LAS MUTUALISTAS PARTICIPARAN DE LA JUNTA NACIONAL DE LA SALUD

Olesker: "No hay ninguna razón para que alguien sea perjudicado por la reforma"

La reforma de la salud apunta a la atención integral de la salud de todos los uruguayos. Es una reforma ambiciosa y de muchas aristas. El nuevo servicio sanitario contará con los servicios que ya prestan las mutualistas más la salud mental, bucal y la emergencia.

En este renovado sistema de salud se busca la participación de la comunidad organizada, no sólo para ser parte de la administración sino también para incentivar la educación sobre estos temas. Es necesario el control de la gestión por parte del ciudadano, crear espacios de propuesta y negociación y además crear diagnósticos de los problemas sanitarios que afectan a cada zona.

Las autoridades del Ministerio de Salud Pública (MSP) encuentran necesario implementar asambleas representativas de los usuarios por zona y departamento, mucho más ahora que van a formar parte activa del Directorio de la Junta Nacional de la Salud a partir de 2008.

 

Descentralización de ASSE

El primer paso de este gobierno hacia un sistema de salud diferente fue la descentralización de ASSE, aprobada por el Parlamento el pasado martes. Este organismo, que rige los hospitales públicos de todo el país, será dirigido y administrado por un Directorio de cinco miembros, entre los cuales habrá representantes de los trabajadores y de los usuarios del servicio público.

«La reforma de la salud forma parte de los cambios sociales y económicos estructurales que planifica el gobierno nacional» dijo a LA REPUBLICA el director general de Secretaría del MSP, economista Daniel Olesker. La salud va de la mano con los cambios que se planifican en el Estado, como la reforma educativa y la reforma laboral, así como también es parte de la reciente reforma tributaria.

Con el nuevo sistema de salud la persona aportaría según su ingreso, aunque reciba la prestación médica de acuerdo a su necesidad. Aquellos que ganen menos de 4.000 pesos al mes seguirán pagando el 3% de su sueldo por la asistencia médica, pero los que ganen más de esta cantidad pasarían a pagar un 6%.

La ventaja es que si se tienen hijos menores de 18 años, éstos podrán optar entre una mutualista y un hospital, sin gastar un peso más que el 6% o el 3% ya descontado del sueldo, no importando la cantidad de hijos que se tenga.

A los prestadores, ya sean públicos o privados (mutualistas u hospitales), el Fondo Nacional de Salud (Fonasa) les pagaría una cápita (cuota social) por afiliado según la edad y sexo. También se les daría un plus extra si cumplen con las metas de salud fijadas por el MSP, como los objetivos del Programa Materno Infantil, calculado en aproximadamente 45 pesos sumado a la cápita fijada por afiliado.

 

Agosto es un mes clave

El 1º de agosto pasarán a ser parte del nuevo sistema de salud los trabajadores públicos que no tienen cobertura de salud y los ciudadanos que entran por primera vez al mercado laboral. También pueden ingresar los que estuvieron desocupados y volvieron nuevamente al circuito en agosto. Los que entren en estas categorías podrán elegir a partir de allí si se quieren afiliar a una mutualista o a un hospital público.

La «ley grande» o la implementación del Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS) comenzaría a funcionar el 1º de enero de 2008. El año que viene ingresarían al sistema los hijos menores de 18 años, alrededor de 460.000. El 37% de ellos ya está en el mutualismo y la mitad se atiende en Salud Pública.

Olesker está convencido de que si en el futuro sucede que una gran parte de los que están en Salud Pública es llevada al mutualismo, igualmente el hospital va a seguir contando con los recursos económicos que tiene hoy en día, aunque con menos pacientes que atender. «En cualquier caso, los que se queden en ASSE recibirán una mejor atención», aseguró.

El ingreso de los niños al sistema es cubierto con el aporte de los padres en un 50%; la otra mitad la paga el Estado. Son 52 millones de dólares anuales como aporte fiscal a la salud. El economista asegura que todos los ciudadanos tendrán derecho a elegir dónde serán atendidos, no importando el monto de sus ingresos.

 

Las mutualistas podrán participar

El SNIS estará administrado por la Junta Nacional de la Salud (JNS). Las mutualistas y varias organizaciones que nuclean a los médicos se quejan de que no están representadas en dicha institución. La Junta estará integrada por siete miembros, de los cuales cuatro son del Poder Ejecutivo (a saber, dos del MSP ­uno de ellos será el presidente de la Junta­, uno del Ministerio de Economía y Finanzas y otro del Banco de Previsión Social).

La JNS también estará conformada por un representante de los prestadores de salud (mutualistas o ASSE), otro de los usuarios y un séptimo elegido por los trabajadores.

«Las mutualistas antes no tenían ni voz ni voto», aseguró Olesker. «La Junta no detenta mucho más atribuciones de lo que ya tenía. Se basan en parte en la Ley Orgánica de Salud Pública del año 1934 y en el decreto Nº 15.181 que regula al mutualismo», agregó.

Además el SNIS le da facultades al Poder Ejecutivo para que en el futuro incorpore al sistema a los cónyuges, concubinos y adultos mayores de 65 años a cargo de hijos mayores de 18 años. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje