que la escalera metálica, si bien es segura, no se debe sobrecargar. Leopold entendió apropiado tomar las medidas de seguridad para evitar accidentes.
Muchos alumnos, poco espacio
«Es un problema que debemos considerar seriamente», dijo Leopold, que a poco de asumir se encontró con este antiguo y difícil inconveniente.
En 1999 la facultad se mudó definitivamente del local que hoy ocupa la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación, en el Buceo. Durante varios años «funcionó un solo baño para mujeres», lo que es aún más grave teniendo en cuenta que es una de las facultades donde «más mujeres hay», dijo la consejera Martina Celiberti.
Para solucionar los problemas edilicios, los anteriores decanatos iniciaron un plan de obras de remodelación, pero contando siempre con reducidos recursos.
María Hernández recordó que en 2006 los funcionarios, con el apoyo de la directiva y los órdenes, se embarcaron en una campaña para obtener más fondos para solucionar los problemas edilicios. Leopold dijo que el edificio presenta hoy características de «penuria».
Al transitar por los pasillos de la Facultad de Psicología se puede ver, en el patio, los restos de las obras que se están realizando en una de las alas del centro de estudio. Una escalera provisoria de madera comunica la planta baja con la alta.
Psicología es uno de los pocos centros educativos públicos que cuenta con ascensores especiales para discapacitados.
Respecto a la sobrepoblación de la facultad, un factor que determina que los estudiantes permanezcan fuera de clase por falta de espacio en las aulas, Leopold dijo que iba a solicitarle una reunión al Claustro para discutir el tema y «buscar una solución conjunta», apostando a una de las premisas de su plan de gobierno, iniciado la semana pasada, que es la del «diálogo con todos los actores».
Otra de las frecuentes quejas de los alumnos es que en algunas de las materias los profesores deben realizar sorteos para definir quiénes podrán cursar, debido a la falta de espacio físico en los salones. Sobre esto, Leopold declaró: «Creo que hay que encarar el tema de la superpoblación de otra manera, que no pasa por la limitación del ingreso, los sorte
os u otras formas bizarras de resolver el problema».
Agregó que en un país que dé prioridad a los recursos para la Universidad se podría «pensar en un edificio mayor». Sin embargo, consideró que el tema de la superpoblación «no se resuelve construyendo edificios».
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