PADECIMIENTOS DE ANCIANOS EN CASAS INHABILITADAS CONMOVIERON A LA SOCIEDAD EN 2004

Calificarán casas de salud para garantizar la calidad de atención

En la reunión de acuerdos ministeriales de la víspera, el presidente Tabaré Vázquez firmó un decreto presentado por el Ministerio de Salud Pública (MSP) con el objetivo de categorizar las casas de salud donde se alojan pacientes de la tercera edad.

La norma denomina «hogares» a los centros sin fines de lucro y «residenciales» a los que sí persiguen un afán monetario. Para estos últimos establece un protocolo que permite reunir a los establecimientos en distintos grupos de acuerdo la calidad de servicio que ofrecen.

Las categorías van desde la A a la D, siendo la primera la de mayor calidad de atención. Para determinar la pertenencia de un centro a cada nivel de la escala se tienen en cuenta los elementos de cuidado, confort, la relación entre la cantidad de trabajadores que poseen y la que deben tener de acuerdo al número de internos «autovalidos» y los que necesitan un cuidado permanente.

Asimismo el decreto incluye la obligatoriedad de que las casas de salud cumplan con las normas Unit para la construcción de este tipo de residenciales, es decir que sus características estructurales estén acondicionadas para que personas con dificultades de movimiento puedan trasladarse de una habitación a otra con seguridad, o utilizar el baño sin dificultad, entre otras cosas.

 

Derechos de nuestros abuelos»

La creación de este sistema de calificación fue precedida por un registro voluntario de los establecimientos dedicados a la atención de ancianos, que permitió incrementar el número de centros registrados a comienzos de 2005, cuando apenas una decena aparecía en los listados del MSP, en más de 150.

«En Uruguay tenemos el privilegio de tener una alta expectativa de vida, pero también eso lleva a que el número de personas mayores de 65 años de edad sea cada vez más elevado y tenemos como necesidad preocuparnos del bienestar de estas personas en los establecimientos; es una materia pendiente de la sociedad uruguaya, tenemos que atender esta legislación porque hace a los derechos de nuestras abuelas y abuelos», enfatizó la ministra María Julia Muñoz.

De acuerdo a datos del MSP los adultos mayores representan el 13% de la población uruguaya y de ellos casi la mitad están institucionalizados.

En 2004 los padecimientos de numerosos ancianos internados en casas de salud sin registrar y que incumplían todas las normas de cuidado mínimo de lo pacientes conmovió a toda la sociedad y motivó severos cuestionamientos al entonces director de salud, Leonardo Rissi.

En ese entonces, el jerarca -que luego demostró una real preocupación por el tema y cerró varios establecimientos clandestinos-, adujo que su capacidad para inspeccionar estos centros estaba reducida debido a que sólo contaba con 7 personas para desarrollar esa tarea en todo el país.

Al comienzo del gobierno de Tabaré Vázquez sólo una decena de las casas de salud estaban registradas, y el MSP contaba con 5 inspectores para vigilar el desempeño de las mismas. Actualmente, tras el registro voluntario propuesto por el MSP, más de 150 casas de salud se presentaron ante las autoridades y accedieron a en un plazo de dos años incorporar las pautas de trabajo exigidas por el Ministerio para adquirir la habilitación definitiva.

También el número de inspectores creció significativamente como resultado de llamados para provisión de cargos; hoy en día unas 50 personas, entre ellos licenciados en enfermería, están abocados a la tarea de recorrer las casas de salud y comprobar el buen trato hacia los pacientes.

A ese grupo en breve, y por un convenio entre el MSP y la Facultad de Medicina, se sumaran médicos que aún no obtuvieron un trabajo estable, quienes serán considerados pasantes durante un año y aportaran a la tarea de comprobar la calidad de los establecimientos mediante la visualización de la planta física, los conocimientos necesarios para comprobar que los ancianos se hallan en condiciones de higiene y alimentación adecuadas.

Corresponde señalar que desde que ingresaron enfermeros al cuerpo de inspectores, una de las prácticas más usuales para corroborar la calidad de la atención es verificar la ausencia de escaras en los pacientes que presentan cuadros de parálisis. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje