Tiene la palabra

Solidaridad ciudadana con perjudicados por el bloqueo

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* De nuestra mayor consideración,

Los abajo firmantes, ciudadanos comunes autoconvocados en torno a los conocidos problemas originados por el corte de puentes entre Uruguay y Argentina, el deterioro de las relaciones entre pueblos hermanos, y la preocupación por el desarrollo sustentable de un país productivo y una región integrada, elevamos al gobierno y damos a conocer a la opinión pública el siguiente petitorio.

Atentos a que:

El señor ministro de Turismo ha declarado que Uruguay obtuvo 95 millones de dólares más en 2007 que en 2006, correspondiendo ello al mayor gasto de los visitantes ingresados en el primer semestre y que este resultado fue consecuencia de la implementación de una exitosa política de promoción que atrajo turistas de mayor poder adquisitivo, política inducida en parte por los cortes de puentes entre Uruguay y Argentina.

Dicho incremento se produjo aún cuando hubo una disminución del 6% en el número de visitantes provenientes de Argentina, disminución originada por la interrupción ilegal del libre tránsito a través de los puentes que comunican Uruguay y Argentina.

Los asambleístas entrerrianos, sustentados políticamente por los gobiernos nacional y provincial argentinos, y en este último caso también económicamente, se han propuesto y logrado infligir con esta metodología un daño económico a Uruguay mediante la merma del flujo turístico y el ingreso de divisas.

El perjuicio causado ha sido particularmente notable en el litoral, donde el intendente de Río Negro, Sr. Omar Lafluf, ha cuantificado en 7 millones de dólares las pérdidas sufridas hasta el momento por su departamento, y el sector de población más vulnerable -decenas de familias uruguayas de las cuales poseemos un listado completo- ha perdido su fuente de ingreso vinculada al tránsito por el puente.

La disminución en los ingresos de los emprendimientos particulares, la carencia de trabajo y toda otra penuria económica derivada del corte de los puentes han estado mayormente localizadas en el entorno de Fray Bentos, donde la privación impuesta a estas familias de las que habláramos antes se contrapone con el despegue económico causado por la instalación de las pasteras (origen del conflicto) y con el beneficio obtenido por el país todo debido al aumento del turismo.

Como simples ciudadanos, preocupados por el bienestar general, pensamos que se debe intentar hacer que el mayor beneficio general que tuvo el país contribuya a paliar la particular situación de estas familias, ya que su situación es consecuencia directa de la acción del cierre de puentes, proceso que indirectamente acicateó la búsqueda de nuevos objetivos en turismo.

Por lo tanto consideramos que:

La sensibilidad social de este gobierno, sumada a los recursos reales representados para el erario por el cobro de impuestos sobre esos 95 millones de dólares, hace posible obtener los recursos para atender a las necesidades elementales de este sector de población afectado. Como ejemplo, si el erario hubiera recaudado sólo un 15% de impuestos sobre la antedicha cantidad, ello habría significado 14 millones de dólares adicionales, de los cuales una proporción pequeña podría usarse para nuestra propuesta.

Concretamente, proponemos que se le otorgue un subsidio a estas personas afectadas, similar a un seguro de desempleo, consistente en el pago de una cierta cantidad mensual durante un año, que puede implementarse por ejemplo mediante el pago de media canasta familiar a cada persona. En función del costo de la canasta familiar y de la cantidad de personas afectadas el costo de esta medida sería menor a 1,5 millones de dólares, menos de un 10% de lo efectivamente recaudado. Si lo anterior no fuera recomendable, pueden pensarse medidas alternativas, como pagarle a cada persona un subsidio que fuera equivalente al sueldo que obtenía cuando podía desempeñar libremente su actividad, también durante un año.

Los abajo firmantes creemos que nuestro gobierno actual se ha caracterizado por poner énfasis en reparar el tejido social, beneficiar a los más postergados económica y socialmente, y atender especial y puntualmente a las injusticias más flagrantes en un país que aspira al desarrollo con justicia social.

Sabemos que algunas de estas familias afectadas no pueden acceder a los planes de inclusión social y nivelación económica por su condición derivada de sus ingresos anteriores al corte, mientras que un número mínimo de ellas han encontrado soluciones paliativas de mucho menor nivel al trabajo que tenían antes, pero consideramos que todas ellas son hoy víctimas de esa situación de segregación impuesta desde afuera.

Consideramos que nuestra propuesta acompaña el sentido que otras acciones del gobierno, que tiene un costo relativamente menor y que la sociedad uruguaya -sin duda- contribuirá complacida a atender a las necesidades de estos compatriotas injustamente perjudicados por la reacción desmedida e irresponsable de un grupo de ciudadanos argentinos en caprichosa oposición a una política de estado de un país que no es el suyo propio, adoptada para un mejor desarrollo productivo y con el mayor cuidado de no afectar el ambiente, la producción o la salud de los pobladores de ambas orillas.

Sin otro particular, saludamos a Ud. muy atentamente,

SIGUEN 34 FIRMAS

 

El homenaje de los blancos al contador Azzini

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Hace unos días la colectividad blanca rindió homenaje al ministro de Economía blanco de 1958, contador Azzini. Nosotros estamos convencidos que la historia del Uruguay se divide en dos partes, antes y después de Azzini. Fue el creador de la reforma cambiaria y monetaria que permitió el ingreso al Fondo Monetario Internacional y generó la deuda eterna que nos llevó lentamente al desastre actual.

La primera mitad del siglo XX para Uruguay fue un paraíso u habría que hacer lo imposible para recuperar ese estilo de vida perdido. Por aquellos años los extranjeros venían a estas tierras y se quedaban. Ninguno de los nuestros emigraba. la razón era la fuerza de nuestra economía y principalmente su moneda similar al dólar. Fuimos campeones olímpicos en fútbol y también mundiales. El pueblo comía bien. Los cambios del fatídico contador, permitieron la disparada de la moneda americana hasta los intolerables $ 24 actuales por unidad yanqui. Ningún país puede vivir con una moneda carente de valor. Es como jugar a las figuritas, con billetes sin respaldo. No hace mucho en la vecina Argentina, un ministro de apellido Cavallo logró igualar el peso al dólar y los argentinos pisaban fuerte en todo el planeta.

No pudo mantenerlo, pero fue el más lindo de los sueños. Habría que tratar de imitarlo, para volver a los años treinta… aquél vendió todo lo que podía vender el Estado e hizo el milagro.

Nosotros, ¿qué podemos hacer? Lo primero es rebajar el costo del Estado, en no menos de un 80% del presupuesto actual. No podemos tener ejército, porque es caro e inútil. No podemos tener cien legisladores, cuando con veinte alcanza. No podemos tener diecinueve intendentes, cuando dos pueden hacer el trabajo de los otros diecisiete. Y así en todas las dependencias estatales, donde sobre personal. Entonces, bajaríamos los impuestos y permitiríamos el ingreso de capitales inversores, que darían trabajo a esa multitud que estaría desocupada por un tiempo.

Actualmente todos quieren irse, porque en otros países pagan una moneda fuerte.

Busquemos entonces la forma de pagar nosotros con la misma moneda. Ese es el cambio que todos se llenan la boca y ninguno lo hace. Quizás falten talentos, los más inteligentes emigraron, pero importen alguno que sea capaz de equilibrar nuestra balanza y nos devuelva la prosperidad perdida. Se nos ocurre que e
s posible.

Lo saluda atentamente.

BASILIO MUÑOZ GALARZA – C.I. 2.880.581-9

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