EN FORMA CONJUNTA, VECINOS Y VOLUNTARIOS CONSTRUYEN VIVIENDAS

Ayer empezaron a concretarse los sueños de 100 vecinos de Jardines del Hipódromo

Alrededor de 700 voluntarios se juntaron este fin de semana con el objetivo de crear viviendas de emergencia para las personas que viven en tres asentamientos de Jardines del Hipódromo. Los voluntarios se alojaron desde el viernes a la noche en nueve escuelas, algunas ubicadas bien cerca de la zona a construir y otras en los alrededores, para arrancar todos juntos desde bien temprano las actividades programadas. La lluvia que se desató la pasada madrugada del sábado fue muy beneficiosa para comenzar la construcción, ya que ayudó a que se ablandara la tierra y fue más fácil removerla. El trabajo se dividió en cuadrillas, para optimizar la producción y a medida que avanzan las etapas de la obra, los grupos que iban más adelantados colaboraban con los demás.

 

Construcción con responsabilidad

Los dueños de las futuras viviendas, que hoy ya son casi una realidad, son obreros clave en la construcción de sus modestas casas de madera. Participan activamente a la hora de martillar, cargar maderas y remover la tierra, siempre y cuando se trate de personas que estén físicamente aptas, y además ahorran dinero con mucho sacrificio para poder llegar a ese momento. Las familias pagan previamente en cuotas un 10% del valor total de la vivienda, y cuando se inicia la construcción, ya están concientizados de la importancia de su participación para tener una casa propia. A esa altura, generan un sentimiento de pertenencia, que a futuro les permite cuidar su propiedad y aprender a valorar entre otras cosas la intimidad que el nuevo techo les ofrece. La elección y el seguimiento de las familias lo realizan los integrantes de «Un techo para mi país», quienes consideran como factor fundamental el compromiso de las personas de querer mejorar su calidad de vida.

Al terminar de instalar el piso en una vivienda del asentamiento «3 de Enero», tanto los vecinos como la cuadrilla que trabajaba en esa zona estaban muy contentos. Conversando con Victoria Blanc, voluntaria de la organización, resaltó que las familias no les dejan de dar las gracias, «…es increíble todo el agradecimiento y vos de última no les diste nada, solo un fin de semana». Si bien la ayuda de los vecinos es fundamental, a veces se les hace difícil participar por la emoción. Cuando Victoria le consultó a una señora su opinión sobre cómo iba la obra, no pudo responder, simplemente se largó a llorar. *

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