LOS TRABAJADORES ESTAN DIVIDIDOS RESPECTO A LA MEDIDA

Maldonado no tiene recolección de residuos desde hace cuatro días

RICARDO ALMADA – MALDONADO

Un nuevo conflicto entre los trabajadores y la empresa Consorcio Ecológico SA, responsable de la recolección de residuos domiciliarios y hospitalarios de todo el departamento de Maldonado (a excepción de la norteña ciudad de Aiguá), determinó el cese de las tareas hace cuatro días. Varios cientos de toneladas de basura se encontraban acumuladas en la vía pública en la tarde de ayer.

La paralización de tareas de casi 70 operarios de recolección se dispuso en las últimas horas del pasado jueves, a raíz del despido de dos trabajadores. Con el paso de los días, los obreros sumaron otras denuncias por incumplimientos salariales. En diciembre se había firmado una «paz gremial» por seis meses, como forma de solución de otro conflicto similar, a pocos días del comienzo de la temporada turística.

A la situación actual se han sumado otros elementos de fricción, ya que a los reclamos del sindicato reconocido ante el ministerio de Trabajo y Seguridad Social (Sindicato de Trabajadores de Recolección de Residuos de Maldonado), presidido por Jorge Haler, se suma el de otro grupo de la misma empresa, conformado por unos 100 empleados. Estos insisten en que «desean trabajar» pero no puede hacerlo a causa de la paralización dispuesta por un grupo inferior en número.

 

Posturas enfrentadas

Haler representa al gremio que negoció una salida al conflicto de diciembre pasado. El otro núcleo de trabajadores, presidido por Carlos Sastre, también hizo su presentación como gremio a las autoridades del MTSS, pero aún no está reconocido como tal.

«Consorcio Ecológico se ha escudado y piensa hacer un sindicato amarillo», dijo Haler, al tiempo que desmintió que la empresa cuente con más de 200 empleados. De hecho, asegura que los incumplimientos producidos en el servicio durante los últimos meses llevó a que durante el verano se realizara un llamado para contratar trabajadores. También denunció que la «paz gremial» suscripta en diciembre del año pasado se rompió en febrero, cuando «la empresa intentó formar un sindicato amarillo».

Por su parte Pablo Morales, vocero del otro grupo de trabajadores, también autodenominado sindicato de trabajadores de Consorcio Ecológico SA, explicó que se trata de un núcleo que concentra a la mayoría del personal de la empresa. Aclaró que no discrepan con el reclamo de los recolectores, pero afirman que se sienten rehenes de una situación ajena, porque ellos han mantenido diálogo con la empresa y han encontrado eco ante sus reclamos. «Nosotros somos entre 100 y 130 trabajadores; hay choferes, peones de carga, gente de mantenimiento y supervisores, la mayoría de todo el personal de Consorcio», afirmó Morales.

El trabajador desmintió además la versión de Haler que indica que éste sería un sindicato «amarillo» impulsado por la propia empresa. «Eso no es verdad. La empresa no nos dio solución. Lamentablemente está atada, nos dice, y es la verdad, a las nuevas normativas sindicales que están para mantener vagos, nada más», señala Morales. «En asamblea se formó una comisión y se resolvió hacer este sindicato a favor de los que queremos trabajar. Tampoco estamos en desacuerdo con que ellos (quienes realizan actualmente el paro de actividades) estén sindicalizados; es un derecho que todos tenemos, eso es clarito, pero solamente nosotros queremos trabajar».

 

La Intendencia tomó medidas

Frente a la delicada situación, la Intendencia de Maldonado realizó varios contactos con los trabajadores y con las autoridades de Consorcio Ecológico. La empresa fue alertada a buscar salidas para normalizar el servicio paralizado hace ya cuatro días. Al mismo tiempo, el municipio realizó un llamado urgente a empresas de camiones interesadas en prestar el servicio de recolección de basura temporalmente, hasta que se solucione el conflicto.

Distintos sectores de la población reclamaron una urgente intervención de la comuna, ya que son cientas las toneladas de residuos que se mantienen acumuladas en las vías públicas de las principales ciudades del departamento, así como de otras pequeñas localidades. Los perros vagabundos y roedores han comenzado a rondar en algunos puntos donde existen grandes cantidades de basura, lo que provoca serios riesgos sanitarios para toda la población. Para complicar aún más el panorama, las lluvias de las pasadas jornadas también se encargaron de esparcir gran cantidad de residuos que ya desbordaban los contenedores. *

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