Escrito por: REDACCION - ALDO ROQUE DIFILIPPO - MERCEDES
Alrededor de 5.800 personas tuvieron que abandonar sus casas en el departamento de Durazno. La mayoría de ellas fueron alojadas en locales estatales, mientras que 1.500 se autoevacuaron y permanecen en casas de familiares o amigos. En Treinta y Tres, la cifra de evacuados llegó a casi 1500. Mientras tanto, en Soriano la riada provocó que más de 2.000 personas debieran abandonar sus hogares.
Integrantes del Sistema Nacional de Emergencia realizaron ayer una conferencia de prensa para comunicar a la población la situación que se está viviendo en el interior del país.
Además de la histórica cantidad de evacuados, el departamento cuenta con problemas de suministro de agua potable. En este momento OSE no está brindando el servicio porque la usina de bombeo está inundada. La población cuenta con agua potable, proveniente de camiones cisterna que proveyeron el Ministerio de Defensa y la Intendencia.
El ministro de Vivienda, Mariano Arana, recorrió la zona inundada y entregó alrededor de 30 viviendas a familias que habitan terrenos inundables en la ribera del río Yi. El río superó los 12 metros y medio, y las autoridades consideran que la crecida marca el pico máximo estimado. Una vez que comiencen a bajar las aguas, nuevamente se pondrán en funcionamiento las bombas de agua para abastecer del servicio a la población.
El teniente coronel Oscar Martirena, secretario ejecutivo del Comité de Emergencia del departamento de Treinta y Tres, confirmó ayer a las 18.00 horas que algunas personas “estaban regresando a sus hogares”. El motivo es que el río Olimar, que llegó a estar a más de 10 metros, ha bajado y se encuentra en 8 metros y medio. La comuna local emitió una serie de recomendaciones a quienes retornaban a sus domicilios, previniendo posibles accidentes. Martirena dijo que hasta el mediodía hubo alrededor de 500 evacuados y 1.040 autoevacuados en todo el departamento. Según confirmó el jerarca, ayer fue un día “fresco y seco”, lo que provocó que bajara la cota del río, la cual se ubicó a las 18.00 horas en los 8,60 metros.
El intendente municipal de Soriano, Guillermo Besozzi, confirmó ayer a las 18.00 horas que el río estaba en los 9 metros 52 centímetros. En el momento de dialogar con LA REPUBLICA, el jefe comunal estaba recorriendo el estadio municipal Luis Koster de la capital departamental, donde permanecen refugiados 32 adultos y 32 niños. Mercedes y Villa Soriano fueron las zonas más afectadas. Más de 2.000 personas continúan sin regresar a sus hogares.
Besozzi confirmó que se estaba registrando una bajante del río, la cual era “lenta pero esperanzadora”, ya que “no se habían registrado nuevas lluvias”. Destacó el trabajo de los funcionarios de OSE para prevenir que las aguas lleguen a la planta potabilizadora, ya que de ser así “se deberán cortar los servicios”. El Comité Departamental de Emergencia recomendó hervir el agua potable antes de consumirla, como forma de prevención, así como evitar tener contacto con las aguas crecidas, por el riesgo sanitario debido a la contaminación con efluentes cloacales.
Si bien se prevé un descenso del nivel de las aguas frente a Mercedes, ayer no se pudo confirmar la posibilidad de que la represa de Palmar no tuviera que evacuar más agua, algo que podría ocurrir hoy, en función de la gran cantidad de líquido que llega de los afluentes de la cuenca del río Negro. Estos últimos también están sufriendo desbordes históricos.
La altura del lago de la represa de Palmar era de 41,76 metros, y estaba evacuando 7.978 metros cúbicos por segundo. El río Negro frente a Mercedes llegó a una marca histórica, comparable únicamente con la creciente del año 1959. En Dolores, en cambio, los evacuados retornaron a sus hogares, que se habían inundado a causa de las aguas de lluvia.
Las autoridades del Comité Nacional de Emergencia comunicaron que los daños a causa de las inundaciones son importantes, aunque todavía no es posible hacer evaluaciones numéricas.
Algunas rutas ya estaban deterioradas antes de las inundaciones, por lo que estiman que su reparación será muy costosa. También varias cosechas fueron seriamente afectadas, sobre todo en el departamento de Treinta y Tres.
Las intendencias y el gobierno tomarán las medidas necesarias para desarrollar un plan de reparación, una vez que esté determinado el monto total de los daños causados.
El comité alertó que una vez que las personas estén en condiciones de volver a sus hogares deberán tomar precauciones para evitar el contagio de enfermedades y epidemias. Por el momento, el equipo de salud no ha constatado cuadros epidémicos entre los evacuados.
Una de las medidas principales que se deben practicar es la higienización de paredes y espacios donde el agua haya permanecido estancada. Para la limpieza de alimentos crudos, como frutas y vegetales, será necesario agregar un chorrito de hipoclorito de sodio al agua. Además, se recomienda tener extremo cuidado con el consumo de agua, asegurando que sea realmente potable. *
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