LA MURGA Y LOS HUMORISTAS DIERON DOS GRANDES ESPECTACULOS

El coro de Falta y Resto fue como el viento que azotó a Cyranos

En el comienzo de la etapa se presentó Demimurga, cuyo director responsable ­y uno de sus principales animadores­ es Christian Font. La dirección escénica es de Xavier Aníbal Font, y ambos son responsables de los textos de la murga.

La actuación de Demimurga hizo reír de a ratos, con algunos aciertos destacables. El cuplé de los árboles y el de Astori ­que nunca apareció­ están bien logrados. En esta última parte aparece «el bajista de Los Carlitos», un personaje que es centro del fragmento más jocoso de la actuación. Nos pareció una humorada. La murga también reflexiona con el «otro uruguayo que se va». El vestuario utilizado por la murga es apropiado y lo más destacable es la puesta en escena. La propuesta de la joven Demimurga tiene vitalidad, energía y entusiasmo, aunque deberán ajustarse para la segunda vuelta, sobre todo en lo coral.

 

Cyranos

Antes de la actuación de los humoristas se realizó un minuto de silencio en recuerdo de José «Pepe» D’Elía, a quien se catalogó como un gran luchador social. El homenaje terminó con una salva de aplausos.

La presentación de Cyranos se demoró por razones ajenas al conjunto. El responsable es uno de los nuevos «personajes» de este carnaval: el telón. Cuando finalmente lograron subirlo, apareció una hermosa escenografía, muy original, con los artistas ubicados detrás de cuadros que dejan ver sus propias caras. En Cyranolandia todo se vuela; el tema del viento está muy bien resuelto, con una ambientación sonora acorde y un cambio de escenografía. Aparecen los cazadores de viento, y después comienza la humorada de «La siesta de Celestino».

El personaje se durmió en 1980 y despierta ahora, 27 años después. Se alude al plebiscito de 1980 y a todos los hechos que se perdió Celestino, quien no sabe que ahora gobierna el Frente Amplio. Le van explicando todo lo sucedido mientras llega una continuidad de chistes, incluyendo algunos viejos que, sin embargo, logran ser efectivos. El personaje se vuelve a dormir para despertar en el 2034, con otra dictadura militar, y la humorada se resuelve diciendo: «Hay cosas que no van a volver a suceder ni en una humorada». Se pasa rápidamente al segundo cuadro, el los detectives y el Toto, donde está bien lograda la imitación del conocido periodista deportivo.

Aparecen aquí los Peirano, los Rupenian y el inefable Gilberto Vázquez, que no falta en casi ningún repertorio. Antes de la despedida hay un hermoso cuadro de candombe.

En Cyranos vuelve a surgir el espíritu Buby’s, con un humor vertiginoso.

La despedida también es acertada, redondeando un muy buen espectáculo.

 

Falta y Resto

La etapa se cerró con la esperada actuación de Falta y Resto.

El flaco Castro presenta a la murga saludando y agradeciendo a la gente por estar allí, en el regreso de la Falta. Enseguida él mismo comienza con el espectáculo, interpretando el personaje del Tatita, que contará la actuación de la murga Anarquía, la que nunca concursó y se viste con ropa arrancada de la realidad.

El vestuario está de acuerdo con la propuesta de una murga callejera. Llegan los cuplés: el de la derecha y el de la izquierda, sumamente creativos. Allí cantan: «Le ganamos a la Catalina; ellos tienen tres hermanos y nosotros siete primos».

El coro de la Falta es muy potente, y por momentos sopló más que el viento de Cyranos. Otros momentos importantes son la «bajada» en medio de la actuación, subvirtiendo el orden establecido, y el cuplé de la reforma agraria que nunca tiene lugar. El homenaje a los luchadores sociales, donde citan a Bertolt Brecht, cuenta con una excelente percusión del entusiasta Angiolini.

El mono Orlando Da Costa realiza un Viruta estupendo, algo «zarpado», pero como debe ser. Se lleva preso solo y es en la «cana» donde se inspira para escribir.

Nos pareció un gran trabajo de Falta y Resto. Se fueron con una apretada ovación de la gente. Sobre esta suite en forma de murga, como hemos llamado a su espectáculo, descubriremos cosas nuevas, seguramente, en la segunda rueda.

Cuando la murga se retiraba por la platea se encontró con Gilda Gutiérrez, docente y excepcional actriz responsable de los ausentes Espantapájaros de Medianoche, que estaba esperando al flaco Castro para darle un abrazo. Cuando finalmente lo hizo, sumamente emocionada, nosotros estábamos al lado y se nos ocurrió decirle: «Vamo’ arriba Las Ranas», aludiendo al grupo de humoristas donde ambos salieron juntos, siendo censurados y encarcelados. Entonces Gilda rompió en un llanto que nos conmovió. *

 

Republiquetas

-Un nuevo personaje del teatro: el telón, que en esta etapa no subía o lo hacía lentamente, cosa que irritaba a la gente y destrozaba, seguramente, los nervios de los artistas.

-Se bajó del concurso el conjunto de humoristas S.R.L, que finalmente no se presentará.

-Las cabinas de los colegas de las radios; alguien dice que desde allí no se ve el escenario.

-El lío que se viene con los abonados, que van a tener que cambiarse de lugar ya que se ampliará el espacio asignado al jurado, debido a las quejas que éste había presentado.

 

Republicana

La pantalla gigante que estaba arriba del escenario fue reubicada y ahora no molesta.

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