Un clásico de todos los "12": ayer celebraron el día de San Pancracio
Los 12 de cada mes los fieles del santo del trabajo y la salud se acercan a la parroquia para hacer sus diversos pedidos a uno de los santos más populares entre los uruguayos.
A pesar de que la temperatura reinante no era la ideal, miles de feligreses se trasladaron hacia La Comercial. Personas de todas las edades, desde niños a adultos mayores, se dirigen en fila, portando una vela, hasta la imagen del santo.
En cada celebración de San Pancracio en la Parroquia Corazón de María se celebran seis misas, tres en la mañana a las 8.00, 9.00 y 11.00 horas y tres más en la tarde, a las 15.00, 17.00 y 20.00 horas.
Según el padre Juan José Chaparro, los pedidos de la gente «son muy variados». Los devotos de San Pancracio se acercan a su imagen para agradecer los favores recibidos, suplicar por trabajo para ellos y sus seres queridos o rogar por los enfermos. Chaparro dijo a LA REPUBLICA que se acerca más gente los 12 de mayo que en el resto del año, pero de todas maneras «cada 12 vienen miles de creyentes del Interior e inclusive algunos uruguayos que viven en el exterior. Para la gente, todos los 12 son San Pancracio, que ha sido tomado por la gente de todo el mundo como el santo del trabajo y la salud».
Desde hace algunos años, los fieles de San Pancracio, impulsados por los sacerdotes de esa iglesia, en vez de ofrendar velas o flores entregan alimentos y ropa para ayudar a los más carenciados, lo que consideran «como una forma de agradecer sus pedidos».
Además, Chaparro explicó que se recibe dinero que la parroquia utiliza para adquirir comestibles, que posteriormente, de manera organizada, se distribuyen a 200 familias carenciadas de la zona y 50 instituciones sociales.
Sin embargo, el sacerdote explicó que años atrás recibían muchas más ofrendas de la gente, pero a partir de la crisis de 2002 éstas descendieron. «De cualquier manera, la gente trae lo que puede», aseguró.
La feria
Además, los 12 de cada mes se instala una feria a lo largo de la calle Inca, desde Amézaga hasta Nicaragua. Antes o después de hacer sus pedidos a San Pancracio, los devotos así como el resto de los vecinos se dirigen a los puestos donde se vende variada mercadería para combatir las bajas temperaturas de esta época. Medias, buzos, pantalones y camperas se distribuyen en más de un centenar de lugares. «Las ventas disminuyeron después de la crisis», señaló Edgardo Buggiano, reconocido periodista deportivo que tiene una santería lindera a la parroquia. Todos los 12 se venden variados artículos relacionados con San Pancracio, desde cuadros y estampillas hasta colgantes y medallitas. También se pueden comprar sahumerios y velas de todos los tamaños.
«Hace 30 años que tenemos el negocio, y trabajamos hasta que prácticamente no queda nadie en la parroquia», señaló. *
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