Se escuchan propuestas
El año pasado, los vecinos de cada Centro Comunal Zonal (CCZ) tuvieron la posibilidad de votar proyectos barriales que se realizarían con dinero aportado por la comuna capitalina. Cada centro contaba con dos millones 640 mil pesos. En 2005 se había llevado a cabo una experiencia similar, pero la decisión de las obras estuvo a cargo de los Consejos Vecinales. Medio año transcurrió desde la última elección de proyectos. Los resultados todavía no están a la vista, por lo que los vecinos se vieron sorprendidos con un nuevo llamado de Presupuestos Participativos durante este mes. El objetivo principal del Presupuesto Participativo es mejorar la infraestructura de los barrios. El espectro incluye el arreglo de calles, la iluminación de la vía pública, la creación y refacción de plazas y espacios públicos o la ampliación de la red de saneamiento. También se reciben propuestas para el cuidado del medio ambiente y proyectos socioculturales.
Mucho trabajo
Las 47 propuestas aprobadas en octubre de 2006 se realizarán a costa del presupuesto municipal que corresponde a este año.
Previo a cada proyecto votado, los técnicos del Equipo de Planificación Zonal de cada centro realizaron una tarea exhaustiva de preselección de ideas. De todos los formularios presentados en los Centros Comunales Zonal (CCZ), 880 fueron los elegidos para que la gente votara. De esos, 47 se van a ejecutar en el correr de este año.
La cifra de proyectos a llevarse a cabo varía de un centro a otro. Cada CCZ cuenta con 2 millones 640 mil pesos para realizarlos, y la prioridad la tienen los que obtuvieron más votos. A modo de ejemplo, en el CCZ 6 fue aprobada una sola propuesta, la Policlínica Yucatán, ya que demandaría el total del monto adjudicado, mientras que en el CCZ 5 siete obras menos costosas se pondrán en marcha a lo largo del año.
«Detrás de cada obra votada hay un proyecto técnico que realiza un equipo de la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM). A eso se suma el proceso de compra, la adjudicación del dinero y los llamados de empresas a licitaciones, para llevar a cabo una buena tarea administrativa», comentó William Masdeu, director de la unidad de Planificación y Participación Descentralizada.
Luego, la comisión que analiza los presupuestos debe informar públicamente los nombres de las empresas que resultaron ganadoras y explicar los motivos.
Primeras luces de la ciudad
«En este momento dos de los 47 proyectos están en marcha», informó a LA REPUBLICA el director de la unidad. Ellos son el recambio de luminarias en el barrio Goes y alrededores, votado en el CCZ 3, y la instalación de alumbrado público, elegida en el CCZ 9.
Además afirmó que otras 13 obras ya están en proceso de compra, con autorizaciones pendientes. «El resto de los proyectos está en esa etapa de trabajo que no se ve públicamente, en la elaboración del proyecto y de la memoria correspondiente», explicó Masdeu.
Algunos de las propuestas aprobadas son, por ejemplo, la instalación de semáforos en cruces peligrosos, la creación de rampas para discapacitados en las veredas, el reacondicionamiento de peatonales, plazas públicas y predios municipales en que organizaciones sociales realizan tareas para la comunidad. Estos últimos proyectos aprobados requieren más tiempo que el resto, porque antes de comenzar las obras es necesaria la firma de un documento de compromiso entre ambas partes. El CCZ efectúa la reforma, pero la organización social se compromete, por ejemplo, a ofrecer becas gratuitas a un determinado número de personas.
Conocer un poco más el barrio
Lo interesante de los Presupuestos Participativos es que «permiten vislumbrar la diversidad de intereses de cada barrio. Logra que las diferencias sean evidentes y deja en claro que el presupuesto no se puede cortar igual para todos, como quien corta ravioles», comentó William Masdeu.
A su vez, los funcionarios de centros comunales mantuvieron reuniones con vecinos de la zona que hubieran presentado las mismas propuestas.
Frente a esa situación, incentivaron el trabajo conjunto, de forma de potenciar las decisiones barriales.
Los presupuestos con participación de los vecinos se realizaron por primera vez el año pasado. Esa experiencia permitió conocer algunas de las necesidades de los barrios, pero también sirvió como experiencia para efectuar los nuevos llamados. Miguel Varone, integrante del CCZ 1, comentó: «Esto es una experiencia nueva y se están puliendo muchos detalles todavía. Por eso, para trabajar con el tiempo necesario, ya hicimos un nuevo llamado para recibir las obras que se van a realizar en el 2008″. *
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