
La apertura del acto estuvo a cargo del venerable maestro de la Gran Logia de la Masonería de Uruguay, el escribano Jorge Walter Caillabet, quien destacó la importancia de Garibaldi en nuestro país y en la región.
Caillabet resaltó la figura de Giuseppe Garibaldi, no sólo por su condición de masón sino por sus ideales de pensamiento, su tenaz lucha por la unificación de su país natal (Italia) y su decisiva participación en la historia del nuestro. Aquí, al frente de la unidad militar denominada “La Legión Italiana”, se puso al servicio del Gobierno de la Defensa, durante la Guerra Grande. Resaltó además su participación en varios combates contra las fuerzas oribistas, apoyadas por las fuerzas rosistas al mando del almirante Guillermo Brown. Luego de estas palabras, se irradió el himno nacional de nuestro país y el himno italiano a cargo de la banda de Parada de la Armada Nacional. Posteriormente, integrantes de la Gran Logia de la Masonería de Uruguay procedieron a colocar la ofrenda floral al pie del monumento del revolucionario italiano.
Una figura que no pasó desapercibida fue la presencia del intendente municipal de Montevideo, Ricardo Ehrlich, que señaló a los presentes la importancia del héroe nacido en Niza. “Es una figura muy particular, que une a dos mundos y dejó una muy fuerte impronta en nuestro país y en la región, ya que sus ideas y sus pensamientos republicanos se mantienen vigentes a pesar del paso del tiempo, dijo el intendente, quien agregó que el héroe creó “un lazo muy fuerte con Italia y con Europa”.
Ehrlich también hizo referencia al acto que organizará la Asociación Garibaldina en la mañana de hoy, también en la Plaza Manuel Herrera y Obes, ubicada en la Rambla 25 de Agosto y Treinta y Tres.
En tanto, el jefe de Relaciones Públicas de la Armada Nacional, capitán de navío Alejandro Añón, recordó que al homenajeado se lo conoce como el “héroe de dos mundos”, por sus luchas en Italia y Sudamérica. “En nuestra región participó en la Revolución de los Farrapos en el sur de Brasil, donde conoció a su esposa Anita Garibaldi, y luego se vinieron ambos a Montevideo, donde estuvo en la disputa de la Montevideo sitiada.
Aquí estuvo al mando de las fuerzas navales de la Montevideo contra el gobierno de Buenos Aires de Juan Manuel Rosas”, puntualizó.
“Garibaldi fue el comandante naval que defendió a Montevideo en esos años (1841-1846), y por eso tiene detractores y gente a favor”, finalizó.
Otra importante presencia fue la del profesor Enrique Mena Segarra, actual director del Museo Histórico Nacional.
El historiador destacó la figura del marinero italiano, al señalar que es uno de los íconos del liberalismo del Uruguay. El jerarca remarcó a su vez las condiciones de escritor del marinero revolucionario, que escribió en el ocaso de su vida sus “Memorie”, en las que tuvo gran intervención Alexandre Dumas, amigo.
Mena Segarra explicó además la importancia de la figura de Garibaldi en nuestro país. “Era un hombre que creía profundamente en las causas del liberalismo, y creyó encontrar en nuestro país un campo para su actividad y su ideología, en la guerra civil que se vivía por esos años. Para nuestro país significa una figura de alcance universal”. *
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