Amaral: "La situación está controlada, pero ahora comienza una etapa difícil"
Consultado por LA REPUBLICA, el jefe comunal explicó que en estos momentos se está verificando un descenso muy lento de las aguas, por lo que la mayor preocupación de la comuna «está centralizada en darle contención a la gente, proporcionarle asistencia médica, alimentación en tiempo y forma, ropa de abrigo, colchones y todo lo que necesiten».
Agregó que existe cierta dificultad para ubicar a los autoevacuados, ya que se encuentran geográficamente dispersos, en distintos puntos del departamento, pero igualmente ya hay registradas 800 personas que están siendo visitadas por asistentes sociales, arquitectos y grupos de voluntarios.
«En la operación retorno a los hogares hay muchos riesgos, porque se pueden encontrar ofidios, hay posibilidad de accidentes con la instalación eléctrica, aguas contaminadas por pozos negros y alimentos, ropa de cama y colchones contaminados, entre otros inconvenientes. Muchas veces estos problemas son más graves que la propia situación que obligó a abandonar las casas», sostuvo.
De todos modos, Amaral confía en el trabajo que se viene realizando en forma coordinada entre la Intendencia y los ministerios del Interior, Defensa Nacional y Salud Pública.
«No hubo saqueos»
El jefe comunal destacó que, pese a las dificultades y a algunos rescates en condiciones peligrosas, no se han verificado accidentes graves ni ha habido pérdida de vidas humanas.
Amaral mostró preocupación por las versiones periodísticas que mencionan saqueos en las viviendas deshabitadas, señalando que lo que ha ocurrido «ha estado dentro de lo habitual, y por eso no queremos que cunda el pánico y se provoque una psicosis que obligue a la gente a retornar antes de tiempo, porque esto sí traería problemas de diversa índole».
A partir del mediodía de ayer, el intendente recorrió distintas zonas damnificadas junto al ministro de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, Mariano Arana. Amaral dijo que este «no es el momento de hablar de planes de vivienda, pero sí de planes de contingencia. Creemos que llegó el momento de reafirmar la necesidad urgente que tiene este país de abordar el tema del reordenamiento territorial y urbanístico, que elimine el problema de los barrios que permanentemente se inundan».
El intendente vaticinó que el impacto económico que esta situación generará en la producción y en la infraestructura del departamento será enorme. «Pero ya llegará la hora de hacer una evaluación, porque ahora es el momento de cuidar a la gente», indicó.
Finalmente, Amaral agradeció la solidaridad «absolutamente formidable» de la gente que envió donaciones a su departamento. «El PIT-CNT, organismos del Estado, organizaciones privadas, instituciones religiosas, empresas y particulares, fundamentalmente de Montevideo y Maldonado, ha permitido la llegada de camiones con donaciones que mucho valoramos.
También ha sido muy bueno ver a los ediles de todos los sectores trabajando codo a codo», señaló. *
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