ENTREVISTA: EX PRESIDENTE DEL INAME, MAESTRO Y EDUCADOR SOCIAL, JULIO CESAR SAETTONE

Tres proyectos para la atención de la minoridad están "guardados en cajones"

Más de cuatro décadas resume Julio César Saettone en su libro que lleva por nombre «El Consejo del Niño y el Iname… por dentro» de reciente publicación. Su autor, ex funcionario del Instituto, maestro, integrante de su directorio y más tarde presidente del mismo, sintetiza las grandes etapas del organismo encargado de velar por la infancia más desprotegida en nuestro país, el Consejo del Niño, luego Iname hoy Instituto Nacional del Niño y del Adolescente en Uruguay (INAU).

-¿Qué lo llevó a escribir este libro?

-Durante todos los años que estuve en el Iname me di cuenta de una cosa y es que es un organismo maltratado por todos y, la gente sólo ve a los treinta o cuarenta menores que generan problemas. En los medios las notas siempre se refieren a motines y a fugas. Cuando yo trabajaba me molestaba un poco que las noticias siempre fueran esas, uno se siente un poco afectado, si en el lugar de trabajo de uno donde uno se entrega y ve que hay otros que se entregan más que uno y se hacen cosas bien, pero todo el mundo te juzga dándote por la cabeza, te afecta. Hay que tener en cuenta al usuario que está en el Instituto y que es el más desprotegido.

-¿Qué formación debe recibir un funcionario para atender a los menores en riesgo?

-Se le deben brindar las herramientas para que pueda trabajar con un menor que es sumamente inestable. Para trabajar con ellos y aún para enseñarles a leer, a escribir, no se puede utilizar el mismo método que empleas en el sistema común de la educación formal, porque el muchacho se te aburre y como no tiene límites, se aburre, o te agrede y te insulta. El educador social sería la persona adecuada para tratar con ellos, pero aunque la carrera fue reconocida en el país como una formación terciaria no está establecida en el presupuesto, y eso, dificulta las cosas. En el Instituto te puedes encontrar con gente que quizás no haya terminado el nivel secundario. Pero hay una cosa que es fundamental y que está fallando en Uruguay, y es el sentimiento de confianza que se tiene que generar entre el muchacho y el funcionario. Es un terreno en el que por más bueno que seas, por mejor maestro, o mejor preparación que tengas igual no vas a poder.

-¿Existe la rehabilitación para esta minoridad en riesgo?

-Tanto la rehabilitación de menores como de mayores son dos temas que deben ser abordados con seriedad en Uruguay y con mayor profundidad. No se arregla a ninguna persona metiéndola en una celda y la rehabilitación de menores es muy difícil. Hay muy poca bibliografía sobre el tema en nuestro país; en mi caso tuve la suerte de hacer cursos en Francia, en Alemania, en Chile, pero no puedes traer esos modelos y aplicarlos tal cual acá, tienes que tener gente que tenga experiencia y más que nada que transmita su conocimiento y su técnica del trabajo a sus pares. Toda teoría debe tener una parte operativa, en ese momento es cuando te enfrentas al muchacho, y lo que vale es que, aquel que tuvo éxitos le cuente los fracasos y los aciertos, porque no son siempre «embocados». Yo tuve fracasos y decepciones, y me rompía la cabeza y decía: «pero cómo si yo a este muchacho le doy confianza, lo trato bien, porqué hace esto». Además hay una cosa importante, hay muchos pedagogos que no gustan de este trabajo porque tiene sus riesgos.

-¿Qué riesgos?

-El riesgo principal es el físico. Después está el otro tema, la permanente atención que un docente debe tener en una clase con adolescentes que tengan problemas graves de conducta y en conflicto con la ley penal. El docente debe permanecer en tranquilidad, debe brindar confianza y con su persona distendida y al mismo tiempo debe atender todo lo que pasa en el aula.

-En el libro usted hace referencia a las herramientas en desuso, y se refiere a varios proyectos parlamentarios que aún no han sido aplicados, ¿qué opina de eso?

-Creo que esas herramientas tienen que actuar y con su instrumentación se puede obtener mucho. Una de ellas fue propuesta por el Frente Amplio y es extraordinaria: el Defensor de Menores está perfecto, pero no sé porqué nunca se aplicó. Es lo primero que tendrían que haber sacado al llegar al gobierno; si yo soy el que propongo una cosa y llegó a presidente primero voy a sacar del cajón lo que puse yo, porque es lo que yo consideraba bien.

-¿Por ejemplo?

-Tendría una persona que no sólo se encargaría de recoger todos los problemas de la minoridad sino que defendería a los menores en todo el territorio.

-Hay dos proyectos más en desuso…

-El proyecto de Ley de Creación del Patronato Nacional de Orientación y Ayuda al Egresado del INAU (ex Iname), fue presentado en la Cámara de Representantes por el diputado del Foro Batllista, Alberto Scavarelli, pero por fuera del partido, hay que razonar que un muchacho que sale del INAU si no tiene a alguien que le de una mano y le de protección vuelve al mismo medio, entonces se acabó todo. Porque además su apoyo para obtener un trabajo choca con la imagen popular que tiene la comunidad del mismo, ya que egresa de un organismo «sin prestigio». Es la herramienta que se necesita para hacer algo cuando los chicos egresan del Iname. Otra herramienta «ociosa» es la Comisión Honoraria al Niño Carenciado que está conformada por diversos organismos públicos que accionan en la problemática de la infancia. Es un mecanismo directo de coordinación, que no fue utilizado con la potencia que podía haber tenido para dirigir el trabajo al sector más carenciado en la sociedad. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje