PREVEN CONTROLES DE LA ZONA PARA EVITAR SU DETERIORO

Encontraron restos de un molino hidráulico del siglo XVII en Colonia

La actividad molinera comenzó en Colonia en 1690, durante la administración portuguesa de Antonio Naper de Lencastre. Ahora, el Consejo Ejecutivo Honorario, una institución que trabaja en la conservación del patrimonio histórico, rescata esas viejas historias, luego de haber encontrado los restos de un molino de la época.

El molino que Naper de Lencastre instaló en 1694 funcionaba, según establece la documentación investigada, con dos molineros y un tahonero. En poco tiempo, la producción del establecimiento de Lencastre no sólo sirvió para abastecer al pequeño mercado local sino que también pudo ser exportada. Ante la magnitud que iba tomando aquel emprendimiento, su dueño comenzó a diseñar un más ambicioso proyecto agrícola-comercial, para lo cual solicitó «más familias de labradores», según explica el historiador coloniense Sebastián Rivero.

Sin embargo, la iniciativa de mayor porte no llegó a tener andamiento y fue arrasada cuando en 1705 las tropas españolas tomaron y destruyeron la población, en uno de los interminables conflictos entre los reinos de España y Portugal por la posesión del enclave estratégico de Colonia.

En 1830 se instaló un nuevo molino hidráulico, a impulsos de Esteban Nin, y en 1881 Luis Nin, descendiente del anterior, procuró reconstruir el molino pero su inquietud se vio trabada por un litigio con la Junta Económico-Administrativa de aquella época, por derechos de propiedad. De entonces en adelante no se tuvieron más noticias del molino de La Caballada.

 

Historia reciente

En agosto de 2006, representantes de la Sociedad Ecológica San Gabriel pusieron en conocimiento del Consejo Ejecutivo Honorario que «en ocasión de un paseo realizado en promoción del senderismo costero, en el sitio cercano a la desembocadura del arroyo La Caballada, se ubicaron restos de construcciones de apariencia portuguesa antigua».

Agregaron los informantes que podría tratarse de restos del molino que refiere el historiador Riverós Tula en su libro «Historia de la Colonia del Sacramento», que habría sido construido a partir del año 1690.

El Consejo Ejecutivo Honorario dispuso la realización de un relevamiento primario del lugar a cargo del arqueólogo Valerio Buffa. De ahí en más, siguieron los estudios que hoy permiten arribar a la consideración de que efectivamente podría tratarse de «uno de los molinos hidráulicos más tempranos del Uruguay», de fines del siglo XVII, tal como indica un documento firmado por el presidente del Consejo, profesor Omar Moreira, y el secretario, arquitecto Walter Debenedetti.

Toda la información recogida en Colonia fue elevada a la Comisión del Patrimonio Cultural de la Nación, dejando en claro «la existencia (actualmente) de un desarrollo urbanístico llamado Arenas Blancas en el área en que se encuentran estos restos monumentales», lo que ameritaría adoptar severos controles del área para evitar cualquier forma de deterioro. *

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