EL DIRIGENTE RECLAMA AUMENTOS PARA LOS TRABAJADORES SIN INCREMENTAR LAS CUOTAS MUTUALES

Jorge Bermúdez: "Este Consejo de Salarios es una parodia del que se inició en 2005"

En su visita a la ciudad de Mercedes, donde mantuvo una reunión con los trabajadores de la salud privada, Jorge Bermúdez sostuvo que la posición del Poder Ejecutivo es de una «inflexibilidad muy fuerte», e insistió en que la política económica del gobierno «es de una ortodoxia que impide el acuerdo».

«Utilizar como variante el ajuste de los salarios de los trabajadores para conocer la inflación fue algo ya manejado en otros gobiernos, ya que con la suba de los precios de los productos de la canasta familiar estamos sometiendo a los trabajadores a una situación de grave perjuicio», dijo Bermúdez, quien no ahorró críticas al Ministerio de Trabajo.

El secretario general de la FUS calificó al actual Consejo de Salarios como «una parodia» del que se inició en 2005. «Este no es el (Consejo de Salarios) que el gobierno prometió.

Además, la gente debe tener claro que el aumento de la cuota mutual fue a parar a las empresas; todos sabían que el 1º de julio iban a aumentarlas. Sin embargo, la negociación la iniciaron el 12 de junio, a un mes y quince días de convocado el Consejo», se quejó Bermúdez. El dirigente señaló además que «sólo hubo cuatro reuniones», y subrayó que en las dos últimas no estuvieron presentes representantes de Salud Pública ni de Economía y Finanzas.

«Esto parece sacado de la época de Luis Alberto Lacalle o de Julio María Sanguinetti, cuando no teníamos negociación colectiva, aunque sí la había en el sector de la salud privada.

Los empresarios se presentaban con una posición inamovible, por la que todo aumento salarial debía trasladarse al incremento de la cuota. El gobierno sólo miraba la cancha, balconeaba como cualquier vecino cuando pasa la comparsa en el Carnaval. Este es el papel que está jugando el Ministerio de Trabajo hoy», sentenció Bermúdez.

 

Lágrimas de cocodrilo

Para el secretario general de la FUS la reforma de la salud «está en peligro porque las señales que el gobierno les ha dado a las empresas han sido muy buenas para ellas».

«Aumenta la cuota el 1º de julio y las instituciones dicen que no pueden otorgar recursos para aumentos salariales porque no saben qué va a pasar en el futuro con la reforma. Sin embargo, a partir del 1º de enero de 2008 van a ingresar por lo menos 330 mil niños que optarán entre las mutualistas y Salud Pública; luego ingresarán los cónyuges de los funcionarios públicos y más adelante los trabajadores en general», se explayó Bermúdez.

El dirigente argumentó que el gobierno «tiene que exigirles a las instituciones que concedan recursos genuinos para otorgar el salario que precisan los trabajadores, sin aumentar las cuotas, pero no lo hace». Insistió en que esta actitud «es una mala señal para los demás actores sociales».

Bermúdez concluyó señalando que los sectores empresariales se han mostrado siempre opositores a la reforma, «inventando argumentos para sacar el pañuelo y llorar gruesas lágrimas de cocodrilo a la hora de otorgar recursos y someterse a fiscalizaciones en el nuevo sistema de salud.

La reforma debe terminar con el gran negociado que es la salud para un porcentaje empresarial muy pequeño». *

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