Preocupación por violencia en los alrededores del Liceo 10
Los vecinos de Malvín, que viven en los alrededores del Liceo 10, afirman que la situación por momentos «es insostenible». Cada tarde «es la misma historia», narra un vecino que prefiere no ser nombrado por temor a represalias. Las barras integradas en su mayoría por menores de edad, provienen de un lado y del otro de Avenida Italia y se enfrentan a diario por controlar la zona. En uno de esos enfrentamientos una joven liceal resultó herida, mientras esperaba la hora de entrada a clases el pasado martes. La bala le rozó la pierna y la chica que se percató de la herida enseguida le advirtió a su novio y a sus amigos que la acompañaban. Autoridades liceales advirtieron que uno de los motivos es «la venta de droga que azota el lugar» y afecta al propio centro educativo. Los vecinos confirmaron a LA REPUBLICA que en la puerta del liceo las banditas se juntan a «fumar pasta base», y algunos «se la ofrecen a los estudiantes».
También aclaran que el comportamiento de los alumnos del liceo «es impecable», ya que «la apariencia de los jóvenes –algunos casi niños– es de temer para los estudiantes», los cuales «entran al liceo para estar más seguros».
Dos versiones
LA REPUBLICA pudo consultar a fuentes policiales en la tarde de ayer, que confirmaron que «no fueron capturados los menores agresores de la liceal».
La Policía sostiene dos versiones diferentes: una proviene de los vecinos que acusan a las barritas como autoras de los desmanes, y otra que proviene de los alumnos, que desmienten esa versión. Algunos alumnos dijeron a LA REPUBLICA que a diario se ven obligados a «salir lo antes posible de la zona del liceo, para no encontrarse con las bandas».
LA REPUBLICA dialogó con algunos jóvenes estudiantes del liceo, que narraron que sus compañeras, al llegar a una cuadra del centro de estudios por la calle Mataojo, donde se encuentra una cancha de fútbol «bastante oscura», a veces «son perseguidas por los jóvenes».
Intranquilidad
Los vecinos se encuentran molestos, y los padres intranquilos por la situación generada desde hace varios meses, que derivó en la herida de bala de la liceal.
LA REPUBLICA intentó consultar a la Seccional 11ª de Policía, que lleva adelante las investigaciones, pero fue negada la información, aludiendo que «sólo el comisario podría brindarla», quien «no llegaba hasta la noche».
El presidente del Codicen, Luis Yarzábal, manifestó ayer que es «necesaria una política general, que deberá tener en cuenta condiciones sociales», que derivan «en situaciones de violencia».
Afirmó que la seguridad en los centros educativos está en constante tratamiento por parte de las autoridades de Secundaria. *
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