
En Montevideo hay más de mil espacios públicos entre parques, plazas y grandes extensiones verdes, generalmente ubicadas sobre las principales avenidas. Este año se desarrollarán importantes obras de restauración en esos espacios, con especial atención a los monumentos de bronce.
Las sendas peatonales, los bancos y los muros también están dentro de las preocupaciones de la comuna, pero el director de la División Espacios Públicos de la IMM, Daniel Espósito, insistió en los monumentos. “Los parques requieren una atención integral permanente, pero este año nos estamos abocando a los monumentos. Ya comenzamos a hacer gestiones para restaurar ‘La Carreta’ del Parque de los Aliados y ‘La Diligencia’, ubicada en el Prado, junto a otras obras del Parque Rodó. En estos tres parques haremos una inversión bastante fuerte”.
Antes de comenzar las obras es necesario solucionar otros problemas que presentan los parques y las plazas, entre ellos la inseguridad. Algunos parques de la ciudad acusan un importante deterioro y se han vuelto casi intransitables durante las noches; en ocasiones incluso por las tardes.
Una vigilancia permanente resulta fundamental para que el proyecto de restauración se lleve a cabo. Si las condiciones no son las adecuadas, la comuna no ejecutará las obras, porque sabe que “algunas serán destruidas a la brevedad”.
En algunos parques el servicio de vigilancia lo proveerán las empresas privadas que hacen uso de los predios por medio de concesiones. Tal es el caso del boliche Azabache, ubicado en Parque Batlle, que se responsabilizará de la seguridad en la zona las 24 horas y financiará, además, la refacción de “La Carreta”. “Todas las instituciones sociales deberán volcar parte de los beneficios que obtengan al propio espacio público”, indicó Espósito. El director comunal también otorgó una gran importancia al desarrollo de leyes estatales que censuren el hurto de bronce. Para él, nuestro país tiene que prohibir la exportación de bronce. “En un lugar donde no se produce este material no es lógico que se prevea su exportación”, sostuvo. Añadió que ya han transmitido la inquietud a las autoridades nacionales, “porque debido al robo de este material las empresas privadas pierden cifras millonarias, y también las públicas. Ese dinero lo pagamos todos”.
La propuesta ya fue planteada y, mientras esperan una respuesta del gobierno, un servicio 222 protegerá a los monumentos de los ladrones de bronce que merodean las obras de arte.
En la planificación de obras también está previsto instalar y refaccionar artefactos de iluminación. El Parque Batlle, el Prado y el Parque Rodó serán las zonas verdes más beneficiadas en 2007. Por otra parte, existen espacios públicos, como el Parque Capurro, donde no se han proyectado mejoras, ya que antes de iniciar las tareas de acondicionamiento se debe garantizar una mayor seguridad.
En el caso del Parque Rivera, la comuna está esperando cerrar un acuerdo con la Asociación Uruguaya de Fútbol para establecer cuáles serán las responsabilidades de cada parte. Corresponde señalar que en el convenio anteriormente firmado quedaron algunos puntos pendientes: una playa de estacionamiento, la reparación de los baños y la contratación de personal de seguridad. Para el próximo acuerdo se espera que la AUF concrete estos puntos y construya, además, un lugar donde puedan permanecer los guardaparques que serán contratados.
Una situación diferente es la del Parque Villa Biarritz, que en este momento se encuentra bien cuidado gracias al Centro Comunal Zonal (CCZ), el club Biguá y los feriantes que trabajan en la zona. *
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