Escrito por: DEMIR PEREYRA - FRAY BENTOS

La Francmasonería es una vieja institución que tiene más de 300 años en su fase moderna. Se originó en el siglo XVIII, un momento de la historia que, desde el punto de vista de las ideas y de los valores, preparaba la nueva era que se iniciaría en 1789. La Francmasonería participó de manera muy activa en las liberaciones del continente latinoamericano, y la mayoría de los independentistas fueron masones. Hoy, de forma similar, siguen debatiendo los temas que competen a la construcción del futuro. En tal sentido, la reunión efectuada en la ciudad de Fray Bentos abordó las nuevas ideas que van teniendo cabida, y se centró en las formas para trabajar hacia el progreso de la humanidad.
Sobre este camino de más de 150 años en el Uruguay, Laxalte Terra expresaba a LA REPUBLICA: “Desde las postrimerías del colonialismo español, existe la Francmasonería en esta región. Ejemplos son las figuras de don Javier de Viana y del capitán de infantería Francisco Ortega y Monroy, quien era poseedor de una gran biblioteca liberal clandestina donde se encontraban libros como “El Contrato Social”, de Rousseau. Esta biblioteca fue heredada por la familia Artigas, y se supone que inspiró a nuestro prócer”.
Para marcar el inicio de la Francmasonería se toma como fecha formal la formación de la Gran Logia del Uruguay, en 1856. Al referirse a la integración de la mujer en la Francmasonería en el Uruguay, el Gran Maestro expresó: “Lo interesante de este proceso natural es que, luego de mucho tiempo, hoy está participando activamente, en pie de igualdad, como ocurrió en esta reunión en Fray Bentos, prácticamente paritaria. Esto conlleva en nuestro país desde el punto de vista masónico- una novedad importante.”
La masonería se ha transformado en un hecho público, luego de siglos de mantenerse en el secreto. Fue creada en Londres en 1717, pasó a Francia y de allí se extendió al resto del mundo. Veinte años después se excomulgó a los masones, particularmente a los católicos. Esto implicó que, posteriormente, la Inquisición empezara a perseguir a la Masonería, particularmente en América. Una inquisición feroz una lucha férrea contra los masones como en el caso de España y Portugal países católicos. Más adelante estos ideales fueron perseguidos por los regímenes dictatoriales, que no aceptaban a los libres pensadores.
Francmasonería uruguaya
En la Francmasonería Mixta Universal no hay requisitos específicos para integrar el grupo. “Puede unirse cualquier ciudadano, hombre o mujer, mayor de edad, que sea honesto, socialmente aceptable, de buena conducta, libre en el sentido económico y espiritual. Una persona que esté en una búsqueda honesta y clara para sí mismo”, resumió Laxalte Terra. El francmasón puede pertenecer a cualquier partido político. Los masones fueron unos de los primeros impulsores de la democracia en los estados absolutistas europeos del 1700, y “siempre han trabajado por la democracia y por la república”. Defensores del sistema democrático republicano, trabajan para su consolidación y su profundización, para que la sociedad íntegra tome conciencia del factor ciudadano, elemento clave de la obra francmasónica.
El debate de los temas que importan a la sociedad incluye la relación de la masonería con la Iglesia Católica, la que no siempre ha sido cómoda. La laicidad implica necesariamente que la Iglesia deje de interferir en lo que son los asuntos del Estado. La Francmasonería uruguaya defiende la enseñanza gratuita obligatoria y laica, por lo que se opone a que se financie la educación privada.
¿Es casualidad que los doctores, caudillos y masones, como dice el escritor Mario Dotta, hayan sido masones en nuestro país? Hay muchísimos caudillos que han pertenecido a la masonería sin tener renombre. El hecho no es “ni casual ni extraordinario. Hay muchísima gente que pertenece a la masonería y que intenta dar la mejor para las sociedades. Algunas de estas personas han tenido notoriedad; otras no tanto, pero todas han sido importantes en la sociedad masónica, aún hoy”, dijo el Gran Maestro.
Al respecto del trabajo de los francmasones en Fray Bentos, Elbio Laxalte expresó a LA REPUBLICA que “se vinculan a través del ingreso de una región en el mundo”, en referencia a la planta de Botnia. El Gran Maestro sostuvo que este proyecto “no sólo va a constituir un proceso productivo sino que va a traer cambios en la sociedad. La sociedad debe administrar esos cambios, y eso es lo que fundamentalmente puede interesar a la logia masónica. Queremos que la presencia de nuestro pensamiento y nuestras inquietudes puedan ser reflejadas en la sociedad”. *
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