Calendiario
1984.- Este día, el dictador Gregorio «Goyo» Alvarez enfrenta a las cámaras y a los micrófonos. Es figurita repetida: cara de malo, corazón aún peor. En su habitual estilo de alejamiento sostiene: «Las Fuerzas Armadas, ni arrepentidas ni avergonzadas, sienten que han sido usadas». Puede dar vuelta a la frase. O sea afirma que sienten que han sido usadas. ¿Por quién? ¿Por el lobo feroz o por los comunistas? Sobre el arrepentimiento, habría cientos, miles de razones. Todas con caras de hombres y mujeres que han quedado detenidas en sus vidas, perdidas las mismas. Sobre la vergüenza, deberían tener su álbum de disparates, de dislates, de mentiras, de crímenes.
También dijo: «Una corriente ideológica firme, consciente, apretada en sus filas, nacionalista, inspirada en el ideario artiguista y consustanciada con los grandes principios democráticos que siempre nutrieron nuestros grandes partidos tradicionales, es nuestra única esperanza y el único medio de que la Patria siga siendo de los uruguayos. Tanto desde el gobierno como desde el llano, seguiremos atentos y vigilantes, promoviendo y apoyando todo esfuerzo en tal sentido, ya que el pueblo oriental no vive ni vivirá jamás sometido a doctrinas del terrorismo y la esclavitud». Trasladar restos de Artigas y hacer un mausoleo no da certificado de artiguista. En esa frase repite lo del terrorismo, cuento gastado por ellos, los principales en infundir terror en nuestra gente. También sostiene el peligro de la esclavitud, en un país que llenaron de esclavos y fueron dueños de los orientales.
Luego, vaya a entenderle, hablaba de: «Nadie quiere ceder la izquierda a nadie y se insiste en la lucha demente y suicida por captar votos de grupos tan organizados como radicalizados. Se proponen las formas más variadas de corporativismo fascista». ¿No sería ceder la derecha? ¿El fascismo no eran ellos?
Hoy en el 2006, sigue tan indiferente, tan amenazador, tan señalador sobre periodistas que tienen la osadía de acercársele. Por suerte, está siendo llamado a responder. Difícil para «el Goyo». Pero, ¿quién creerá en sus testimonios ante la Justicia?
FELIZ DIARIO
1950.- Nace María Julia Muñoz, ministra de Salud Pública, ex secretaria general de la Intendencia Municipal de Montevideo. Su cartera está llena de problemas endosados hace años.
1956. Nace Carlos Soria, ex director del Banco Hipotecario del Uruguay.
1954.- Nace Hugo Da Silva, autor y compositor musical, con fuerte trabajo en el área jinglero-publicitaria.
1967.- Nace Sergio Caram, pianista que perfeccionó su orientación en Estados Unidos, en varios centros de estudio, pero que ha actuado en Montevideo alguna vez que otra.
LO PIENSO, LO DIGO
«El escritor original no es aquel que no imita a nadie, sino aquel a quien nadie puede imitar» René De Chautebriand.
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