Mañana será la IV Cabalgata y el VI Encuentro de Salsipuedes, en el departamento de Paysandú
Un nuevo Encuentro de Salsipuedes se desarrollará mañana y el domingo 15 en la localidad de Guichón, departamento de Paysandú, esta vez con relevancia internacional.
El evento es anualmente organizado por la Agrupación Creativos de la ciudad de Guichón y cuenta con el apoyo de la Intendencia Municipal de Paysandú (IMP). Se trata de un acto protocolar al pie del Memorial a la Nación Charrúa, a orillas del arroyo Salsipuedes, que culmina en un acto cultural en la localidad de Villa María de Tiatucurá, en el cual los organizadores recuerdan la masacre a los últimos pueblos charrúas, ocurrida el 11 de abril de 1831.
Según explicó a LA REPUBLICA el director de Descentralización de la comuna local, doctor Guillermo Caraballo Acosta, «el evento tiene un signo reivindicativo, pero no anima a los organizadores un revisionismo revanchista, sino que busca promover el conocimiento cierto del pasado nacional y la desmitificación de la mentalidad colectiva de considerarnos un ‘país sin indios’, tradicionalmente acumulada en nuestro acervo y nuestro sistema educativo formal».
Caraballo expresó que los organizadores buscan el reencuentro con el país real, de mestizos, del cual Uruguay forma parte, resaltando sobre todo la cultura tradicional rural, aportada por el indio, pero además por el negro y las corrientes migratorias europeas, conjugadas en nuestro prototipo humano más representativo, el gaucho.
Trascendencia nacional y regional
«Este año el gobierno departamental aumentó el compromiso hacia el evento, otorgándole trascendencia no sólo departamental sino nacional y regional», aseguró Caraballo. En este sentido, mencionó que Guichón «asume el liderazgo en la reivindicación de la memoria indígena en el país», la que, a su entender, «debe ser instalada a nivel del Estado». Agregó que se ha invitado a participar del evento a los ministros y subsecretarios de Estado, los intendentes departamentales, los presidentes de la Cámaras de Diputados y Senadores y el delegado de Unesco en Uruguay, entre otros. Asimismo, Caraballo recordó que junto al coordinador de la Junta Local y la presidenta de la Comisión Organizadora de los festejos del centenario de Guichón, visitó las embajadas de los países del Mercosur y los países socios. «El propio intendente, Julio Pintos, invitó formalmente al presidente de la República relató Caraballo. La receptividad de las delegaciones diplomáticas ha sido inmejorable, ya que todos los países sudamericanos tienen un fuerte apoyo en la institucionalización de los movimientos indigenistas, como por ejemplo Venezuela, que ha creado un ministerio con ese propósito, reconociendo como lenguas oficiales a todos los dialectos indígenas practicados en su territorio».
El jerarca aseguró que algunos invitados ya han comprometido su participación en el evento, mientras que otros países enviarán a sus agregados culturales o comerciales. «Mirado desde la perspectiva de las políticas culturales departamentales, este evento reivindica con audacia un hecho histórico que ha sido deliberadamente desconocido para la historia oficial y que mediante un conjunto de acciones de la Agrupación Creativos y el gobierno departamental, se instala hoy en la agenda pública local, nacional e internacional, con una fuerza tal que difícilmente se le tome con ligereza», sostuvo Caraballo.
Reconociendo nuestras raíces
«Desde lo histórico, lo que el evento toma como referencia es sin duda una de las facetas más complejas de la historia nacional», aseguró el profesor Danny Silveira, coordinador de la Junta Local de Guichón e integrante de la Agrupación Creativos. Según el docente, esto se debe, ante todo, al «ocultamiento que la historiografía nacional ha llevado adelante, cortando todo vínculo cultural con los pueblos autóctonos, que no pasaron sino por apariciones anecdóticas y sin valor en la conformación de la cultura uruguaya del Estado moderno actual».
Silveira agregó además que nuestra historia «ha impuesto en el imaginario colectivo la idea de que somos descendientes exclusivamente de europeos. Incluso tenemos fuertes barreras de percepción hacia lo negro y lo africano, les damos a éstos un reducido crédito: su destreza para tocar el tambor».
Según el docente, «la historiografía nacional ha creado ‘una raza impoluta, bajada de los barcos’, que nada tiene que ver con esta tierra y sus primeros pobladores». Por ello, afirma que la asociación que integra intenta crear «un ámbito de recordación y de debate, de reconocimiento sin revanchismos», para «reconocer nuestras raíces planteadas desde la diversidad». *
Compartí tu opinión con toda la comunidad