ENTREVISTA: DR. AMILCAR DAVYT, DIRECTOR DE INNOVACION, CIENCIA Y TECNOLOGIA DEL MEC

Nueva agencia científica nacional cuenta con apoyo del Banco Mundial y del BID

El desarrollo de la ciencia, la tecnología y la innovación en el país son pilares del programa del actual gobierno, que instaló en el primer año de su mandato el Gabinete Ministerial de la Innovación. Desde ese organismo se avanzó en tres aspectos fundamentales: la reestructura institucional, la creación de una institución abocada a la investigación y la búsqueda de los recursos financieros.

Durante el primer año al frente del área, 2004, las nuevas autoridades debieron retomar trabajos de la pasada administración y mejorar las acciones de financiamiento, además de recuperar un préstamo que estaba a punto de vencer y que había sido firmado en el año 2001. El dinero de ese préstamo no había sido tocado ni delegado a ningún tipo de proyectos de investigación nacional.

En los dos años siguientes se convocó a nuevos proyectos, y muchos jóvenes fueron beneficiados con el dinero recuperado. Asimismo, el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (Inia) convocó por primera vez a un llamado para la presentación de investigaciones en áreas agropecuarias, tecnológicas y ganaderas, entre otras.

La Agencia Nacional de Innovación aún no ha comenzado a ejercer funciones y los nombres de su directorio serán propuestos al Poder Ejecutivo la próxima semana. Las primeras líneas de trabajo apuntarán a vincular a las oficinas de las áreas de ciencia, tecnología e investigación que se encuentran dispersas y sin conexión en varios ministerios. La información fue proporcionada por Amílcar Davyt en una entrevista que concedió a LA REPUBLICA.

 

­¿Cuáles son los avances del Gabinete de la Innovación?

-El Gabinete se planteó crear una nueva institución, la Agencia Nacional de Investigación, que estará vinculada a varios ministerios y permitirá generar la flexibilidad suficiente para financiar las investigaciones del área. Ese fue un objetivo de 2006 que se cumplió la última semana del año, cuando fue promulgada la ley.

A su vez nos hemos planteado un conjunto de discusiones que llevarán a armar el Plan Estratégico Nacional, que comenzará a avanzar durante el segundo semestre de este año. Como tercer objetivo, buscamos cambiar radicalmente el financiamiento que existe en el país para esta área.

Durante el año 2006 se trabajó bastante en la búsqueda de recursos. Para ello hicimos acuerdos tanto con el Banco Mundial (BM) como con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), de forma de poder establecer programas de financiamiento para los proyectos de la agencia.

En los primeros días de marzo se firmará un acuerdo con el BM que va a permitir que en el primer semestre ingresen recursos importantes. En el caso del BID se continuarán los programas que venimos desarrollando. Los recursos obtenidos duplicarían, por lo menos, los que venimos invirtiendo hasta ahora, y la idea es seguir gestionando otros a través de la Unión Europea, por ejemplo.

 

­¿Cuándo se definirá la integración de la agencia?

­Este mes estaremos definiendo su directorio. Por otra parte, todavía resta montar su estructura de funcionamiento. El primer semestre del año será complejo, porque no se puede hacer una convocatoria si no hay una estructura mínima armada, y los recursos recién ingresarán durante el segundo semestre.

 

­¿Qué cosas cambiará su instalación?

­El propio funcionamiento de la agencia es revolucionario en el Estado uruguayo, ya que cambiará nuestra forma de trabajar. Hasta ahora cada uno hacía las cosas por su lado. Juntar instituciones que nunca se relacionaron demasiado es complicado; no es sólo una decisión de los jerarcas. Pero la implementación de la agencia, con un director que muy probablemente será un académico o un empresario, necesariamente nos obliga a generar cosas en común

 

­¿En qué medida estará involucrada la Universidad de la República (Udelar)?

­Hoy en día la mayoría de los proyectos de investigación llegan desde la Universidad y, en segundo lugar, del sector agropecuario del Inia. La Udelar es central porque funciona como un punto de partida; allí tenemos entre el 70% y 80% de investigadores del país. Pero no necesariamente tiene que ocupar un lugar de decisión en una agencia del Estado. Una cosa es el valor de la investigación universitaria y otra es que necesariamente deba decidir la operativa de la convocatoria.

Además, los que vamos a incidir en qué tipo de proyectos se financian no podemos estar implicados con ellos. La idea es separar las cosas para no estar en los dos lados del mostrador.

 

­¿Cómo repercute la inauguración del Instituto Pasteur en Montevideo en el área de innovación, ciencia y tecnología?

­Repercute en varios aspectos. En las últimas décadas los uruguayos que trabajan en proyectos de innovación e investigaciones primero son reconocidos en el exterior y después en nuestro país. Probablemente haya más investigadores uruguayos de buen nivel en otras partes del mundo que acá. Un instituto como el Pasteur, que tiene tres o cuatro sucursales en el mundo, decide instalar su primera sede latinoamericana en Uruguay; es un reconocimiento del exterior hacia nuestras capacidades potenciales. En las áreas en que trabaja el Instituto el país tiene poca gente pero, en contrapartida, es de alta calidad. Otro aspecto positivo de su instalación es que da trabajo a un montón de jóvenes que se están formando en las facultades y que hasta ahora tenían muy pocas oportunidades de inserción laboral.

 

­Con respecto a eso, ¿existe un apoyo real para los jóvenes que incursionan en la investigación?

­Empieza a haberlo, pero además de lo que se pueda hacer desde el Estado, gracias a distintos financiamientos, hay que ir abriendo lugares donde puedan insertarse, tanto en empresas pública como en privadas.

 

­¿Cómo se relacionan los ámbitos público y privado en esta área?

­La relación ha sido históricamente muy complicada, porque el país ha apostado a otras cosas. Hay que ir cambiando esas reglas de juego. Debe lograrse una mejor relación de ambos sectores con los investigadores y tecnólogos.

 

­¿Qué cambios se avecinan para el sector productivo del país?

­El proyecto «País Productivo», que debe ser el lugar de Uruguay en el mundo, sólo podrá lograrse si se producen cosas de alta calidad; ese tiene que ser el perfil productivo del país. Para eso es imprescindible la ciencia y la tecnología. La cuestión es que la sociedad uruguaya lo vaya entendiendo, porque todos estos temas van juntos. Desde el sistema de incentivos de la Reforma Tributaria, que beneficiará a los empresarios, hasta la formación de los muchachos y la instalación del Pasteur, todo está vinculado a esa transformación de nuestra cultura en relación a la ciencia y a la tecnología. *

 

Amílcar Davyt

* Ocupación actual: director de Innovación, Ciencia y Tecnología para el Desarrollo del Ministerio de Educación y Cultura (MEC).

* Licenciado en Oceanografía Biológica.

* Cursó estudios de doctorado en Política Científica y Tecnológica en la Universidade Estadual de Campinas (Unicamp), Brasil.

* Fue asistente académico de los rectores de la Universidad de la República, Ing. Quím. Jorge Brovetto e Ing. Rafael Guarga. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje