Participación
La idea de participación, en referencia a la ciudadanía, no sólo a su propio interior, es muy cara a este gobierno.
Si uno participa es porque antes tuvo la información necesaria y pudo, además, dar opiniones, aportar e influir en cada asunto.
En ciertos ámbitos, la participación y la posibilidad de incidir en lo que se resuelve- es muy complicada. En el boliche del Chiquito Otegui, por ejemplo, el único que siempre hizo las cuentas, usando un «Faber» que montaba sobre su oreja derecha y sin admitir réplica, era el propio Chiquito. No cambió ni cuando el Negro Collazo, que protestó una vuelta de grapa con nueces, le reventó el «Faber» de un piñazo que, de paso, le aplastó la ternilla.
Pero son casos distintos, excepcionales.
Sin embargo, echando una mirada abarcadora a lo que está ocurriendo en el gobierno, surgen dudas. Ya está pronta la Rendición de Cuentas. No obstante, los ministerios de Educación y del Interior decidieron reclamar más recursos, el Ministerio de Desarrollo Social expresó inquietud acerca de si el Plan de Equidad fue debidamente contemplado y legisladores oficialistas pidieron a Economía que la Rendición sea remitida más allá del 30 de abril, fecha inicialmente prevista.
¿Qué sucede?
Nadie quiere dar pasto a las fieras. ¿O sí? La información que Astori debe proporcionar para hacer posible la tan anhelada participación ¿no llega a los demás, incluidos los otros miembros del gabinete y los parlamentarios, sino cuando ya se cerró la tapa de la carpeta? ¿Acaso llega, pero retaceada? ¿Cómo se explica que recién en estos días varios ministerios estén comprobando que hace falta más recursos y que la bancada oficialista pida postergar el ingreso del proyecto correspondiente al Parlamento?
Algo hay que ajustar, eso es seguro.
Tal vez la coordinación. Quizás actitudes. ¡No quiero pensar que ande por ahí un «Faber» como el del Chiquito!
Lo que sea, el gobierno debe resolverlo ya.
No como el Negro Collazo, claro. *
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