Tiene La palabra …

Ley de Descentralización Empresaria o de Tercerizaciones

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* A la fecha, la ley Nº 18.099 de 24 de enero de 2007, ya ha comenzado a dejar entrever sus frutos. Sin perjuicio de señalar, que no ha sido reglamentada por quien tiene la obligación de hacerlo.

En consecuencia, quienes estamos comprendidos de alguna forma por ella, comenzamos a reafirmar nuestras convicciones de que habiendo partido de un loable interés, de actualizar la legislación laboral, frente a los cambios operados en el modo de organizar la producción y el trabajo, concretamente en lo que se ha calificado como Relaciones de Trabajo Triangulares, no lo ha logrado con el texto actual de la norma, dado que no obtuvo el necesario equilibrio entre la protección de los derechos de los trabajadores y el desenvolvimiento lícito de la actividad empresaria.

¿Por qué entonces no resultó una norma adecuada al fin perseguido y deseable?, porque parte de una concepción falaz, de que todo proceso de externalización o tercerización, está dirigido a defraudar al trabajador, como a las instituciones previsionales.

En efecto, en el mundo actual, dinámico, especializado y competitivo, los empleadores buscan optimizar sus recursos, y por ende, encomiendan a quienes son más eficientes que ellos, por tener mejor tecnología o mayor especialización en alguna etapa de la cadena productiva o de servicios, parte de las tareas.

Es decir, que la descentralización no está creada por mero interés espurio, especulativo, de perjudicar al trabajador o a la administración tributaria, abatiendo costos laborales de modo ilícito.

Si bien esto puede ocurrir, no es esta la forma que la legislación debe tratar al sector empleador, partiendo del principio de que todos son malos y que el que no lo sea, deba acreditarlo. Justo al revés de nuestros principios constitucionales.

Y como frutos de esta norma, hoy los Administradores de la Propiedad Horizontal, como operadores del sistema, nos vemos obligados, en virtud de la responsabilidad solidaria creada para las copropiedades que contratan servicios a terceros, a realizar una cantidad infinita de controles a la empresa contratada. Controles que nunca van a ser suficientes para conocer la realidad de la relación entre el trabajador y su empleador directo o principal. Nuestras posibilidades llegan al nivel documentario, y no a la realidad de los hechos.

Esta obligación de controlar, se ha trasladado del Estado a los administradores, no sólo gratuitamente y triplicando nuestro normal trabajo, sino también en situación de inferioridad de condiciones, dado que un administrador no es un especialista en derecho laboral, que domine todos los estatutos de los diversos grupos y subgrupos salariales, vigentes hoy en nuestro país.

En consecuencia, si la ley busca que el beneficiario de los servicios (el edificio) incorpore a su plantilla a todos los trabajadores de las diversas áreas que debe ser asistida, debería incorporar: un sanitario, un técnico calefaccionista, un técnico en ascensores, personal del área de la construcción, electricistas, personal especializado en reparación de porteros eléctricos, técnicos en sistemas de alarmas electrónicas, etc. Estos ejemplos permiten ver, que alrededor de una copropiedad pueden vincularse y de hecho ocurre, una universalidad de sectores laborales, que tornan imposible una eficiente operación de contralor.

Por otra parte, la norma prevé la posibilidad convenir entre las partes, la división de las obligaciones, como exigirse garantías de cumplimiento. No estaría mal, si este país no fuese conformado el ambiente empleador, de pequeñas o medianas empresas, donde en la mayoría de los casos el empresario es un trabajador más, y con un mínimo capital o bienes, y donde el principal capital de cada uno es la confianza personal.

Por ende, no podrán más iniciarse en la vida empresaria nuevos emprendedores que sólo cuentan, como en la mayoría de los casos, con conocimientos técnicos y capacidad organizativa, solamente. Es decir, sin mayores recursos.

Podría continuarse, dado que la lista de falencias de esta norma es larga. Aspiramos los administradores, dentro de algún tiempo, en momentos de nueva evaluación, poder transmitir las bondades de una nueva norma que regule el tema.

HECTOR DUPONT ABO – COLEGIO DE ADMINISTRADORES DE PROPIEDAD HORIZONTAL

 

Pésima atención de Antel en Comercio y Pernas

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Le agradezco si puede publicar esta carta, que realmente es una queja por la mala atención en el local de Antel ubicado en 8 de Octubre entre Comercio y Pernas. El día lunes 25 de junio en la tarde vi en la zona centro un celular Alcatel C 635, pero como no me alcanzaba el dinero, después de pasar por mi casa, fui a comprarlo, y encontré ese modelo ahí. Me atendió un joven por Ancel, sacó el celular de una pequeña vitrina que hay en el local, pero cuando le pedí que lo prendiera para ver la pantalla, etc., me dijo que no se podían prender, y ni siquiera se inmutó cuando le dije que así no lo podría comprar y lo guardó otra vez en la vitrina que tienen adentro del local. Pensé regresar al centro para comprar, y ahí me di cuenta la hora que era, las 18.45 y tal vez el joven estaba apurado. Lamentablemente pésima la atención de esa persona.

CECILIA LOPEZ – C.I. 1.502.193-4

 

Iturralde,»cachorro del Imperio»

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Confieso que no entiendo, el afán de los blancos por atacar la decisión del presidente venezolano Hugo Chávez, de no renovar su licencia a un canal venezolano que incluso en el pasado, aplaudió a quienes lo secuestraron e intentaron derrocarlo, tras haber sido legítimamente elegido por su pueblo.

Ahora le tocó el turno al diputado aliancista (ex herrerista) Pablo Iturralde. Y la respuesta de un legislador venezolano no se hizo esperar, tratándolo de «cachorro del Imperio». Lo que incluso, dicen, hasta mereció una intervención del propio presidente del Directorio, diciéndole al diputado que «pare la mano», dado que los blancos y más precisamente los herreristas, cuando Iturralde todavía lo era, cerrando la combativa CX 44 Radio Panamericana. Y de paso, haciendo echar de Canal 4 a Jorge Arellano, cuando mostró en el noticiero aquella brutal represión de los obreros del Sunca frente al Palacio Legislativo. Obra, cuando no, de aquel tristemente «célebre» ministro del Interior blanco Angel María Gianola.

Mientras los blancos sigan metiéndose en un tema que no les incumbe, seguirán recibiendo respuestas como esta del venezolano Saúl Ortega y reabriendo aquella «llaga» de la clausura de Radio Panamericana. ¡Basta muchachos! Mejor dediquen su tiempo a la interna, donde los candidatos siguen apareciendo y la bronca va «in crescendo», por más que en las próximas elecciones, nadie duda de que el Frente volverá a triunfar sin zozobras.

Saluda cordialmente. -HEBERT GONELLA C.I. 678.555-6

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