Metas nacionales: disminuir epidemia y discriminación hacia enfermos de sida
El mundo, día a día, libra contra este mal batallas con armas no muy efectivas, aun cuando esta semana los científicos transmitieron esperanzas ante los tratamientos genéticos que se efectúan actualmente. América Latina no es la excepción, y la cantidad de infectados aumenta progresivamente, alarmando a las autoridades, aunque no lo suficiente. En gran medida, la población continúa pensando «esto a mí no me va a pasar».
Esa visión es errónea. Un descuido, un condón roto o una noche de sexo sin protección. El sida puede asumir mil disfraces para incrustarse en el hombre o la mujer que no sean conscientes del riesgo que corren. En la mayoría de los casos, quedarán marcados socialmente para el resto de su vida.
El método más sencillo -usar el preservativo durante el acto sexual- sirve para frenar esta pandemia. Sin embargo, no todos lo utilizan, debido a los prejuicios y el desconocimiento, también en Uruguay. «Conmigo con condón» es uno de los lemas del Ministerio de Salud Pública (MSP) para generalizar el uso del preservativo entre la población.
Miedo y desconocimiento
La información de que en Fray Bentos enfermos de sida ejercían la prostitución sin usar preservativo despertó el temor entre los habitantes de la ciudad. A la vez, puso en evidencia que muchos no se cuidan y optan por no usar preservativos en sus relaciones.
La epidemia sigue creciendo en el Uruguay, y el MSP procura contribuir a bajar los números. «La intención es que por lo menos logremos disminuir el ritmo de crecimiento», dijo a LA REPUBLICA la directora del Programa de Lucha contra el Sida del MSP, socióloga María Luz Osimani. Otro objetivo que persigue el Ministerio se ubica en el primer nivel de atención: promover (tanto en el caso del sida como en el de otras enfermedades de transmisión sexual) el acceso universal al diagnóstico veloz, el tratamiento, la consejería y la atención.
«Tenemos que mantener el hecho de que tenemos el 100% de los enfermos cubiertos por el tratamiento», dijo Osimani. También se van a reincorporar los test de resistencia y genotificación, que permiten apreciar las posibles fallas en los tratamientos para modificarlos.
La consejería es otra de las metas. Consiste en orientar a la persona para que se cuide y prevenga el contagio. También consta de la prevención contra la transmisión de enfermedades de transmisión sexual -como el sida y la sífilis- entre madre a hijo. «En eso estamos trabajando fuertemente. Un programa piloto que se inició en Montevideo, en varias policlínicas de la Intendencia y el MSP procura captar a la embarazada y ofrecerle un diagnóstico para la sífilis y el sida e iniciar los tratamientos adecuados, de ser necesario», explicó Osimani.
Específicamente, la primera meta que persigue el MSP son bajar la transmisión de enfermedades de transmisión sexual de madre a hijo. Actualmente, esto ocurre en el 3% de los casos de VIH. El objetivo es que la cifra descienda a un 1%. Asimismo, se procura que el porcentaje descienda de un 1,9 a un 0,5 en los casos de sífilis.
Por otra parte, la discriminación es uno de los problemas más candentes que tienen los portadores de VIH/sida. Debido a esto, muchos han sido despedidos de sus trabajos y hoy se encuentran desocupados. En estos momentos hay varias iniciativas para crear puestos laborales, pero el camino es muy difícil. La Red de Portadores de VIH/sida es una de las organizaciones que participa en varios de estos proyectos, junto a cooperativas de trabajo y el Ministerio de Desarrollo Social (Mides).
¿De afuera o de adentro?
Uno de esos proyectos es la fábrica de preservativos que se planea instalar en nuestro país con el objetivo de proveer las necesidades del MSP, con todas las garantías de calidad requeridas. No obstante, Osimani no oculta que un tema esencial es el del precio a la hora de comprar condones.
«Lo difícil de todo esto es el costo. Cuando se tiene un mercado pequeño, todo es más complicado. Se puede hacer un condón que se adecúe a las necesidades del país, pero a su vez tiene que pasar un control de calidad, como todos los preservativos», dijo Osimani.
Actualmente, los condones vienen de Corea. Según la experta, resultan más adaptables a la realidad uruguaya, ya que los anteriores, provenientes de la India, tuvieron diversas fallas, e incluso algunos se rompieron.
