Un Viernes Santo con varias procesiones
En la mañana de ayer, cientos de personas participaron de la tradicional procesión por las siete Iglesias de Montevideo. Ya en las horas de la tarde se realizaron los Vía Crucis, que rememoran las últimas horas de Cristo crucificado antes de morir.
En el Cerro de Montevideo, ayer al caer la tarde, se realizó el acto de Vía Crucis con decenas de fieles transitando por la calle Carlos María Ramírez portando antorchas. De ella participó el arzobispo de Montevideo, Nicolás Cotugno. Hoy en la Catedral de Montevideo se realizará al mediodía la ceremonia religiosa por el Sábado Crismal, y a las 23.00 horas se iniciará la vigilia por el domingo de Pascuas. A la vez se tiene prevista la Misa de Resurrección para mañana desde las 11.00 horas.
Cotugno destacó inteligencia humana
En el tradicional mensaje religioso de la Iglesia Católica, con motivo de la conmemoración de un nuevo Viernes Santo, el arzobispo de Montevideo, Nicolás Cotugno, se refirió a los importantes avances que ha tenido la humanidad a lo largo de la historia.
Cotugno manifestó en su mensaje que «si pensamos en el camino recorrido por la humanidad que ha necesitado del fuego para calentarse y abrirse caminos para procurarse una mejor calidad de vida» y los «mil inventos para comunicarse», hoy la informática «está determinando otro de los momentos clave para el desarrollo de la comunicación entre los seres humanos». Mencionó los grandes logros de la humanidad a lo largo de la historia, tales como el paso del uso de las piedras, a «los palitos, a los fósforos, al encendedor, a la central nuclear». Recordó otros avances como el «el Discovery de la Nasa, la naves de los vikings o las carabelas de Colón». Afirmó que en la física «se ha dado un paso grande cuando se descubrió la fusión del átomo, dando a la humanidad la posibilidad de disponer de la energía atómica», tanto para el bien como para el mal. Dijo que se debe considerar «en otra órbita» la existencia «no menos real» que la de la física y la matemática: la de la «metafísica». Enseguida agregó que «los católicos somos discípulos de un hombre que murió y resucitó. ¿Quién no se enteró de su muerte cuando lo crucificaron?», se cuestionó Cotugno.
Señaló que a Jesús «hubo también quienes lo vieron vivo, resucitado entre los muertos, que comieron con él, y lo tocaron». Exclamó que Jesús «no era un fantasma».
Cotungo explicó que la naturaleza humana, puesto en paralelo con el cuerpo de Cristo, «da la posibilidad de pensar que puede existir otra manera de ser hombre tan diferente, y tan superior -haciendo analogía con la energía- como la energía atómica en relación a la energía calórica». *
Compartí tu opinión con toda la comunidad