Fue presentado proyecto para convertir los merenderos en lugares recreativos
En la oportunidad, en diálogo con la prensa, Uberfil Monzón, director del Intituto Nacional de Alimentación (INDA), expresó que el instituto trabaja «para no generar una mentalidad de mantenidos» poniendo en funcionamiento programas de atención a niños, adultos, mujeres embarazadas, «a quienes prestamos asistencia para que se recuperen como seres humanos y se incorporen a la vida social». Explicó el sacerdote y director del INDA que «Uruguay es productivo no sólo por crear materias primas sino también por producir hombres nuevos», y dentro de esa política está humanizar los centros de alimentación ya que «la pobreza tiene un estigma de vergüenza también».
Agregando que al niño que va a buscar la tacita de leche todos los días se le está agrediendo su sensibilidad. «Eso hay que quitarlo porque tenemos que pensar que se trata de una persona a la cual estamos agrediendo y de esa manera creamos a los agresivos del futuro cercano. Quien es tratado así en algún momento se las va a cobrar».
Alimentos y vida sana
Para revertir esta situación, explicó Monzón, es necesario convertir a los merenderos en lugares recreativos. «Para que el niño pueda jugar se requiere entonces que haya adolescentes, por lo tanto la Intendencia tendrá que tener una persona adecuada para ello». Ese adolescente se encargará de hacer jugar al chico, y como todo chico que juega, también merienda, explicó Monzón. Agregando que los comedores deben convertirse en lugares de encuentro donde «la pobreza no les quite la dignidad de ser persona».
Más adelante el sacerdote explicó que «cuando nosotros hablamos del Uruguay productivo, no significa simplemente trabajo para todos, sino un cambio de mentalidad». Ya que «yo puedo generar trabajo pero explotar a quien se lo doy, entonces estoy generando pobreza, porque retaceo lo que le corresponde al trabajador».
Ese cambio de mentalidad en la visión del director del INDA pasa también por combatir la comida chatarra. «Estamos tratando de lograr un control de todo el alimento chatarra que hay; aún niños de fuerte poder adquisitivo están sufriendo de anemia por esa forma de consumo, dejando de lado la alimentación saludable». Donde se hace necesario «llegar a un acuerdo, el de establecer fundamentalmente en los colegios una corriente cultural de consumo de los alimentos que hacen a la vida sana». *
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