«Lo que pasa es que son preservativos baratos hechos en Asia; no son iguales a los confeccionados en Europa. Me parece que tenemos que insistir en la calidad y no en el precio», dijo a LA REPUBLICA Federico Deveras, miembro de la red de portadores. Osimani, sin embargo, recordó que los preservativos del MSP cumplen las normas de seguridad de Suiza, porque son comprados a través del Fondo de Poblaciones de las Naciones Unidas. Esta organización los adquiere a millares, con costos mucho más bajos.
También se adquirió el condón femenino, que cuesta 22 pesos. «Se está usando en un programa piloto orientado a trabajadoras sexuales y mujeres con VIH/sida. Durante seis meses se va a estudiar qué posibilidad de uso tiene», explicó la directora del programa.
Para incentivar la prevención y el uso del preservativo en la población, a partir del 29 de julio se implementará el lema «El sida no es de otros, es de nosotros. Conmigo con condón. No discriminemos», informó Osimani.
Sida informatizado
Otra acción que el MSP piensa tomar es implementar un sistema informático similar al del Programa Nacional del Cáncer que se presentó hace unos días para organizar los datos sobre el sida en Uruguay. «Hoy en día la formación está muy fragmentada entre el sector público y el privado, entre las ONG y el Estado, entre Montevideo y el interior», admitió Osimani.
Por ese motivo se planea realizar una serie de estudios que permitirán mantener actualizada la situación de la epidemia en el país. Este plan estratégico fue discutido, aprobado y trabajado en una instancia denominada «Mecanismo Coordinador País», presidida por el subdirector del MSP, doctor Miguel Fernández Galeano.
El grupo se reúne una vez al mes. También lo integran la ANEP, el Codicen, el Ministerio de Relaciones Exteriores, el Ministerio del Interior, el Ministerio de Defensa Nacional, el INAU, la OPP, varias ONG, grupos de personas con VIH y las agencias internacionales de Onusida.
Las acciones de prevención no son ejecutadas por el Programa de sida sino por las propias ONG. Este año se apunta a profundizar en la prevención y los aspectos sexuales («Conmigo con condón»), pero incorporando «el tema de la discriminación», anunció Osimani.
«Caza de brujas»
Un tema controvertido es la iniciativa de la red de portadores para que el Parlamento nacional apruebe una ley que penalice el contagio del sida en forma intencional. Consultada sobre este tema, la socióloga Osimani explico que «la mayoría de las ONG (36 en total) se oponen a una ley que penalice el contagio intencional del sida». La directora explicó que, al igual que el MSP, no pueden imponer una sanción a un paciente que decida no usar preservativo. «Lo que estoy diciendo es que tenés que tener claro que cada vez que tengas relaciones tenés que usar condón y no esperar a que el otro te cuide», indicó.
Deveras no está de acuerdo con este punto de vista y se manifestó convencido de que esta ley resulta necesaria para prevenir más contagios entre la población. «Es como un asesinato disfrazado», sentenció.
Sin embargo, Osimani dice que con una ley de este tipo comenzaría una «caza de brujas» peligrosa. «Se agudizaría la discriminación. Me hace acordar a épocas oscuras de este país en donde había persecución», dijo la socióloga. Sobre la controversia generada hace un tiempo por la cartelería del MSP dirigida a los afrodescendientes, Osimani sostuvo que en el ámbito de la salud es preciso que las publicidades sean «específicas respecto al público al que se apunta para que sean
efectivas».
Los folletos en donde aparecen dibujos de personas afrodescendientes fueron creados por una ONG con las mismas características. Además, según Osimani, esta campaña tuvo «objetivos diferentes» a aquella donde aparecían modelos blancos fotografiados. «Fue una discriminación positiva», sostuvo la directora del programa. *
* 10.000 enfermos de VIH/sida desde 1989.
* 3.000 pacientes desarrollaron la enfermedad.
* 1.500 muertes.
* Afecta especialmente a personas entre 15 y 34 años.
* El 75% de los enfermos de sida y el 65% de los infectados con VIH son hombres.
* El 77% de los pacientes vive en Montevideo.
* El 71% de los contagios se producen por vía sexual.
(Datos de junio de 2007. Fuente: Programa Nacional de Lucha contra el Sida).
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