El Palacio Legislativo lucirá la bandera de la diversidad sexual
El 17 de mayo de 1990 la Organización Mundial de la Salud eliminó la homosexualidad de su lista de patologías. Diecisiete años después, los activistas conmemoran en nuestro país el Día Internacional contra la Homofobia y la Transfobia. Para celebrarlo, a la hora 19.00 desplegarán en la explanada del Palacio Legislativo una bandera de gran tamaño con los colores del arcoíris, que simbolizan la aceptación de la diversidad sexual. Además, abrirán una pancarta con la leyenda: «No más homofobia». Luego conversarán con las personas que se acerquen y con los diputados que decidan participar de la celebración, quienes ya han sido invitados.
«Los festejos de esta tarde se unirán al pedido internacional de los activistas de muchos países americanos. Estamos intentando que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) reconozca el 17 de mayo como el día de la diversidad sexual», comentó a LA REPUBLICA Mauricio Coitiño, integrante del Colectivo Ovejas Negras. Con respecto a esta solicitud, Coitiño agregó que el Parlamento europeo ya lo aprobó.
La organización del evento está a cargo del Colectivo Ovejas Negras y el Centro Interdisciplinario de Estudios de Investigación de Sexualidad en Uruguay(CIEI-SU). A ambos movimientos se suma el apoyo de más organizaciones, entre las que se encuentra Amnistía Internacional-Uruguay, el Centro de Estudiantes de Ciencias Económicas y Administración, la Sociedad Uruguaya de Sexología, la Red de Género y Familia, CNS-Mujeres, Jóvenes Vertiente y la Juventud Socialista, entre otros.
Una proclama diversa
La discriminación sexual en nuestro país será el tema central de la proclama. «A pesar de que en Uruguay las situaciones de discriminación no conllevan agresiones salvajes, como ocurre en muchas partes del mundo, hay quienes siguen considerando la homosexualidad como una patología. Incluso hay diputados que lo demostraron, al rechazar la inclusión de las personas homosexuales dentro de la ley de concubinato», señaló el integrante del Colectivo Ovejas Negras.
Con respecto a la actitud puntual del diputado blanco Gustavo Borsari, que planteó que la población gay debía quedar fuera de la ley de concubinato, Coitiño destacó que detrás de ella «hay una práctica ilegal de discriminación, porque en nuestro país no existen fundamentos lógicos, legales ni políticos que apoyen esos actos».
El punto más importante del reclamo de los activistas, dirigido a los políticos presentes, será la solicitud de que se implemente una campaña nacional contra las actitudes homofóbicas, lesbofóbicas y transfóbicas. Además, recordarán a la población que en la educación formal no está incluida la diversidad sexual, lo que promueve la continuación de ese rechazo. *
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