¿Bajaron los precios en los supermercados?
Gabriel Barandiaran, director de Causa Común, ONG de defensa del consumidor fundada en 1998, señaló que por la entrada en vigencia de la reforma tributaria los precios de los productos que se ofrecen en los supermercados bajaron «de manera despareja, después de haber subido durante todo este año». Además, previó con seguridad que luego de que pase el «boom» de la reforma, en pocos días «van a volver a aumentar». «Estoy convencido de que a la larga los precios no van a bajar», aseguró.
Asimismo, afirmó que los precios fuera de los supermercados no bajaron, ya sea en restaurantes, papelerías, panaderías, fábricas de pastas o tiendas de ropa, entre otros comercios.
Barandiaran explicó que deberían haber bajado «todos los precios en los supermercados», a excepción de los que están exentos de IVA (leche, huevos) y de los cigarrillos, que fueron gravados con este impuesto, por lo que aumentaron sus precios. Sin embargo, subrayó que, en los hechos, no todos disminuyeron.
«Por ejemplo, un sobre de sopa (producto que tenía una tasa básica de 23%) lo vi hace tres días a $16.90. Ayer estaba a $14, lo que muestra que su precio se redujo casi un 20%. Esto significa que bajó más de lo debido, de acuerdo con la reforma, y que los supermercados se ven obligados y presionados a bajar sus precios. Sin embargo, este mismo producto costaba $12 en febrero. Por eso digo que es equivocado comparar precios de fines de junio con los del 1 de julio. Durante estos seis meses, los comerciantes subieron los precios, ya que eran conscientes de que con la reforma tendrían que bajarlos. Pasa igual con los famosos días de los descuentos», apuntó.
Rebaja de impuestos
El especialista explicó que a partir del pasado domingo, un bien que costaba 100 pesos, gravado con un IVA del 23% (tasa básica) y Cofis del 3%, pasará a valer $122, en lugar de 126. Esto es así porque la tasa básica del IVA descendió al 22% y se eliminó el Cofis. En tanto, un producto de 100 pesos gravado con un IVA del 14% (tasa mínima) y Cofis del 3%, reducirá su precio de 117 a 110 pesos, ya que bajó la tasa a 10% y se eliminó el Cofis.
«La gran mayoría de los consumidores no sabe y no conoce cómo calcular estos cambios en los productos que compra. La información que se les brindó a la población previo a la reforma era mala, y el propio sitio web de Uruguay Avanza (www.uruguayavanza.gub.uy) dice que las consultas que el usuario realice no son vinculantes a la propia administración, es decir, se lavan las manos. La gente, antes de la reforma y en la actualidad, está totalmente mareada, y encima quieren escribir los precios y los comerciantes no los dejan. Mucha gente opina por la sensación térmica y la gran mayoría no compara los precios», admitió Barandiaran.
Prohibido anotar precios
El director de Causa Común señaló que ha recibido muchas denuncias de consumidores que días antes de la reforma, con papel y lápiz en mano, comenzaron a anotar distintos precios. A una gran mayoría de los consumidores se les impidió ejecutar esta acción, y a otros se les consultó, por parte de empleados y encargados, si pertenecían a otros supermercados. Al respecto, Barandiaran dijo: «Esto demuestra a las claras que los supermercados están hechos para sus interés, y no para que uno sea un buen consumidor. Con estas actitudes muestran que tienen miedo de que la gente ejerza sus derechos, ya que si un precio es público, ¿por qué no los puedo escribir?».
Agregó que a pesar de que la gran mayoría no lo sabe, «el consumidor tiene el derecho y la obligación de anotar los precios. Es una acción que no perjudica a nadie, ya que sólo releva y anota los datos que a él le interesan».
Los carteles de la polémica
Un hecho que llamó la atención de todos los uruguayos, en estos primeros días de la reforma tributaria, fue que en la gran mayoría de las cadenas de los supermercados de la capital (Disco, Devoto, Super Fresco, Multi Ahorro, Gèant, entre otros), en las góndolas y en la entrada de los supermercados se podía leer un cartel (en algunos casos de mayores dimensiones que en otros) que comenzaba diciendo lo siguiente: «¡Atención!: Los precios en góndola pueden ser más altos que en la caja.». A continuación decía: «Estimados clientes: Comunicamos a ustedes que hemos bajado los precios de TODOS los artículos que han modificado su estructura tributaria desde el 1 de julio. Sepa disculpar las molestias, estamos remarcando a la baja. En breve estaremos con los precios correctos en las góndolas». Acerca de estos polémicos carteles, que fueron tema de conversación de los uruguayos que ingresaban a los supermercados en estos días, Barandiaran comentó: «Lo que no pueden hacer es cobrar más en la caja que lo que está fijado en los precios de las góndolas. Administrativamente, en los hechos es legal y es razonable que hayan colocado carteles de advertencia, ya que los precios tienen que cambiar en un proceso», admitió.
