Acuerdos y discrepancias
La opinión de las autoridades del Poder Judicial sobre las condiciones de trabajo en el Juzgado de Violencia Doméstica fue más positiva que la imagen que deja el hall de espera de la Defensoría. El Dr. Juan Jacobo, director nacional de Defensorías Públicas, y el Dr. José María Traibel Ramírez, director interino de la División Familia, fueron optimistas al considerar que desde hace un tiempo se está trabajando en mejores condiciones y con más organización, aunque admiten que todavía quedan cosas por solucionar.
Ambos reconocieron la falta de espacios físicos e incluso la necesidad de más personal, ante la cantidad de trabajo que surge, sobre todo en otras épocas del año. Sin embargo, resaltaron la organización del trabajo entre las distintas etapas que integran el proceso posterior a la recepción de la denuncia. Por otra parte Traibel destacó: «Se generaron espacios para separar a la víctima del victimario, se creó una guardería para mantener a los niños entretenidos y alejados de las discusiones, y se recicló el edificio, que antiguamente era de la DGI».
En cuanto al seguimiento de las denuncias, discrepó con la sugerencia recibida por la fuente consultada, alegando que de eso se encarga otra división estatal. Según Traibel, ellos se ocupan puntualmente de solucionar las situaciones de emergencia en los casos de violencia doméstica. Coincidió, en cambio, con la necesidad de coordinar mejor con el Inau, siempre pensando en el beneficio de los niños involucrados, aunque dejó claro que eso no dependía únicamente de ellos.
Por último el director interino comentó que brindar un lugar al agresor que debe abandonar su casa no es una tarea de la que se pueda encargar el Juzgado, puntulizando que para casos excepcionales existen albergues transitorios, aunque por lo general es muy bajo el porcentaje de personas que no tienen dónde recurrir. «No hay solución para dar; hay cosas que no le corresponden al Poder Judicial», sostuvo.
Si bien el trabajo en el Juzgado lo realizan profesionales capacitados, es inevitable, a causa del tipo de tarea que desarrollan, asumir que estas personas pueden necesitar atención psicológica.
Ante la consulta, la respuesta fue que se realiza una pericia psicológica a todos los funcionarios antes de ejercer allí, teniendo en cuenta lo desgastante de la tarea. Luego de que empiezan a trabajar, «no hay otro servicio psicológico disponible», dijo Traibel. *
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