Cultura para compartir
Cada sociedad tiene sus códigos culturales, algunos de ellos propios, y otros heredados, a su vez, de diversas culturas. La influencia a veces excede sus límites. Muchos uruguayos se quejan, a modo de ejemplo, de la presencia de programas argentinos en los medios de comunicación, lo que, según afirman, conlleva a un contagio de los códigos ajenos, sobre todo porteños. Los productos de la cultura norteamericana también son fuertes en Uruguay, sobre todo entre los adolescentes.
Los aportes culturales enriquecen a las personas, y se manifiestan a través del cine, la música, la historia, la enseñanza de la lengua, la danza, la pintura y el arte en general. Todos resultan importantes, porque cada persona otorga trascendencia y clasifica los conocimientos transmitidos según sus propios valores.
En Uruguay hay espacios culturales que se destacan por los aportes que han brindado a nuestra comunidad.
La Embajada francesa, desde hace mucho tiempo, mantiene una relación de intercambio cultural con nuestro país, al igual que el instituto alemán Goethe. El Centro Cultural Español es un ámbito creado hace poco tiempo, y desde su surgimiento, mes a mes, fomenta actividades culturales, tanto en el edificio reciclado en la Ciudad Vieja donde está instalado como en otros espacios.
Estas son algunas de las tantas organizaciones internacionales que decidieron invertir y compartir parte de sus ingresos económicos en países extranjeros como el nuestro. «Intercambio» es la palabra con que todos los entrevistados por LA REPUBLICA coincidieron. El término identifica el objetivo que tiene su trabajo.
Francia: talentos e intercambios
La Embajada de Francia tiene prevista para este año una serie de actividades de distinta índole. La invitación a profesionales y artistas franceses a tierras nacionales se enmarca en las políticas culturales de la Embajada.
Gérard Le Corre, agregado cultural de Francia, comentó al diario LA REPUBLICA que son tres los principios fundamentales que se tienen en cuenta a la hora de pensar las actividades.
El primero es «presentar a Uruguay lo nuevo de la cultura francesa» y, sobre todo, dar a conocer a los artistas más jóvenes, muchos de los cuales tienen gran éxito en su país de origen, mientras que aquí todavía son desconocidos.
Otro de los puntos que destacó Gérard Le Corre es la difusión de las obras culturales, para que «lleguen a la mayor cantidad de personas posible». Para eso, promueven, entre otras cosas, muestras al aire libre, considerando que muchas personas no frecuentan salas de exposiciones ni museos. Actualmente, en la rambla de Pocitos se puede disfrutar la exposición fotográfica «La tierra vista desde el cielo», promovida por la Embajada, con imágenes del artista francés Yann Arthus-Bertrand. La ubicación de la muestra atrajo en parte un público que de otra manera no se hubiera acercado a la obra.
La última meta fundamental de las actividades culturales galas en nuestro país es formar parte de la vida cultural de Uruguay, lo cual se consigue, principalmente, a través de «la coproducción y el intercambio» artísticos entre franceses y uruguayos.
Cultura alemana: intereses en común
«Una vida sin cultura no existe», afirmó Mikko Fritze, director del instituto alemán Goethe en Uruguay. Hace más de cuarenta años que el instituto está desarrollando en nuestro país tareas que fomentan aportes culturales hacia la comunidad uruguaya.
«No se trata de mostrar lo bueno de Alemania y ponerlo en una vidriera como algo intocable. La idea principal es que exista un intercambio entre nuestro equipo y los profesionales, artistas y ciudadanos uruguayos, para generar proyectos que respondan a intereses comunes», destacó Fritze.
Este año, el instituto centró su actividad en el teatro. Uno de los objetivos es, precisamente, dar a conocer el poco difundido teatro contemporáneo de aquel país. La música germana también tendrá su lugar en la agenda anual, así como las artes visuales en general. Los cursos de enseñanza de lengua alemana también se impartirán, como todos los años.
«La reacción de la comunidad uruguaya generalmente es muy positiva. Si bien el arte es una área de riesgo, donde a veces se da cita mucha gente y a veces concurre poca, hasta ahora la respuesta ha sido buena, y es notorio el fuerte interés que existe de participar en actividades culturales», dijo el director del Goethe.
España para jóvenes
El Centro Cultural Español (CCE) es una de las instituciones culturales más frecuentadas por los jóvenes de nuestro país. Forma parte de una red de instituciones culturales internacionales creada por el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación de España.
El objetivo principal del CCE es intercambiar, ayudar y apoyar las iniciativas propuestas por actores de la cultura nacional. Hortensia Campanella, directora del CCE, explicó que se busca «el intercambio entre uruguayos, españoles y destacadas figuras de otros países», aunque destacó que lo más importante para la organización es «poder apoyar los proyectos de artistas uruguayos».
«Lo fundamental no es promover la cultura española aquí, sino que la cultura sirva como vínculo entre ambas comunidades», resumió Campanella.
El CCE desarrolla actividades en todos los rubros del arte: cine, teatro, música, literatura, pintura y fotografía, entre otros. Este año, la línea de trabajo del centro se basará en dos puntos fuertes: el medioambiente, por un lado, y la estigmatización y la discriminación.
Ambos temas se enfocarán desde las influencias culturales y los valores sociales que deben ser modificados para lograr una mejora de calidad en cada área de trabajo.
En este momento, continúa la muestra «Espejito… ¿Quién es la más bella?», donde se realiza un recorrido del cuerpo femenino entre los años 1850 y 2000, a través de la vestimenta y los elementos que han cambiado con el paso del tiempo, enmarcada en el tema de la estigmatización y la discriminación. *
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