LAS MUJERES SON LAS MAYORES CONSUMIDORAS

De yuyos y otras hierbas

El proyecto que regulará la fitoterapia viene siendo elaborado por el Ministerio de Salud Pública (MSP), la Facultad de Química y el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP). «En no más de un mes tendremos el pre-proyecto listo», aseguró a LA REPUBLICA el director general de Salud, Dr. Jorge Basso. Actualmente no existe legislación alguna sobre este tema.

«Un control estricto de las materias primas que utilizamos es lo correcto», afirma la química del instituto botánico La Selva, Tamara Korytnicki. Con ella coincide la Organización Mundial de la Salud (OMS), que plantea «la necesidad de regular esta actividad, porque en la actualidad más de 90 países permiten la venta de estos productos sin la reglamentación adecuada».

Las hierbas medicinales se han vuelto muy populares en los últimos años, pero lo cierto es que la tradición viene de los pueblos indígenas. A lo largo de los siglos las recetas han pasado de mano en mano, sobre todo en el interior de nuestro país.

 

El té en saquito se impone

«Las abuelas no han transmitido la tradición de la preparación de las hierbas a las nuevas generaciones, por lo menos en Montevideo. Es distinto en el Interior, donde las costumbres se conservan aún», dice el representante de los Laboratorios Apiarios Cabral, Florencio Cabral.

Agrega que las ventas de hierbas comerciadas en bolsas se han «estabilizado», todo lo contrario exactamente ocurre con la fraccionada en saquitos o sobrecitos. Entre estas últimas la más vendida es el té rojo, punto en el que coincide con La Selva.

En cambio, entre las hierbas en bolsa las que llevan la delantera son las clásicas (malva, tilo, marcela y manzanilla), según la opinión de Florencio Cabral.

Para el Instituto La Selva la venta de hierbas es pareja rubro a rubro, aunque se destacan los sobrecitos. El cliente tipo es de sexo femenino, tiene de 20 a 60 años y proviene de sectores socioeconómico variados. En ello también coincide su competidora Cabral.

«Los tés en saquito los compran las jóvenes, y las bolsas con hierbas las adquieren las mujeres de más edad», dice Sabrina Fraga, representante de la empresa. «Las más vendidas son nuestras mezclas exclusivas, como el té rojo, el diuresel -un diurético- y el diabesel, una hierba para los diabéticos», agrega.

 

Cultura y tradición

«Curar con las hierbas es un arte milenario que recibe el nombre de fitoterapia. Cada vez se habla más de ella como una auténtica medicina diferente, alternativa, que tiene sus propias reglas y métodos. No es incompatible con la medicina de los doctores, sino que ambas pueden combinarse», dice el manual para el uso de las hierbas medicinales de Paraguay, auspiciado por la Unesco.

Lo cierto es que en el Centro y en los barrios de la capital pululan los puestos callejeros de venta de plantas medicinales. Allí se encuentran desde las más comunes hasta algunas menos conocidas, cada una con su nombre impreso y, en ocasiones, luciendo carteles que indican sus propiedades y posología.

En el Interior la realidad es distinta: las hierbas se pueden hallar al costado de las rutas y, sobre todo, en los caminos rurales.

Allí se confunden aromas y colores: los rubios de la manzanilla, la esmeralda de las carquejas y los pompones color trigo de la marcela. Además, en cualquier quinta se hace un lugarcito para una pequeña botica de plantas medicinales ­más conocidas como «yuyos»­, que sirva para sacar de casi cualquier emergencia a los integrantes de la familia.

La OMS, si bien apoya el uso de las plantas medicinales, advierte que un mal uso puede traer consecuencias negativas para la salud. Dos graves problemas son la mezcla inadecuada de estos productos y el hecho de que, muchas veces, el paciente no informa a su médico que las está consumiendo. Un tratamiento tradicional mezclado con ciertas hierbas automedicadas pueden resultar, en algunas ocasiones, un cóctel peligroso. *

 

Cuidados a tener en cuenta

* Las raíces, tallos y cáscaras requieren más tiempo que las hojas para quedar a punto para ser usadas. Por ello, es mejor guardarlos en forma separada.

* Para preparar el té, las hojas y flores no deben cocinarse junto con los tallos y las raíces.

* Los mejores momentos para tomar las infusiones de hierbas son las mañanas -en ayunas- y las noches, antes de dormir.

* Los tés bebidos por tragos o a cucharadas, de hora en hora, producen muy buen efecto.

* Para preparar las infusiones nunca deben usarse utensilios de metal oxidable.

* No es conveniente endulzar los tés con azúcar; lo mejor es tomarlos sin aditivos. Sin embargo, si se desea endulzarlos es más recomedable la miel, que es un agente curativo.

* Para catarros, afecciones de la garganta o del pecho, obstrucciones y calambres, así como para disolver mucosidades, calentar el cuerpo y provocar sudor, los tés se toman calientes.

* Los preparados de hierbas medicinales se fermentan después de las 24 horas, por lo que diariamente se debe preparar la porción necesaria, y no más. *

 

Propiedades de algunos yuyos

* Boldo: Está indicado para cálculos biliares y anormalidades en las vías biliares. También se emplea en casos de estreñimiento, cistitis y enfermedades genitales (sífilis y blenorragia). Limpia las manchas de la piel, especialmente de la cara, que son causadas por enfermedades hepáticas. Está contraindicada en caso de obstrucción de las vías biliares y durante el embarazo y la lactancia.

* Cedrón: Se utiliza para combatir los dolores de estómago y de intestinos, especialmente de origen nervioso. Ofrece buenos resultados en el tratamiento de decaimiento general y abatimiento nervioso. También se usa en espasmos gastrointestinales y dolores menstruales.

* Manzanilla: Está indicada para la dispepsia, perturbaciones estomacales, diarreas, náuseas, flatulencias y menstruaciones dolorosas. También funciona como tranquilizante en los niños. Externamente se utiliza para curar y cicatrizar heridas.

* Malva: Está indicada para el catarro, la bronquitis, el asma, la gripe y la faringitis. También sirve para disminuir la obesidad, debido a su acción laxante y a que disminuye el apetito. En uso externo se emplea para irritaciones en los ojos, erupciones en la piel, eczemas, abscesos y forúnculos, así como para lavar heridas. También aplaca las inflamaciones de la garganta.

* Marcela: La infusión se usa para combatir cólicos, indigestión, acidez y diversos trastornos del aparato digestivo. Externamente se utiliza como antiséptico y antinflamatorio para las mujeres, en forma de baños y lavados.

* Salvia: Corrige los problemas estomacales. Las hojas frescas son buenas para friccionar los dientes y blanquearlos. Refrescan y fortifican las encías inflamadas. El té de las flores sirve para curar las aftas (sapitos), mediante enjuagues bucales. En caso de picaduras de abejas, avispas, mosquitos, etc., la fricción de la aparte afectada con hojas de salvia frescas y machacadas proporciona alivio inmediato. Está contraindicado durante el embarazo, la lactancia y en menores de dos años.

* Tilo: Alivia los calambres y las afecciones nerviosas. Se recomienda en personas de edad avanzada. Cura con eficacia el catarro, la tos y la ronquera. Estimula las funciones de la piel y disuelve y expulsa las toxinas. Combate la digestión lenta y difícil. Ayuda en el tratamiento del sarampión, la viruela y la escarlatina. También alivia las menstruaciones dolorosas.

Ante molestias persistentes, nunca se debe dejar de consultar a un médico.

(Extraído del Manual de uso de las hierbas medicinales del Paraguay, auspiciado por la Unesco) *

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