La vuelta a casa será otro momento difícil para los damnificados de Soriano

«La situación sigue siendo caótica, hay mucha angustia», dijo a LA REPUBLICA el intendente de Soriano, Guillermo Besozzi. Las aguas del río Negro comenzaron a bajar lentamente, 95 centímetros en la jornada de ayer.

«Las casas están en un estado deplorable», son las primeras palabras que expresó el jerarca al ser consultado sobre la actual situación, que no es ajena a su propia realidad, ya que su domicilio, como tantos otros, ha quedado bajo agua.

«Ahora comienzan a surgir otros temas que estaban previstos, pero no a este grado», expresó el jerarca. «El operativo ‘vuelta a casa’ será complicado. Yo me di cuenta cuando entré a la mía: se desprendió hasta el revoque».

El intendente insistió en que todos «tenemos que dar una mano», ya que «las personas que han trabajado durante toda una vida para tener su hogar lo perdieron en un rato».

Seis cuadrillas del Comité de Emergencias trabajaron sin descanso, limpiando y desinfectando aquellos hogares en los que ya se podía ingresar. «La contaminación es muy grande», confirmó el intendente.

«Por eso estamos dando pinturas, pinceles y jabón, para tratar de paliar la situación apuntando a los más humildes».

 

El «K 1″ funciona a todo remo

«No abandoné mi casa -relató el intendente de Río Negro, entre risas-. Voy a la Intendencia a trabajar en un bote que me presta un funcionario hincha de Peñarol cada vez que hay creciente. Hace años que lo uso, porque mi casa da sobre el río. Acá todos saben que soy de Nacional, entonces me preguntan cómo puedo andar en un bote de Peñarol».

Besozzi completó la anécdota diciendo que sus vecinos han bautizado al bote como el «K1″, por la matrícula de su auto oficial. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje