Llamado a concurso en IMM: el primer día cerró con más de 4.200 inscriptos
José Luis Trinidad, de 25 años, estudia enfermería y «si Dios quiere» se recibe mañana. Está sin trabajo y quiere independizarse de sus padres, por eso se acercó ayer al Palacio Municipal (Atrio Soriano) en busca de uno de los cientos de cargos obreros y administrativos que cubrirá la Intendencia.
El joven quería postularse en ambos llamados pero en la puerta del municipio se enteró que era imposible, entonces decidió inclinarse para el concurso de administrativos, cuya inscripción comienza el 30 de este mes y se realiza únicamente por Internet. «Tengo conocimientos de PC y estudios, prefiero jugarme al puesto de administrativo. Igual si podía anotarme en ambos y me salía el de obrero lo agarraba porque necesito la plata».
Ni la lluvia logró que los miles de postulantes abandonaran la Intendencia para volver otro día. Es que muchos estaban haciendo cola desde anteayer a la noche. Luis Rodríguez, de 19 años, fue uno de ellos. Se tomó un ómnibus desde Piedras Blancas al centro a las 21.15 horas de anteayer y llegó media hora más tarde al Palacio.
Espaldas de mesada
«Me morí de frío, ni un buzo me traje», contó el joven, que a la una de la madrugada se encontró en la fila con su amiga Valentina Varela, del barrio Palermo. «Un montón de conocidos encontramos acá», contaron los dos a LA REPUBLICA. A la hora de responder por qué fueron un día antes a hacer cola, ambos dijeron que «se empezó a correr la bolilla de que iban a entregar sólo 100 números».
Luis y Valentina recepcionaron los formularios de inscripción y fueron a llenarlo a sus casas con más prolijidad. «Tenemos hasta el 8 de noviembre para traerlo y preferimos hacerlo bien». No todos siguieron el ejemplo de estos chicos; de hecho, hasta las espaldas sirvieron ayer de mesada para completar el formulario.
Diego Alcoba, de 25 años, estaba llenando un formulario amarillo, distinto al de la mayoría porque es hijo de funcionario (el concurso tiene un cupo para los hijos de funcionarios municipales en actividad). El joven trabaja en Antel desde hace tres años pero es contratado y en el municipio busca «estabilidad».
Miedo a perderse
Hace tiempo que intenta ingresar en la Intendencia pero «ésta es la única forma de hacerlo», soltó desde la puerta del Palacio Municipal el hijo de un capataz general del municipio. Muchos postulantes llegaron a la Intendencia acompañados. Carlos Macedo, de 52 años, acompañó a su hija Mariana a buscar el formulario. Es que la muchacha, que vive con su familia en Paso de la Arena, nunca había ido al centro. «Tenía miedo que se perdiera», manifestó ayer el padre que también está en busca de trabajo ya que volvió hace poco tiempo de Estados Unidos, donde vivió cuatro años.
Dos efectivos de seguridad se apostaron en la entrada de Soriano para ordenar el ingreso de los aspirantes. Diez funcionarios municipales recepcionaron las planillas de inscripción entre las 10 y 17 horas, y así será hasta la primera semana de noviembre, cuando finalice el plazo de inscripción. *
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