Presiones
El director de la ONG Causa Común dijo además que los comerciantes han recibido muchas presiones, tanto del propio Ministerio de Economía y Finanzas (a través de la Adeco -Aréa de Defensa del Consumidor-), de legisladores del propio oficialismo y del PIT- CNT. «Ellos entendieron el mensaje, pero son conscientes de que en el fondo pueden hacer lo que quieran, ya que nadie los puede controlar.
Aparte, la gente sólo se preocupa por los precios de los supermercados, ¿y los precios de los restaurantes?», se preguntó.
El entrevistado aseguró que los precios de los panchos de un conocido restaurante del medio se han mantenido.
«En ese lugar, los precios de los panchos, en comparación con días previos a la reforma, se han mantenido, pero sin embargo deberían haber bajado», subrayó.
Antía: Precios seguirán bajando
Por su parte, el director de la Dirección General de Comercio (oficina del Ministerio de Economías y Finanzas), economista Fernando Antía, señaló que aunque es muy prematuro para hablar de la rebaja de precios en los supermercados y emitir «juicios concluyentes», la incidencia de la reforma es positiva.
El jerarca aseguró que ha notado rebajas en los precios, tanto de la canasta básica como de los restantes productos, pero aseguró que éstos no se pueden regular.
«Los precios de los supermercados no son fijos y establecidos, como el boleto y la nafta», explicó.
Acerca de los carteles que señalan que los precios de las góndolas aún no pudieron ser modificados, manifestó que no es «lo ideal», ya que la ley de relacionamiento de consumo especifica que los costos de los productos deben exhibirse al público. «Si algún inspector del Ministerio nota que aún no fueron modificados los precios de las góndolas, están autorizados a levantar un acta y entregársela al propietario del negocio», remarcó.
Consultada acerca de la actitud de empleados y propietarios de algunos supermercados que impidieron a los clientes anotar los precios de sus productos, Antía dijo: «Los consumidores están en todo su derecho de hacerlo.
Dejar anotar y comparar los precios marca la transparencia del mercado». En cuanto al pensamiento de la gran mayoría, acerca de que los precios van a aumentar semanas después de puesta en funcionamiento la reforma, el economista señaló que los especialistas en la materia opinan exactamente lo contrario.
«Aunque es muy difícil de predecir, distintos especialistas y economistas que no forman parte del gobierno entienden que la inflación en el segundo semestre va a ser menor que en la primera parte del año. Opinan que en vez de inflación va a haber deflación, y que los precios van a sufrir una caída considerable», finalizó.
El sentir de la población
En el supermercado Multi Ahorro de Cufré e Itapebí, Aidea, de 61 años, señaló que no notó diferencia alguna con los precios de los días previos a la reforma. «Los precios de la carne, el pan y la l
eche no han cambiado. No creo realmente que vayan a bajar», dijo la señora, quien admitió no estar enterada en profundidad del nuevo sistema tributario.
En tanto, Daniel (46) tampoco notó diferencia de precios en los productos que compró (carne fruta, pan y fiambres), y no cree en que vayan a bajar. Aseguró estar enterado de los cambios de la reforma, pero opinó que el impuesto a su sueldo lo perjudica. «Te rebajan de un lado y te suben del otro», sentenció.
Por su parte, Ligia (58), al finalizar sus compras diarias en el supermercado El Tío, en Garibaldi casi Monte Caseros, comentó que sí notó rebajas, pero subrayó que los precios habían subido en los últimos meses. «No creo en nada de la reforma; los precios no van a bajar. Es un curro de los comerciantes», no dudó en decir.
En tanto, Mercedes (48), que compró un refresco cola, croquetas, cigarrillos y un queso untable, notó algunas rebajas, y admitió que no está enterada a fondo de la incidencia de la reforma. La señora, propietaria de una farmacia de la zona, afirmó que entiende a los comerciantes de los supermercados, ya que la rebaja de los precios perjudica sus finanzas. «Entiendo a los consumidores, pero hay que ponerse en el lugar de los dueños de estos negocios», dijo.
A diferencia del resto, Marlene (53) notó grandes rebajas de precios en el Disco Natural de 8 de Octubre y Garibaldi. La señora, que realizó las compras junto con su marido, aseguró que la pizza está más barata que días atrás, al igual que el arroz.
«Creo en la rebaja de precios, y tengo fe en que se mantenga», manifestó. Distinto fue el pensamiento de Alfredo (76), que negó enfáticamente la rebaja de precios.
«Comprá carne, harina y polenta y no noté ninguna diferencia de precios. Esto es un cuento», concluyó. *
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