Europa aprieta el acelerador para combatir el cambio climático
La cumbre de Postdam ofrecerá la oportunidad de observar la situación del calentamiento global, antes del lanzamiento oficial de las negociaciones de Bali de diciembre próximo, que intentarán asegurar un porvenir al Protocolo de Kioto, cuyo alcance expirará en 2012.
La meta es alcanzar, dentro de dos años, un acuerdo internacional que logre objetivos de reducción de las emisiones de CO2, así como una política eficaz, limpia y segura.
«Potsdam no significará un giro, pero sí una etapa en la reflexión sobre un acuerdo pos-Kioto. Un segundo tema importante será la biodiversidad, directamente ligada al recalentamiento climático, porque un tercio del CO2 proviene de la pérdida de nuestros bosques», afirmó a la agencia AFP el secretario de Estado alemán de Medio Ambiente, Matthias Machnig.
Para la Unión Europea (UE), la apuesta mayor del futuro acuerdo será conseguir la asociación de los países que no han ratificado el Protocolo de Kioto, como Estados Unidos, y la de los estados emergentes, como China e India, cuyas emisiones acumuladas de CO2 superarán a las de Estados Unidos en 2015.
Si bien la UE apenas pudo alcanzar los objetivos de Kioto (una reducción de un 8% antes de 2012) cuando contaba con 15 integrantes, el 9 de marzo los dirigentes de la nueva Europa de 27 socios se comprometieron a reducir las emisiones de gas de efecto invernadero en un 20% antes de 2020 (en comparación con 1990) y a llevar a un 20% la participación de las energías renovables en el consumo total de energía antes del mismo año.
Acuerdo global
La cuestión climática se abre camino incluso en aquellos países industrializados más recalcitrantes. En Estados Unidos, que produce el 25% de las emisiones de CO2 en el mundo, «se desarrolla un movimiento muy fuerte en favor de las limitaciones máximas a las emisiones, con una acción creciente de las regiones, del sector económico y de la opinión», declaró Eliot Diringer, del instituto independiente Pew Center on Global Climate Change, de Washington.
Brasil, México, China, India y Sudáfrica serán los voceros del mundo en desarrollo en la cercana cumbre. Los expertos vaticinan que será difícil convencer a los países emergentes, como India, que rehúsa todo compromiso, e incluso China, pese a sus recientes manifestaciones de interés en las cuestiones medioambientales.
«Estos países no aceptarían jamás un objetivo compulsivo de reducción de sus emisiones de CO2, porque temen frenar su novel crecimiento», estimó Susanne Droege, del Instituto Alemán de Política Exterior y de Seguridad (SWP). «Además, no disponen de la tecnología necesaria para tal empresa», agregó. Para Machig estos objetivos siguen siendo ineludibles. «Es necesario poner fin a esta etapa; en dos años tendremos que ser concretos», aseguró. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad