¿QUE ES LA TERAPIA CRANEO SACRA?

"Ayudamos al cuerpo a encontrar un camino para aliviar el dolor"

Según fueron informando las fisioterapeutas, el sistema cráneo sacro, que en comparación con otros fuera recientemente descubierto, es un sistema hidráulico, semicerrado, cuyo contenedor externo es la duramadre (capa más externa de las meninges). Dentro de este contenedor se produce, circula y se reabsorbe el líquido cefalorraquídeo, y este es el medio fluido en el cual crece, se nutre y se desarrolla el sistema nervioso central. En estos últimos años comienza a estudiarse como un sistema anátomo independiente que tiene su propio ritmo: el ritmo cráneo sacro. El mismo está formado por las meninges, los huesos a los que éstas se insertan, el líquido céfalo raquídeo, y lo que lo produce, lo hace circular y lo reabsorbe; y otras estructuras de tejido conectivo.

Este sistema cráneo sacro se caracteriza por tener un ritmo diferente al respiratorio y al cardíaco: es más estable, no se modifica con la fatiga o el cansancio; y está dado por la fluctuación del líquido céfalo raquídeo, que además protege al sistema nervioso central. Tiene una frecuencia que oscila entre 6 y 12 ciclos por minuto.

Se puede palpar este ritmo en cualquier parte del cuerpo, a través del tejido conectivo (sistema facial).

El doctor John Upledger, médico cirujano y osteópata, es líder en la utilización del ritmo cráneo sacro, no sólo para evaluar sino para tratar variados dolores y patologías. Su trabajo de investigación y clínico permitieron un mayor desarrollo de estas terapias de suave contacto, que han demostrado ser muy efectivas en disfunciones como dolores crónicos, astenias, y en infecciones recurrentes.

 

La experiencia uruguaya

«Nosotras trabajamos como fisioterapeutas hace años y nunca habíamos escuchado de la existencia de esa técnica hasta que en 2002 nos enteramos de que se iba a dar un curso sobre el tema acá. El mismo estuvo a cargo de una docente de la Universidad de Buenos Aires (UBA), la fisiatra argentina Nadia Félix, propulsora de la técnica en el Río de la Plata», narró Mariel Viera, una de las diez profesionales que utiliza la técnica en Uruguay.

Gracias a que «tomaron» ese curso, las mismas dicen que eso «marcó cambios» en sus carreras, debido a que la utilización de las «fuerzas livianas» ­simplemente se apoyan las manos sobre el cuerpo del paciente­ posibilita que trabajen con más pacientes, con un esfuerzo menor, mayores rendimientos, y sobre un espectro que va desde niños de 8 años hasta adultos de 80.

Luego fueron especializándose aún más con la realización de varios cursos, hasta que el año pasado culminaron «por ahora» su formación con la aprobación de uno de nivel internacional, el que fue dado por un instructor norteamericano, perteneciente al Instituto Upledger, en la ciudad de Buenos Aires (Argentina).

«Al principio fue difícil explicarles a los pacientes que sí se le estaba haciendo algo, porque decían que no lo sentían, pero a la larga ven los resultados. Otra cosa fue diferenciar esta técnica con lo que es el reiki, que no tiene nada que ver», enfatizó Viera.

Por su parte, Logullo dio énfasis en que este tratamiento «no requiere medicación» aunque el paciente puede utilizarla en forma paralela, aclaró.

 

«Ayudamos a la gente»

«Nos reconforta esta técnica porque podemos trabajar de una manera que podemos ayudar a la gente mucho más que con otras técnicas tradicionales, además del reconocimiento que nos da el instituto, porque si pones en su web ‘Uruguay’, salen nuestros nombres», manifestó Logullo.

En tanto, Lacruz recordó que la terapia cráneo sacra es recomendada por algunos médicos, a pesar de que la atención es sólo en forma particular, ya que no existe ninguna mutualista que cuente con este servicio entre los que brinda a sus asociados.

«Nosotras trabajamos en varias instituciones privadas de nuestro país pero atendemos sólo utilizando las técnicas tradicionales», indicó la profesional.

También cuestionó los actuales planes de estudio de la carrera de licenciada en fisioterapia en el Uruguay, los que no incluyen al TCS como parte de los mismos, cosa que sí sucede en otros países europeos o latinos, como Argentina.

Para finalizar, las tres profesionales destacaron que en estos escasos cuatro años ya llevan a cerca de 100 pacientes atendidos ­la gran mayoría son mujeres­, de los cuales sólo ocho lo han hecho a pesar de que no sentían un «intenso dolor», el que principalmente se da en la cabeza y en las articulaciones.

«Nuestra técnica necesita de una hora semanal y para que se puedan ver los resultados, el paciente debe tratarse durante algunas sesiones», y concluyó diciendo Lacruz: «Ayudamos al cuerpo a encontrar un camino para aliviar el dolor».

Por más información comunicarse con los e-mails:

[email protected]

[email protected]

[email protected] *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje